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Participa: Conoce 5 consecuencias del calentamiento global-Parte 2

Impactos del calentamiento global en la naturaleza.

En nuestro esfuerzo por desentrañar las verdaderas repercusiones del calentamiento global, exploramos cinco impactos tangibles que ya estamos viviendo. Examinamos cómo cada faceta de nuestra existencia es alterada por esta crisis global y las acciones que podemos implementar para mitigar sus efectos.

En la era del Antropoceno, donde la acción humana tiene un impacto sin precedentes en nuestro planeta, el calentamiento global se erige como una de las amenazas más significativas para la supervivencia de las generaciones futuras. 

Ya estamos presenciando una serie de transformaciones climáticas y ambientales que están remodelando nuestro mundo de maneras imprevistas. 

En este artículo, profundizaremos en cinco de estas consecuencias tangibles que se están manifestando en nuestras vidas cotidianas. No sólo analizaremos cómo estos cambios están trastocando nuestra realidad, sino que también exploraremos posibles estrategias y medidas que podemos adoptar para hacer frente a esta crisis global. Prepárate para embarcarte en este viaje de descubrimiento y acción.

Vimos el punto número 1 en el artículo anterior, vamos al segundo. 

El calentamiento global está propiciando transformaciones profundas en la naturaleza. Los impactos del incremento de la temperatura del planeta afectan no solo a los humanos, sino también a la vasta diversidad de especies que habitan en nuestro mundo.

Los ciclos vitales de numerosos animales y plantas, incluyendo la reproducción y la migración, son influenciados por la temperatura ambiente, la cantidad de precipitaciones, la disponibilidad de recursos y otros factores ambientales.

Por lo tanto, sostenemos que la flora y la fauna también son víctimas del calentamiento global, experimentando alteraciones en los eventos de su ciclo de vida.

Adicionalmente, tormentas, sequías, olas de calor, elevación del nivel del mar, calentamiento de los océanos y deshielo de los glaciares están borrando y modificando los hábitats donde viven. Examinemos algunos de los espacios y especies más impactados.

¿Has oído hablar del Triángulo de Coral alguna vez? Es un área marina del Océano Pacífico Occidental, cuyas aguas son jurisdicción de Indonesia, Malasia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y las Islas Salomón.

Su nombre deriva de la profusión de corales que se encuentran allí: solo en corales formadores de arrecifes, hay casi 600 especies diferentes.

¿Por qué es tan relevante? Pues porque resguarda a más de 2.000 especies de peces de arrecife y seis de las siete especies de tortugas marinas del mundo.

Además, en el Triángulo de Coral habitan más de 120 millones de personas y no solo representa una fuente de alimento, sino también ingresos y protección contra las tormentas. 

Actualmente, el Triángulo de Coral sufre el calentamiento, la acidificación y la elevación del nivel del mar, y sus arrecifes están experimentando severos episodios de blanqueamiento y mortalidad masiva de corales debido al aumento de las temperaturas.

Consideremos las especies animales. Hay 1.864 pandas gigantes libres en todo el mundo y su riesgo de extinción es elevado.

El cambio climático no ayuda. De hecho, el calentamiento global acaba con el bambú, que representa el 99% de la dieta de los pandas.

Adicionalmente, se sugiere que su hábitat podría desaparecer a finales de este siglo y que la mitad de él habrá desaparecido en 2070. Proteger a los pandas también significa salvaguardar a los animales que viven en su entorno, como el mono dorado, y a las comunidades que se benefician de ellos a través del ecoturismo.

Un tipo de animal más familiar que sufre el cambio climático es el oso polar. Las imágenes de osos polares sobre un pequeño fragmento de hielo sin ningún lugar a dónde ir se han vuelto, lamentablemente, bastante comunes.

Debido al calentamiento global, el Ártico se está calentando dos veces más rápido que cualquier otro lugar en la Tierra. Esto resulta en una reducción de la cubierta de hielo marino de un 14% por década.

Los impactos del cambio climático en la vida de los osos polares están relacionados con:

Los osos polares tienen cada vez menos oportunidades para alimentarse.

Actualmente, los osos deben recorrer distancias más largas para lidiar con la disminución del hielo, y cuando llegan a tierra firme, dependen de las reservas de grasa y esperan hasta que puedan volver a cazar de nuevo.

Para ello, el hielo debe volver a congelarse, lo que se ha vuelto cada vez más desafiante.

Los osos polares experimentan la fragmentación de su hábitat.

Además, a medida que el hielo del Ártico se derrite, se incrementan las actividades de navegación, una navegación que utiliza combustibles fósiles.

Efectos del calentamiento global en la naturaleza

Los cambios que mencionamos antes, al referirnos a los efectos en las especies animales, están progresando rápidamente.

Consideraremos los efectos del calentamiento global sobre el medio ambiente en cuatro categorías: altas temperaturas, sequía, escasez de agua dulce e inundaciones.

No es ninguna novedad que el cambio climático ha elevado la temperatura global. Esto está provocando un incremento en las olas de calor que resultan, como hemos visto, en un aumento de los riesgos de mortalidad y en una disminución de la productividad.

Decimos que conduce a una menor productividad porque la capacidad de los ecosistemas para proporcionar servicios y bienes clave puede verse gravemente perjudicada.

Por ejemplo, podríamos experimentar una disminución de las tierras y de la viabilidad de la agricultura y la ganadería.

Por otro lado, las temperaturas extremas bajas, como las olas de frío y los días de heladas, serán menos frecuentes, por ejemplo, en Europa.

Pero no hay un único patrón a seguir, porque el cambio climático afecta nuestra capacidad para predecir eventos y, por esa razón, estaremos menos preparados para responder de manera adecuada.

La sequía está ocasionando y continuará generando diversos problemas. La escasez de agua y la falta de lluvias tendrán consecuencias negativas en áreas como el transporte, las infraestructuras, la agricultura, la silvicultura, el suministro de agua y la biodiversidad. 

Además, aumentarán las probabilidades de brotes de plagas y contribuirán al incremento de los incendios forestales.

Un ejemplo alarmante se observa en Europa, donde se espera que las sequías se produzcan el doble de veces y generen pérdidas económicas anuales de hasta 40.000 millones de euros, debido a un aumento de 3°C en la temperatura media global.

El suministro de agua dulce también se verá gravemente afectado por el continuo calentamiento del clima.

Los procesos de evaporación en aumento, los cambios frecuentes en los patrones de precipitaciones, el deshielo de los glaciares y el incremento del nivel del mar dificultarán la disponibilidad de agua dulce.

Estos factores, por ejemplo, contribuirán al crecimiento de algas y bacterias tóxicas, exacerbando considerablemente el problema de la escasez de agua.

Un ejemplo claro de esto es que el 40% del suministro de agua dulce en Europa proviene de los Alpes.

Por lo tanto, cualquier alteración en la dinámica de la nieve y los glaciares, combinada con cambios en los patrones de precipitaciones, podría dar lugar a escasez temporal de agua en toda Europa.

Por otro lado, las inundaciones son otro aspecto preocupante. Aunque el cambio climático está generando un aumento en las precipitaciones en algunas regiones del mundo, esto no es beneficioso. 

A largo plazo, podría dar lugar a inundaciones fluviales, las cuales ya son un desastre natural común en Europa, con consecuencias mortales y afectando a millones de personas. A corto plazo, también se pueden experimentar precipitaciones intensas que generan inundaciones repentinas, incluso sin desbordamiento de masas de agua, como ríos.

Continuará….

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