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Por el cambio climático, los próximos cinco años podrían ser los más calurosos de la historia registrada

Una imagen que represente el cambio climático o sus efectos, como un paisaje de un mundo afectado por el calentamiento global.

Una nueva alerta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pone la lupa sobre los efectos del cambio climático. El planeta podría vivir los años más calurosos de los que se tiene registro en el próximo lustro. ¿Cuáles son las probabilidades de acuerdo a científicos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM)? Un aterrador 98%.  

¿Qué factores contribuyen a este aumento de temperatura?

De acuerdo a los meteorólogos, las dos causas más importantes de esta predicción conviven con nosotros desde hace tiempo. Por un lado, el impacto de los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que a pesar de las advertencias, continúan produciéndose a niveles exorbitantes. 

Por otro, el fenómeno meteorológico conocido como El Niño, que no se presentaba desde la temporada 2018-2019. Los expertos afirman que hay un 80% de probabilidades de que reaparezca a finales de septiembre de 2023. El Niño está asociado no solo a un incremento de las temperaturas, sino también a sequías y tormentas en varias partes del planeta.

En los últimos 3 años, había sido reemplazado por La Niña, otro fenómeno climático caracterizado por propiciar exactamente lo contrario: descenso de temperatura y fuertes lluvias. La llegada de El Niño suele provocar que las temperaturas globales aumenten al año siguiente. En este caso, eso sucedería en el año 2024.

El histórico acuerdo de París firmado en 2015 establecía medidas para frenar el calentamiento global. Sin embargo, las acciones de los gobiernos mundiales no han sido suficientes para limitar el incremento de las temperaturas. Los gases de efecto invernadero siguen acumulándose en la atmósfera, atrapando el calor y contribuyendo al calentamiento global. 

La OMM calcula que hay un 66% de posibilidades de que, al menos en uno de los próximos 5 años, el planeta supere en 1,5 grados centígrados el promedio de temperatura anual que existía antes de la Revolución Industrial. 

¿Cuáles serán las consecuencias? 

Tal como vienen advirtiendo las organizaciones que luchan contra el cambio climático, como Greenpeace o Paying Green, el calentamiento global tendrá repercusiones nefastas en varios aspectos de la vida diaria. El impacto de las olas de calor extremas pondrá en riesgo la salud de las personas, en especial en las zonas más vulnerables del planeta. 

La seguridad alimentaria se verá comprometida por las sequías, que no permitirán que las cosechas lleguen a término. Según datos del Banco Mundial, cerca del 80% de la población de la Tierra que pasará hambre como consecuencia del cambio climático habita en los continentes africano y asiático. Muchos de ellos, agricultores extremadamente pobres que sufrirán el impacto de forma inmediata. 

Por si esto fuera poco, el cambio climático también afectará la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos. El aumento de las temperaturas puede provocar sequías más intensas y prolongadas en algunas regiones, agravando los problemas de escasez de agua y obligando a las personas a trasladarse cientos de kilómetros para obtenerla. 

Escasez de agua debido al calor en Alemania

El cambio climático ya ha transformado los ecosistemas del planeta. Cientos de especies de animales y plantas se han extinguido como consecuencia del aumento desmedido de la temperatura. Pero el riesgo aumenta con cada grado de temperatura. Los hábitats terrestres y marinos de todo el mundo experimentarán pérdidas, alterando los ecosistemas de manera irreversible.

¿Cómo ponerle un freno al cambio climático? 

Es fundamental reconocer que estos pronósticos indican que el umbral de temperatura será traspasado cada vez con mayor frecuencia. Ahora más que nunca, esta información debería impulsar a las autoridades del planeta a tomar medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. 

La lucha contra el cambio climático requiere un enfoque global y coordinado. Los países, las comunidades y los individuos deben unir fuerzas para abordar esta crisis. Es imperioso que las autoridades fomenten la transición hacia fuentes de energías renovables, como la solar o la eólica, eliminando los obstáculos económicos y tecnológicos que la impiden. 

Instalación fotovoltaica de energía solar sostenible.

De acuerdo a datos del Fondo Monetario Internacional, en el año 2020 se invirtieron más de 5 trillones de dólares en subsidios para las industrias de combustibles fósiles. Para recortar las emisiones, es primordial que estas subvenciones sean en cambio destinadas a la producción de energías renovables.  

Según estadísticas del Banco Mundial, la producción agrícola genera más del 20% de los gases de efecto invernadero a nivel mundial. Los gobiernos de los países agrícolas deben modificar las prácticas actuales y adoptar medidas que contribuyan a la conservación del planeta para las próximas generaciones.

Ante la alarmante advertencia de la ONU sobre los años más calurosos por venir, es innegable que el cambio climático demanda acciones inmediatas. El incumplimiento del histórico acuerdo de París y la persistente acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera exigen que los gobiernos y las comunidades se unan en un esfuerzo global para frenar esta crisis.

Está en juego la existencia de todos los seres vivos del planeta. Pero esta trayectoria destructiva sólo podrá ser frenada si las autoridades y los ciudadanos de cada país priorizan el cuidado del medioambiente. Es esencial implementar tecnologías y legislaciones que ayuden a preservar el medioambiente. El tiempo apremia, pero este aviso ofrece una última oportunidad para construir un futuro sostenible. En la batalla contra el cambio climático, cada acción cuenta.