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Un estudio advierte sobre el comercio ilegal de especies protegidas en Europa

Primer plano de un primate de rostro rojo sosteniendo una reja con expresión triste.

Los datos más recientes sobre el aumento de tráfico de especies protegidas en el territorio europeo. Las recomendaciones de los expertos para abordar la problemática y las tendencias de moda que empeoran esta situación

Las especies protegidas están una vez más en el centro de las conversaciones. En esta oportunidad el disparador es el aumento de comercio prohibido en Europa. Así lo verificó un estudio de reciente difusión. 

El trabajo estuvo a cargo de dos centros académicos españoles. Un grupo de investigadores de la Universidad de Murcia y la Universidad Miguel Hernández, también conocida como UMH, analizaron el caso. 

Los resultados, que a posteriori fueron amplificados en prestigiosas publicaciones científicas, resonaron en los foros ambientalistas. Las revistas Biological Conservation y Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems fueron justamente las encargadas de dar a conocer la investigación. 

Según este trabajo el principal problema que existe en los países europeos respecto a la circulación de animales protegidos es la falta de normativa o su existencia, pero difusa. 

Ocurre que, en muchos casos, la captura de especies se justifica como una forma de resguardar el equilibrio natural. 

De esta manera, por un lado, existen las normas internacionales que velan por la protección de la fauna, sobre todo las variedades protegidas. Sin embargo, a niveles locales, muchas veces los gobiernos permiten la caza o captura para evitar el desplazamiento de una especie por sobre otra. 

Pero ¿Cómo llegan los científicos a esta conclusión? El caso paradigmático que se utilizó para analizar el tema fue el de España. Allí, en regiones como en Alicante o Murcia hay poblaciones de peces que han sido introducidas ilegalmente bajo los criterios antes mencionados. 

Si bien los técnicos no ofrecieron una respuesta unívoca para estas cuestiones sí se habla de rever los marcos regulatorios en general. Vale mencionar que, muchas veces, las leyes han sido establecidas mucho tiempo atrás en base a culturas que ya se están transformando o cuestionando por motivos ambientales. 

Es justamente por esta razón que, en reiteradas ocasiones, incluso antes las denuncias públicas, las autoridades miran hacia otro lado y no accionan. 

Europa es un territorio muy extenso, con una diversidad en sus distintas idiosincrasias por lo cual sostener un régimen que cuide a la biodiversidad puede ser difícil. Mucho más aún en tiempos de rápidas modas que están muy lejos de la conciencia ambiental.  

Cuando la cultura atenta contra las especies protegidas 

En los últimos dos años se propagó muy rápidamente una tendencia que alerta sobre los peligros que implica para las especies protegidas. Se trata de la presencia de animales exóticos en tiendas gastronómicas como una suerte de atractivo para los consumidores. 

Esta tendencia comenzó en Japón y muy rápidamente se hizo presente en todo el mundo gracias a su difusión en redes sociales. Imágenes y audiovisuales de cafeterías o restaurantes con presencia de fauna son cada vez más frecuentes en las plataformas. 

Estas acciones alimentan la problemática del tráfico ilegal de especies, más aún de variedades en condiciones de vulnerabilidad. 

Algunos foros ambientalistas ya han denunciado la liviandad de los países asiáticos en cuanto a legislación. Sucede que las normas están orientadas a la protección solo de ejemplares de compañía de tipo doméstico. 

En estos casos también las leyes locales chocan contra los tratados internacionales y se requiere una especificación sobre aclarar lo que está permitido y lo que no. 

Por otra parte, y no es para nada un ítem menor, estas experiencias ponen en peligro la salud pública. La presencia de estos especímenes en la gran mayoría de las veces no cumple con los requisitos sanitarios, mucho menos en el caso de sitios de preparación y expendio de comidas. 

También en el caso de las cafeterías y las tiendas gastronómicas existe un trasfondo cultural que es al que apuntan los especialistas. 

En este punto existe mucha desinformación ya que hay sectores sociales que consideran que estas costumbres son a favor y no en contra. Por eso, hay una tarea de educación ambiental pendiente. 

Luego de años de lucha contra zoológicos, circos y acuarios, la nueva pelea a dar en el campo de la conservación de especies protegidas son las modas urbanas. 

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