El auge por la energía solar en Honduras

Cuáles son las razones por las cuales Honduras se encuentra en plena expansión de la energía solar. Los detalles de la transición energética del país, la escasez de los recursos tradicionales y la cuestión de los costos.
En Honduras se presenta un escenario de gran desarrollo de la energía solar. A causa de su clima tropical es un territorio de alto consumo y, en principio, se verifica una condición de falta de recursos convencionales.
Por esa razón empezaron a propagarse cada vez más los paneles solares. Incluso en Tegucigalpa, la capital del país, ya hay edificios que tienen sus techos cubiertos para abastecer a todos los departamentos.
Si bien en los últimos tiempos comenzó un auge exponencial por la energía solar, el fenómeno no es precisamente una novedad. Al respecto, el estado de Honduras lleva más de una década de políticas públicas orientadas a la transición energética.
Al respecto se promulgó la Ley de Promoción a la Generación de Energía Eléctrica con Recursos renovables. Esta legislación exime de impuestos fiscales a quienes fomenten la cultura del uso de energías renovables.
Un caso bien puntual es la liberación de obligaciones tributarias para las empresas que proveen los paneles y todos sus insumos. Lo mismo cuenta para los procesos de importación.
Si bien estas iniciativas vienen de larga data, en lo que va de 2025 la migración hacia la energía solar es mayor a todos los años anteriores. Entonces vale la pregunta ¿Cuáles son los motivos por los cuales tantos hondureños y hondureñas ahora prefieren esta modalidad?

La respuesta se encuentra en los costos ya que repentinamente Honduras pasó a ser uno de los cinco países del continente con más altos índices de tarifas. Así lo explicó el Banco Mundial en su último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
De todos modos, los usuarios refieren que la instalación de los sistemas para comenzar a utilizar la energía solar resulta muy onerosa para los particulares. Al parecer, las formas de compensación están dirigidas hacia empresarios, pero no para los consumidores finales.
Bajo estas circunstancias, surge el interrogante sobre cómo continuará esta transición energética un poco inducida y bastante forzada por el mercado de la oferta y demanda en Honduras.
Del auge por la energía solar a la transición energética
En el actual panorama de Honduras hay varios puntos de análisis respecto al aumento del consumo de la energía solar.
Por un lado, si bien se han implementado medidas para masificar la elección de recursos renovables, aún hay bastantes temas para trabajar.
El escenario es complejo ya que, en principio, la población la prefiere por economía, pero, a su vez, la instalación tiene muchísima carga burocrática.
Lo primero que tiene que hacer alguien que quiere comenzar a implementar energía solar es contratar a una firma dedicada al rubro. Pero, además, esta compañía tiene que gestionar un permiso ante la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, conocida como SERNA.
El siguiente paso es la instalación de un medidor que lo provee la Empresa Nacional de Energía Eléctrica o ENEE y calcula los dos tipos, eléctrico y proveniente del sol.
El problema es que no está siendo viable hasta este momento salir del sistema convencional. Esto significa que los domicilios que migran al formato energía solar siguen adheridos al anterior sistema. Dicho en otras palabras, no cuentan con una retribución por la energía eléctrica que no utilizan.
Por otra parte, tampoco hay un procedimiento para que el excedente que genera cada panel solar y que no fue consumido vuelva a la red para poder cubrir otras necesidades.
Para destrabar todos estos inconvenientes ya hay planes de apoyo en marcha. Algunas de las organizaciones que se comprometieron son el Banco Interamericano de Desarrollo, conocido como BID y Cruz Roja.
Ambos organismos, en conjunto con empresas de la sociedad civil, buscan promover el uso de energía solar y, para ello, ya están recibiendo financiamiento privado.
Las dificultades que enfrenta Honduras para en su transición energética no son ni más ni menos que las que transitan o transitarán la mayoría de los países de la región. Este caso bien puede ser inspiración y modelo a seguir para varios territorios que recorrerán en breve el mismo camino.
