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Se amplía la brecha brecha por la descarbonización automotriz en Europa

Primer plano de un automóvil eléctrico blanco conectado a una estación de carga en el hogar, con una pareja difusa en el fondo.

La oposición entre las empresas que están en contra y a favor de los autos. Cómo continúa el proceso de descarbonización automotriz en la Unión Europea. Cuáles son las las principales voces que intervienen en esta conversación que es una de las principales metas para el año 2030.

La descarbonización automotriz es un tema que se instaló en la agenda climática del mundo y de Europa en particular a partir del Pacto de París del año 2015. 

Ya en aquel momento se manifestó la necesidad de circulación de vehículos que funcionan mediante energías renovables. De cara a las metas que se establecieron para el año 2030, las reducciones de las emisiones de carbono a nivel global dependen, en buena parte, del cambio de lógica automotor. 

El último plazo extendido en el territorio europeo para la prohibición definitiva de los coches con combustibles fósiles se estableció para el 2035. 

En el actual escenario las empresas están divididas en dos. Por un lado, aquellas que tienen desarrollos vinculados con autos eléctricos. De la otra parte, aquellas que resisten el plan por preservar sus propios productos. 

En paralelo hay otros sectores que presionan con fuerza. Tanto las petroleras como las compañías eléctricas se verían beneficiadas o perjudicadas dependiendo el caso. 

Según difundió de manera reciente la agencia EFE de noticias, hubo un comunicado por parte de 150 marcas vinculadas al nuevo negocio automotriz. En el informe se presentó el apoyo por la descarbonización del parque automotor en el viejo continente. Algunos de los nombres propios de los suscribientes son Samsung, LG o Vektor. 

Con un objetivo por delante de cero emisiones de carbono para el año 2035, la idea es continuar con las campañas y las posturas favorables. La intención es la concientización de las comunidades para que cambien sus preferencias hacia los nuevos modelos. 

Hasta el momento las organizaciones que se sumaron a la descarbonización han invertido millones de euros en sus desarrollos. Francia y Alemania encabezan la lista de países fabricantes de baterías móviles. Bélgica y Eslovaquia, en cambio, ya cuentan con grandes plantas para proveer carga e infraestructura para los nuevos vehículos. 

Un dato fundamental es la participación de China, el gran gigante por detrás de toda esta industria. El país asiático se ha involucrado fuertemente en el abastecimiento de insumos para las fábricas. 

Mientras tanto, las automotrices tradicionales piden que se revise el plazo 2035. Los fundamentos son la imposibilidad de adaptarse a las nuevas normas sin una pérdida de costos competitivos. 

Además, estas industrias alegan que los recursos no se encuentran dentro de la Unión Europea y que esta transición implica una dependencia comercial con Asia. Para estos empresarios, los límites fueron establecidos mucho antes que el mundo haga giros hacia las actuales condiciones geopolíticas. 

Las voces de la descarbonización automotriz

Mientras el tiempo avanza hacia un escenario de completa descarbonización automotriz, los protagonistas del sector han alzado sus voces. 

Primero fue la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles, conocida como ACEA. Muy pronto se sumó la Cámara de Proveedores. Ambas entidades manifestaron en los últimos meses que es urgente corregir las metas. 

En una comunicación escrita en conjunto hacia la presidencia de la Unión Europea se instó a los líderes del continente a modificar los planes.

Ambos organismos están estrechamente vinculados a firmas involucradas con el conflicto como, por ejemplo, Mercedes-Benz. Otros nombres que se han mostrado en la vereda contraria son Peugeot o Citroën, por citar algunas. 

Uno de los problemas que alegan las marcas tiene que ver con los procedimientos en curso. En este sentido la contra propuesta es una convivencia entre los modelos eléctricos, los híbridos y los tradicionales. 

Con una posibilidad de reducción de las emisiones de carbono paulatina y consecutiva hasta llegar a un 0%, la sugerencia es modificar el rumbo a favor de las fábricas. Para dar respaldo a estos argumentos aseguran sostener sus compromisos por las metas 2035 solo que con un plazo más extendido y flexible. 

¿Podrá concretarse la descarbonización del parque automotriz en la Unión Europea en medio del actual choque de intereses? El proyecto continúa y dependerá de cómo las autoridades lleven la coordinación de estas conversaciones para lograr un acuerdo integral. 

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