¿Cómo podemos combatir las peores prácticas ganaderas?

Combatir el crecimiento de las granjas industriales es solo el principio porque hay mucho por mejorar en las prácticas ganaderas.
En el marco de la crisis climática, es importante pensar en las buenas prácticas agrícolas y ganaderas, y por qué no, dejar de lado las peores.

Combatir el crecimiento de las granjas industriales es posible
Hoy en día en Argentina, la cría de animales de granja está dominada por operaciones industrializadas conocidas como operaciones concentradas de alimentación animal – o granjas industriales- que maximizan los beneficios tratando a los animales no como criaturas sensibles, sino como unidades de producción.
Criados por miles en un solo lugar, los animales de las granjas industriales están confinados en espacios tan reducidos que apenas pueden moverse, por no hablar de comportarse de forma natural.
Las granjas industriales no sólo maltratan a los animales, sino que también contaminan el medio ambiente y ponen en peligro la salud y el bienestar de sus trabajadores y de los residentes de la comunidad circundante.
Consumen grandes cantidades de recursos naturales y reducen el valor de las propiedades de la comunidad.
La oposición local es una de las formas más eficaces de luchar contra la construcción o ampliación de las fábricas de animales.
De hecho, pequeños grupos de activistas locales de todo el país han conseguido mantener las granjas industriales fuera de muchas comunidades.
Si se entera de un proyecto de construcción en su zona, puede hacer lo siguiente para impedirlo:
- Infórmese de todo lo que pueda sobre la empresa y sus planes para la instalación.
- Únase a un grupo local de acción ciudadana o cree uno propio, y busque asesoramiento jurídico.
- Organice una campaña de envío de cartas o haga circular una petición.
- Reúnete con tus cargos electos locales o con los responsables de la toma de decisiones para expresarles tus preocupaciones.
Otras formas de ayudar a los animales de granja como individuo
Comparte lo que has aprendido con tus amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo. Amplía la audiencia compartiéndolo en las redes sociales.
Considere la posibilidad de trabajar como voluntario en un santuario de animales de granja o de adoptar un animal de granja rescatado si dispone de los recursos necesarios.
Si es testigo o tiene conocimiento de un posible caso de negligencia o crueldad contra un animal de granja, denuncie el hecho a la sociedad protectora de animales de su localidad, a una agencia de cuidado de animales o a las fuerzas del orden.
Actúa políticamente apoyando la legislación estatal y federal que proteja a los animales de granja y oponiéndote a las medidas que beneficien a las granjas industriales.
Recuerda llevar contigo tus valores cuando viajes y no caigas en la tentación de probar platos locales que impliquen crueldad, como la carne de perro o gato, la carne de animales salvajes, la carne de ballena o el marisco vivo.
Consejos para evitar las peores prácticas en la industria ganadera
Si formas parte de la industria, puedes pensar en aplicar algunas cuestiones que resultan vitales para implementar un mejor manejo de los recursos.
Evitar la sobreexplotación de los recursos: Una de las peores prácticas en la ganadería industrial es la sobreexplotación de tierras y agua. Las empresas deben implementar sistemas de manejo sostenible de los recursos, promoviendo la rotación de cultivos, el uso eficiente del agua y la regeneración de suelos para evitar la degradación ambiental.
Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero: Las actividades ganaderas son grandes emisoras de metano, un potente gas de efecto invernadero. Invertir en tecnologías que optimicen la alimentación animal y reduzcan las emisiones es esencial. Además, se debe fomentar la adopción de prácticas como la agroforestería, que ayudan a capturar carbono y restaurar el equilibrio ecológico.
Evitar el uso excesivo de antibióticos: El abuso de antibióticos en las granjas industriales no solo afecta la salud animal, sino que también contribuye a la resistencia bacteriana en los humanos. Las empresas deben buscar alternativas naturales y fortalecer la prevención mediante prácticas de manejo más saludables.
Mejorar el bienestar animal: El confinamiento extremo y las condiciones insalubres son comunes en las granjas industriales. Es crucial garantizar que los animales tengan acceso a pastizales, espacio para moverse libremente y atención veterinaria adecuada. El bienestar animal no debe verse como un costo adicional, sino como un factor que mejora la calidad del producto y reduce el impacto ambiental.
Transparencia y trazabilidad: Una ganadería responsable implica ser transparente en toda la cadena de producción. Desde la procedencia de los alimentos hasta las condiciones de cría y sacrificio, los consumidores deben tener acceso a información clara sobre cómo se producen los alimentos que consumen.
Adoptar prácticas ganaderas sostenibles colaborará a elevar la reputación de las empresas y sus negocios, pero además y sobre todo, garantizará un futuro más equilibrado y respetuoso con el medio ambiente y el bienestar animal.
