Paso atrás para el Tratado Global de Plásticos: ¿Cómo afecta a Colombia?


La quinta sesión del Comité Intergubernamental de Negociación (INC5) finalizó sin un acuerdo definitivo para el Tratado Global de Plásticos. Este acuerdo internacional busca establecer medidas vinculantes para todos los países firmantes que contribuyan a reducir la producción y el uso de plásticos alrededor del planeta.
El fracaso de la reciente sesión del INC5 es una muestra de cuánto puede influir el lobby de las grandes industrias petroquímicas y de combustibles fósiles en estos temas. ¿Acaso sorprende a alguien que los accionistas de estas empresas no quieran poner un freno a una producción que podría ¡triplicarse! para el año 2050?
Ante este panorama, países como Colombia se encuentran obligados a reforzar sus esfuerzos para enfrentar esta crisis que amenaza no solo a ecosistemas críticos como el Pacífico y el Amazonas y a su biodiversidad, sino también a la salud pública nacional y a los ciudadanos que dependen de esos hábitats para sobrevivir.
¿Por qué el Tratado Global de Plásticos es esencial para el futuro de Colombia?
En la actualidad, solo el 10 % de los plásticos producidos en Colombia se reciclan. ¿El resto? Se acumula en vertederos, ríos y océanos. En ecosistemas como el Amazonas y el Pacífico toneladas de estos desechos se amontonan y pueden tardar años en descomponerse. Mientras tanto, destruyen y contaminan los hábitats de especies como tortugas marinas, aves costeras y peces.
Pero hay efectos del plástico que no se ven a simple vista: los generados por los microplásticos. Estos fragmentos diminutos son generados por la degradación de los residuos al entrar en contacto con el agua, el aire y el sol. A medida que se descomponen, estas partículas ingresan en el agua y el suelo, afectando la calidad de estos recursos.

Y eventualmente, los microplásticos hallan su camino hacia la cadena alimenticia humana. Esta situación incrementa los riesgos para la salud pública, ya que diversos estudios han demostrado que estos residuos tóxicos pueden generar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, problemas hormonales y hasta distintos tipos de cáncer.
¿Por qué los plásticos que contribuyen al calentamiento global?
Los plásticos contribuyen al calentamiento global durante todo su ciclo de vida. Desde su producción, en la que se utilizan compuestos derivados del petróleo, como el propileno y el etileno; hasta su eliminación, por ejemplo, mediante la incineración, que genera grandes cantidades de gases de efecto invernadero.
Según el Centro Internacional de Evaluación de la Sostenibilidad de los Plásticos (CISIP), la producción mundial de plásticos genera aproximadamente ¡1,8 gigatoneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂) al año! Una cifra que, a menos que se apruebe el Tratado Global de Plásticos, se triplicará en los próximos 25 años.
Pero lamentablemente, el problema de los plásticos y el cambio climático no termina ahí. Una vez que son liberados al medioambiente, los plásticos son impactados por el sol. En su interacción con el calor y la radiación solar, los residuos plásticos liberan metano y etileno, dos gases de efecto invernadero más potentes que el CO₂.
¿Cómo combatir la contaminación plástica?
Reducir el impacto de los plásticos en el planeta exige repensar todo su ciclo de vida. El primer paso es sin dudas limitar su producción para reducir la cantidad de desechos que llegan a los ecosistemas. En Colombia se han comenzado a implementar prohibiciones parciales a algunos plásticos de un solo uso, pero estas medidas deben ampliarse para ser verdaderamente efectivas.

Por otro lado, es importante fomentar la economía circular entre los ciudadanos de cada país mediante políticas que incentiven la fabricación de productos más sostenibles y promuevan la reutilización de materiales. Iniciativas como la campaña «Reciclemos Bogotá», llevada a cabo por Greenpeace Colombia, son un modelo a seguir para otras regiones del país y del mundo.
