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Cómo avanza la producción de energía solar en Bolivia

Por qué los especialistas afirman que la energía solar representa una esperanza para la transición energética en Bolivia. Cuáles son las principales políticas que el país ya aplica para enfrentar la crisis climática. 

Hoy la energía solar es una nueva alternativa viable para Bolivia de cara a su transición energética. Luego del auge del gas, que pareció ser la panacea para su futuro, hoy la realidad es muy diferente. 

Luego de investigaciones exhaustivas se confirmó que la cantidad de radiación solar que recibe de forma anual el país sudamericano es una verdadera zona de oportunidad. En concreto, estos niveles están en condiciones de aportar la cobertura total de la demanda eléctrica de la población. 

En los últimos tiempos el Ministerios de Hidrocarburos y Energía difundió datos respecto del potencial de Bolivia en cuanto a energía solar:

  • El cálculo principal estima que con 250 kilómetros cuadrados de recepción de energía solar se podría abastecer toda la matriz energética boliviana
  • Con un territorio total de 1.099 km2 la cifra implica que el 0.02 por ciento de su superficie alcanza para dar respuesta a todo su consumo eléctrico
  • Estos estimativos también llegan al reemplazo de combustibles fósiles que hoy en día se usan para alimentar las industrias

En este contexto ya surgieron propuestas desde el sector privado. Al respecto, expertos de organizaciones dedicadas a la sustentabilidad apuntan al Salar de Uyuni como uno de los espacios más propicios para instalar un parque solar. 

Se estima que con una granja con paneles de 8 a 9 kilómetros cuadrados podría darse resolución a todo el consumo eléctrico del país. Vale mencionar que este punto geográfico es uno de los que recibe mayor y mejor radiación de energía solar en todo Bolivia. 

Un dato importante es que las políticas ambientales bolivianas han sido destacadas desde muchos puntos de vista en los últimos tiempos. Se trata de la implementación de programas y normativas que salen de la caja y que son mirados con atención desde todo el mundo. 

Bolivia y su política ambiental apegada a las raíces 

En la actualidad Bolivia lleva a cabo un plan llamado Política Plurinacional para la Biodiversidad. Este programa se inició en el año 2029 con un plazo trazado para el año 2030 con el fin de promover valores de la cultura originaria para la preservación ambiental. 

El lema central es “Vivir bien” y tiene que ver con reemplazar los conceptos del sistema capitalista actual por otros emparentados con la conciencia por la naturaleza. 

Con el propósito de establecer formas de producción más sostenibles se fomenta un cambio de mentalidad, comenzando por el sector empresarial. Además, esto incluye una comunión con sectores descendientes de la cultura ancestral de la comunidad. 

Es importante destacar que los pueblos originarios bolivianos reclaman su lugar en la sociedad y exigen que sus culturas sean tenidas en cuenta en estos temas. Los conflictos sociales entre actores que son antagónicos en la población boliviana datan de décadas y las cuestiones ambientales no están exentas. 

La instalación de la energía solar en la realidad social de Bolivia

La realidad es que la economía de Bolivia durante muchos años estuvo atada a la producción de gas. En igual sentido hay comunidades enteras que para tener acceso a la energía dependen de motores diésel los cuales, a su vez, están subsidiados por el estado. 

Lo concreto es que la caída del gas presenta una necesidad urgente respecto a la migración a otras soluciones verdes. Dicho en otras palabras, con la industria gasífera en declive, la crisis energética no tardó en presentarse y, si bien la energía solar es una buena opción, en los hechos no es algo tan sencillo.

En este caso, como en tantos otros, la transición energética plantea incongruencias, porque, para que sea un beneficio colectivo, se requieren abultadas inversiones. Un proyecto de semejante envergadura, por su puesto, requiere el compromiso de sectores públicos y privados. 

El dilema es, en un proyecto de semejante proyección, de qué forma comulgan los intereses empresariales como la cultura del “Vivir Bien”. Este y otros interrogantes se encuentran en pleno desarrollo y debate. 

Lo más probable es que un negocio que presenta tan buenas expectativas como lo es el de la energía solar en Bolivia no tardará en prosperar. La pregunta es cómo y de qué manera esto podría realmente beneficiar a todos los bolivianos. 

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