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 El glaciar Ritacuba Negro podría desaparecer en los próximos 23 años

Activistas de Greenpeace y científicos caminando sobre terreno rocoso en un glaciar en retroceso.

El glaciar Ritacuba Negro es uno de los últimos vestigios de la era glacial en Colombia. Ubicado a más de 5400 metros de altura en la Sierra Nevada del Cocuy, este gigante de hielo podría desaparecer en las próximas dos décadas. Así lo afirma un estudio llevado a cabo recientemente por expertos de la Universidad Nacional de Colombia.

La investigación ha revelado que, si las temperaturas del planeta continúan aumentando, el glaciar podría desaparecer de forma irreversible en 2048. Pero además de cambiar el panorama de la sierra, su pérdida afectaría de forma terrible a los ecosistemas, la biodiversidad y la vida de los habitantes de toda Colombia. 

Un glaciar que sostiene todo un ecosistema

El Parque Nacional Natural El Cocuy, donde se encuentra el glaciar Ritacuba Negro, sirve de hábitat a especies como la danta, el oso de anteojos o el frailejón. Por lo que al desaparecer, la pérdida de una de las principales fuentes de agua generaría un desequilibrio que alteraría para siempre los ecosistemas de alta montaña. 

Y si bien el colapso ecológico ya se está haciendo sentir (a medida que el caudal del glaciar se reduce), la biodiversidad no es lo único que está en riesgo. También se verá afectado el pueblo indígena u’wa, que vive en estas tierras desde tiempos inmemoriales y depende del agua que proviene del Ritacuba Negro. 

De hecho, su alimentación, sus prácticas culturales y hasta sus rituales están profundamente relacionados con el ciclo del agua y la salud de los páramos. Por lo que ocurre en la cima del Cocuy amenaza de forma directa su forma de vida. 

Los efectos del calentamiento global en los glaciares colombianos

Solo en los últimos 100 años, Colombia ha perdido 8 glaciares. Los números son aún más preocupantes cuando se tiene en cuenta de que de los 347 kilómetros cuadrados de hielo que existían hace 80 años, hoy apenas quedan 34. ¿La principal causa? ¿Cuál otra?: El cambio climático.

El estudio de la Universidad Nacional de Colombia estuvo liderado por la profesora Nancy Villegas Bolaños y la geóloga Valeria Pasachoa. Para su realización, se basaron en datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM) recogidos entre los años 2014 y 2023.

Esta información confirma que las condiciones atmosféricas han acelerado el deshielo en las últimas décadas. Las expertas advierten que variables como la temperatura del aire, la humedad relativa y las lluvias han alterado de forma casi irreversible la dinámica de crecimiento del glaciar. 

Y gracias al uso de un modelo climático llamado RCA4, las investigadoras lograron proyectar cuál será el comportamiento del Ritacuba Negro en el futuro inmediato. Lamentablemente, encontraron que, si no hay una reducción drástica de las emisiones de gases contaminantes a nivel global, el glaciar perderá un nivel de masa irreversible antes de mediados de siglo.

Una preocupación a nivel global

Miembros de organizaciones ambientalistas como Greenpeace Colombia vienen advirtiendo desde hace tiempo que la cuenta regresiva ya comenzó. Pero esto no es solo un fenómeno local. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al menos la mitad de los 200 mil glaciares del planeta desaparecerán antes del 2100 si no se toman medidas urgentes.

Lo que está sucediendo con el glaciar Ritacuba Negro también ocurre con miles de glaciares del mundo que poco a poco se están degradando. Y medida que desaparecen, alteran los caudales de los ríos, provocan que las cosechas se pierdan y dejan a comunidades enteras sin acceso a agua potable. 

Por eso es importante entender que la protección de los glaciares no solo es crucial para preservar los paisajes, sino también para conservar una fuente vital para la vida. Cada vez que uno de estos cuerpos de hielo retrocede, también lo hace la capacidad de la humanidad para adaptarse y combatir el cambio climático. 

La necesidad de mayor y mejor monitoreo

Hasta el momento, el monitoreo de los glaciares colombianos es muy limitado. En la actualidad, solo existe una estación del Ideam dedicada a recoger datos sobre el Ritacuba Negro. Esta escacez hace que el análisis científico sea mucho más difícil y reduce notablemente la capacidad de anticiparse a los impactos de la desaparición de estos cuerpos de hielo. 

Por este motivo, las expertas advierten en el estudio que sería necesario instalar más estaciones limnigráficas para obtener información más precisa y constante sobre el comportamiento del glaciar. Por ejemplo, cómo lo afectan fenómenos como El Niño o La Niña (registrados en 2014 y 202, respectivamente). Pero esto solo será posible si se realiza una inversión consciente en ciencia  a largo plazo.

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