Denuncian que la crisis climática ya puede ser considerada una crisis humanitaria

Distintos organismos apuntan a la crisis climática como una de las principales causas de pobreza y desnutrición. Las cifras del desastre humanitario y las zonas más afectadas.
La crisis climática está señalada como uno de los principales factores que inciden en desastres humanitarios en todo el planeta. Ya no se trata solo la de cuestión ambiental apuntada por activistas y científicos. También las vidas de millones de personas están en juego.
El principal fenómeno que se repite en los países más afectados es el desplazamiento de poblaciones que no pueden persistir en sus territorios por efectos climáticos. Sequías, inundaciones, ciclones y otros episodios meteorológicos los obligan a abandonar sus hogares.
Las historias se reproducen en regiones de todos los continentes y, en muchos casos, las familias sufren varios éxodos a causa del clima.
Mientras los peligros aumentan y el panorama a futuro no promete mejoras, las comunidades se preguntan ¿Qué sucederá si no se logra controlar las emisiones de carbono que producen la actual crisis climática?

Huir para vivir
La Agencia de la ONU para los Refugiados, también conocida como ACNUR, realiza tareas para ayudar a las personas que se quedaron sin su hogar. El organismo refiere que, en los últimos años, se elevó el porcentaje de quienes necesitan ayuda a causa de desastres vinculados a la naturaleza.
De hecho, según la organización no gubernamental, en el año 2022 se ha registrado el índice más alto en diez años: 32 millones de hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes en situación de desplazamiento.
Pero, además, ACNUR subraya otra realidad: las poblaciones que más se encuentran damnificadas por las consecuencias de la crisis climática son las que menos inciden en el impacto ambiental.

Esta y otras entidades comprometidas con la ayuda humanitaria han remarcado que este flagelo global lo pagan los seres humanos más pobres. Estas son algunas de las cifras que demuestran tal afirmación:
- El 84% de las personas que piden asistencia provienen de países en desarrollo
- Las mujeres y los niños que se encuentran en condición de pobreza tienen 14 veces más chances de perder la vida en episodios climáticos
- Los países más vulnerables, por su parte, también reciben al 52% de los desplazados
- El 98% de los refugiados deben huir a causa de inundaciones, tormentas y sequías
En este contexto es evidente que lo que comienza con alteraciones en la naturaleza despliega efectos de alto impacto que, incluso, pueden desatar profundas crisis políticas.
La crisis climática y el hambre
Cada efecto climático desproporcionado que sufre una región afecta el equilibrio de la vida natural del lugar y también la de los seres humanos. Por lo tanto, los aspectos económicos y sociales se deterioran y la recuperación, la mayoría de las veces, es lenta o nunca sucede.
Los daños sobre la tierra o las alteraciones de los mares y de los ríos es un grave perjuicio para la agricultura, ganadería, pesca y sectores industriales. Así, las consecuencias sociales no tardan en llegar.
Según un reporte de Naciones Unidas los efectos de la crisis climática sobre la humanidad ya presentan cifras alarmantes:
- 783 millones de personas presentan cuadros de hambre crónica
- 189 millones más se sumarán a causa del calentamiento global
- 1.800 millones seria el total cuando la temperatura media global aumente 4°C
Para quienes se preguntan por dónde empezar a trabajar en la crisis humanitaria ya hay un mapa que define las naciones que revisten más urgencias. África y el sudoeste asiático, hoy se encuentran en el foco de los países con mayores consecuencias sociales por la crisis climática.
El caso de Somalia
Somalia es uno de los países con mayor problematización social a causa de la crisis climática. Al igual que otras naciones, la escasez del agua llevó a la sociedad a un extremo de difícil retorno.
De hecho, en Somalia la situación de sequía histórica golpea a la región desde hace más de 40 años, lo que conlleva a la falta de cultivos e insumos básicos para la vida. En esta coyuntura 1, 1 millones del país africano solicitaron refugio.
La gran mayoría de los refugiados somalíes se encuentran en campamentos en el asentamiento de Dadaab, en Kenia. Solo en el último tiempo se estiman que fueron 320.000 los pedidos de asilo recibidos por ACNUR.
Mientras el organismo solicita ayuda a sus contribuyentes para continuar su trabajo se espera que las cifras de necesitados se sostengan, o incluso se dupliquen, en los próximos períodos.
