Denuncian el estancamiento de la transición energética en Argentina

Por qué los referentes ambientalistas indican que la transición energética en el país no avanza. Las responsabilidades, el marco regulatorio y la provincia que logró un programa con resultados positivos para abastecerse con energías renovables.
¿Por qué Argentina no evoluciona en su transición energética a pesar de los antecedentes positivos en cuanto a investigación y legislación?
Esta pregunta resuena en las conversaciones ambientalistas al mismo tiempo que se levantan las alertas por el avance de la industria hidrocarburífera.
Resulta muy complejo comprender porque con todas las condiciones a favor, naturales y políticas, luego de más de 15 años de trabajo la migración se frustró.
Desde las falencias en las leyes hasta la escasez de compromiso de los sectores públicos y privados incidieron hasta el presente. Sin embargo, en el horizonte hay ejemplos esperanzadores que podrían ser inspiración para el los años por venir.
La situación legal de la transición energética del país
El inicio de la transición energética argentina está marcado por la sanción de la ley N° 26.190 en el año 2006. En ese momento se estableció un Régimen de Fomento Nacional que daría paso a una matriz con alcance en todo el territorio.
Sin embargo, en la práctica las cosas no resultaron de tal manera. La falta de financiamiento y el poco interés de los capitales privados cercenaron las buenas intenciones de la iniciativa.

Ya en el año 2015 hubo un avance en el marco legal con la sanción de la Ley N° 27291. El texto refiere a las energías limpias y estableció objetivos para el transcurso de los siguientes 10 años, o sea con metas para el corriente 2025.
Para evitar la crisis de la legislación anterior se incluyó un detalle más exhaustivo de los procesos por los cuales se podría concretar la financiación. Así surgió el Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables, también conocido como FODER.
Estas disposiciones apuntaban a otorgar resarcimientos impositivos para facilitar la instalación de equipamientos funcionales a la generación de energías limpias.
La transición energética en Argentina logró estrategias eficientes desde el comienzo del siglo y las mismas impactaron en las regulaciones. Sin embargo, a poco del plazo de las metas globales para el año 2030, el contexto político resulta muy poco favorable para que los proyectos se materialicen.
Los recortes del actual gobierno encabezado por Javier Milei no mostraron ningún paso a favor para estos desarrollos. Tampoco hay anuncios ni son contemplados para el futuro inmediato.
A pesar del sombrío escenario actual, los especialistas rescatan un caso en particular que sobresale de la generalidad de las provincias argentinas…
El caso de la provincia argentina que se abre paso a la transición energética
La provincia argentina de Santa Fe es un caso de estrategia de transición energética con resultados positivos. Se trata de uno de los territorios que no cuenta con explotación hidrocarburífera en el cual se comenzó a experimentar con alternativas renovables para suplir la falta de recursos.
El camino del estado santafesino hacia formas más amigables con el medio ambiente comenzó en el año 2006. El primer paso fue un marco normativo favorable con la sanción de la ley N° 23.692.
A partir de la legislación comenzó un programa de financiamiento con prioridad en la investigación para la generación de energías renovables. A continuación, se puso en marcha el desarrollo de sistemas eólicos y solares sobre los cuales, entre otras concesiones, se aplicaron exenciones impositivas por más de una década.
Hasta el presente, la iniciativa continúa en curso y los progresos son destacados y ponderados por la comunidad científica y ambientalista. Ejemplo de ello es el Programa Prosumidores 4.0, muy original y disruptivo en el plano local.
Entre los puntos del proyecto se establece que quienes realicen instalaciones de infraestructura a favor de la transición energética tendrán beneficios fiscales.
El ente que regular la inscripción es la Subsecretaría de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la provincia y, según informó, ya hay más de 1.400 inscriptos.
Es importante destacar que en Santa Fe las comunidades apoyan este tipo de políticas públicas y se manifiestan a favor de la transición energética. De este modo, el camino hacia las energías verdes es conjunto de toda la sociedad bajo un modelo de decisiones firmes y coherentes.
