El futuro de los combustibles fósiles después de la COP30

Los acuerdos obtenidos tras la COP30 en relación a la transición energética. Las posturas de los distintos países y la información más relevante presentada por los referentes ambientalistas en el evento climático más importante del año.
La COP30 tuvo lugar en la primera mitad del mes de noviembre en la ciudad de Belém do Pará, en Brasil. La Cumbre Climática organizada por Naciones Unidas convocó a comitivas de casi 200 países.
Las expectativas eran altas, sobre todo en temas clave como los combustibles fósiles. Sin embargo, poco se pudo resolver al final del ciclo.
Lo cierto es que hubo un acuerdo, pero los especialistas coinciden en que los avances son relativos. En el texto final, de hecho, casi no hay menciones sobre la transición energética.

Luego de la reunión, a la hora de remarcar los ítems positivos, destacaron el financiamiento para morigerar los efectos del cambio climático, aunque sin cifras grandilocuentes. También hubo algunas ejecuciones prácticas para avanzar en la transición energética.
Cuando el sábado 22 de noviembre la COP llegó a su fin más de 80 nombres se manifestaron a favor de la transición energética. En relación a esto, Colombia lideró el bloque de los países más comprometidos. Esta colisión fue la responsable de la hoja de ruta final para dejar las nuevas bases claras hacia la mirada de la sociedad civil.
El presidente de la propia cumbre incluso explicó que hubo una gran diferencia entre aquellos que están dispuestos a motorizar estos procesos y quiénes no.
Una de las noticias salientes más destacadas de la COP30 sobre qué ocurrirá en el futuro inmediato con los hidrocarburos tiene que ver con un evento para abril del año próximo.
Se supo que los días 28 y 19 de eses más se convocará a la Primera Conferencia Global para Discutir la transición de los Combustibles Fósiles. La sede será la ciudad de Santa Marta.
Otra vez Colombia, nación especialmente preocupada por la temática, tiene la intención de convocar a debatir este tema ya sin la intervención de Naciones Unidas. El objetivo final es crear un tratado que regule la mejor forma de reemplazar las actuales alternativas energéticas hacia los recursos verdes.
Junto con la deforestación y el calentamiento de las aguas de los océanos, el remplazo de los combustibles no renovables está en la lista de urgencias climáticas.
Sin dudas, quedan muchos más pendientes para la COP31 del año 2026 de lo que se esperaba. Pero ¿Quiénes adhirieron a sumar presión para el reemplazo de los combustibles fósiles?
Los nuevos desafíos para las energías renovables después de la COP30
Para lograr reducir la temperatura a nivel global todas las voces autorizada coinciden que es fundamental lograr una transición energética eficiente.
Pero ¿Qué significa este concepto del cual se esperaba avances en la COP30? Se trata del reemplazo de los combustibles fósiles por alternativas renovables, en un principio de forma gradual y, con el tiempo, de manera definitiva.
Este proceso, aunque beneficioso a largo plazo, también tiene sus reveses. Lograr la generación de energías verdes para abastecimiento requiere insumos.
En este punto es donde entran en juego los llamados minerales críticos. Elementos como el litio, el cobre y otros son necesarios para dar funcionamiento a automóviles, baterías y elementos industriales.
Tanto en el plano comercial como doméstico, la cantidad de sustancias provenientes de la tierra que se necesita es mucha.
A todo esto, se suma que no todos los elementos minerales están en todas las regiones del mundo y, aquí, ingresa también la cuestión geopolítica.
Uno de los pedidos de varias naciones antes de la COP30 era, justamente, dar debate sobre este tema.
Así los solicitaron Colombia, Perú y Chile, entre otros. También se colocó en el borrador del documento final un apartado especial que hacía mención a los factores contaminantes del extractivismo por minerales fósiles.
Esta postura generó fuertes oposiciones, por ejemplo, de China. Etas discrepancias, sectores de países en desarrollo levantaron sus alertas y denunciaron que el llamado Sur Global no es el fondo de recursos minerales para el mundo desarrollado.
¿Será viable en estas circunstancias lograr las metas para las décadas futuras trazadas por el Acuerdo de París 2015?
