Mitos y verdades sobre el transporte sustentable

El transporte sustentable como una de las recomendaciones más repetidas por los especialistas en crisis ambiental. Cuáles son los que verdaderamente contribuyen y los que simplemente son un mito.
El transporte sustentable es un recurso válido y necesario para que las comunidades contribuyan en la crisis ambiental. Sin embargo, no todo método de traslado señalado como sostenible realmente lo es.
Pero ¿De qué hablamos cuando decimos transporte sustentable? Se trata de una forma en la cual las personas pueden transitar de un punto a otro los espacios públicos sin generar emisiones de carbono.
Con estas formas más eficientes se evita la contaminación y se preserva al medio ambiente de maneras responsables, conscientes y amigables con el entorno.
Entre las formas más usuales de transporte sustentable se encuentran las caminatas, los vehículos a pedal que pueden ser bicicletas o triciclos y los elementos como patines.
También existen medios de locomoción que son más sustentables que otros como los vehículos que funcionan con energías renovables.
En el actual contexto de crisis climática estas opciones ya se convirtieron en tendencia mundial. De hecho, los países desarrollados las difunden para que sus poblaciones las adopten.
Ocurre que de cara a la carrera por cumplir las metas establecidas en el Acuerdo de París del 2015 para el año 2030 reducir las emisiones en los espacios urbanos es vital.

¿Cuáles son todos los beneficios que generan los transportes sustentables? ¿Cuáles son los medios de traslado que realmente reducen el impacto negativo? ¿Qué acciones pueden impulsar las ciudades para una movilidad más amigable con el ambiente?
La importancia del transporte sustentable
Más allá de lo que muchas personas creen, el transporte sustentable no se limita a las bicicletas. Lo más importante es reducir la cantidad de emisiones de carbono y, con ese criterio, cada quien puede tomar decisiones por una modalidad menos contaminante.
Caminar o usar el transporte público es menos perjudicial para el ambiente que el concepto de un vehículo por persona. Por eso es importante recordar y repetir los pilares fundamentales de la sostenibilidad para la movilidad:
- Eliminar o reducir al mínimo indispensable la utilización de los vehículos que consumen combustibles fósiles.
- Inducir a la población al uso de bicicleta y transporte público
Para este segundo punto es fundamental que las autoridades inviertan en un sistema masivo cada vez más eficiente. También la implementación de métodos para evitar los embotellamientos con prioridad a los trasportes colectivos.

Un tema no menor son los costos económicos de los pasajes. Para incentivar al uso de estas redes la accesibilidad, se trata de otra motivación de gran ayuda para que las comunidades se inclinen por las formas menos contaminantes que existen.
Qué sucede con los monopatines y las bicicletas
Con el propósito de difundir formas de transporte sustentables se posicionó a los monopatines eléctricos como una alternativa recomendable. Sin embargo, hay algunas salvedades para aclarar…
Si bien el uso de un monopatín es menos contaminante, por ejemplo, que una moto, de todos modos, genera huella de carbono. Por supuesto que los niveles de emisiones son menores que todos los vehículos conocidos de dos y cuatro ruedas, pero es incorrecto afirmar que no contaminan.
Respecto de cómo se debe calificar a los monopatines eléctricos en la Universidad Politécnica de Madrid se realizó una investigación sobre su funcionamiento. Según se concluyó las emisiones de estos elementos son de 300 kilogramos de CO2 durante todo su tiempo de uso.
En términos comparativos a igual trayecto cada 250 kilogramos de emisiones de un automóvil, en el mismo recorrido, el monopatín genera 25.
Sobre la bicicleta, en cambio, no hay margen de dudas. Este objeto siempre es y continuará siendo el más recomendado por todos los especialistas.
Una investigación de la Comisión Europea determinó que cada ciclista emite 13 gramos de CO2 por milla. Esta proporción corresponde a la alimentación que debe ingerir para pedalear.
Estos niveles son nueve veces menores que los de un scooter y colocan a la bicicleta en segundo lugar del medio más sustentable por detrás de las caminatas.

El ranking definitivo entonces se compone por trayectos a pie, bicicletas no eléctricas y transporte público. Esas deberían ser las tres prioridades de todas las poblaciones y los referentes en las decisiones de las ciudades.
