Más de 50 especies emblemáticas de Chile se encuentran en peligro de extinción


Los terribles cambios que vienen atravesando Chile en los últimos años han puesto en serio riesgo de extinción a varias especies emblemáticas del país. Esta drástica disminución de las poblaciones de animales, plantas y hongos, no solo pone en riesgo su supervivencia, sino que puede afectar la calidad de vida y la estabilidad de los ecosistemas donde viven y se desarrollan.
Con el objetivo de proteger a las especies más amenazadas y poner un freno a las causas detrás de su desaparición masiva, el Ministerio del Medioambiente llevó a cabo un estudio que permitirá a organizaciones ambientalistas como Greenpeace, y a científicos especializados en ecología, enfocar sus esfuerzos en quienes más los necesitan.
En base a los resultados de la investigación, el organismo gubernamental decidió incorporar 59 nuevas especies a la lista de seres vivos en peligro crítico de extinción.
¿Qué especies emblemáticas se encuentran en peligro crítico de extinción?
A nivel mundial, existe un criterio de clasificación de las especies en peligro que está determinado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Basándose en los métodos de esta organización no gubernamental de expertos en la conservación, el Comité de Clasificación incorporó 15 especies animales, 5 de hongos y 39 de plantas a las categorías nacionales de especies “En Peligro” y en “Peligro Crítico”.
Esta categoría, también conocida con la sigla CR (Critical Risk), se aplica a aquellas especies con un riesgo extremadamente alto de extinción. Este riesgo puede deberse a una disminución drástica de una población específica en los últimos 10 años (de entre un 80% y un 90%), o a que la población total no llegue a los 50 individuos.
De acuerdo con los criterios de la UICN, ahora mismo se encuentran bajo esta categoría especies emblemáticas de la fauna marina chilena como el tiburón musola moteada, el angelote o el tiburón vitamínico. Esta disminución de las poblaciones de tiburones no solo atenta contra las especies directamente amenazadas, sino que por su carácter de depredadores, puede terminar poniendo en peligro el equilibrio de los ecosistemas marinos del país.

Y si bien estas cifras pueden sonar terriblemente desalentadoras, conocerlas puede ayudar a que las decisiones de los responsables de proteger a estas especies tomen decisiones que contribuyan a la conservación de estas especies. Este criterio de clasificación debe ser visto como una herramienta que influya a la hora de priorizar recursos y desarrollar planes de restauración de los ecosistemas. Así como también, para destinar fondos a aquellos científicos interesados en investigar a las especies amenazadas.
Aves emblemáticas chilenas “En Peligro”
De acuerdo con la clasificación provista por el Ministerio de Medioambiente, algunas especies de aves icónicas de la fauna chilena, como el pingüino rey y la fardela blanca se encuentran “En Peligro” (EN). Esto significa que sus hábitats están amenazados y, por lo tanto, la capacidad de sus poblaciones de reproducirse ha disminuido considerablemente.
En el caso del pingüino rey, uno de los animales más característicos de la Península Antártica chilena, las altas temperaturas provocadas por el cambio climático vienen generando un descenso acelerado de su población. Cuando las cubiertas de hielo donde viven y se reproducen sus individuos se derriten como resultado del calentamiento global, la falta de alimentos y los cambios en el ecosistema propician la desaparición de colonias enteras.

La fardela blanca, por su parte, se ha visto amenazada por las actividades humanas. La pesca industrial, que tiene una presencia marcada en las regiones habitadas por esta especie, ha generado una competencia inesperada por los recursos alimenticios. A su vez, estas aves corren peligro de morir envueltas en las redes de pesca mientras intentan conseguir alimento.
¿Qué se está haciendo para proteger a estas especies?
En la actualidad existen algunas iniciativas gubernamentales que buscan restaurar los hábitats afectados y proteger a las especies en peligro de extinción. La Estrategia Nacional de Conservación de las Aves, por ejemplo, busca gestionar las amenazas específicas que afectan a la región, como los excesos de la industria pesquera y la contaminación.
Sin embargo, para lograr revertir esta situación tan crítica, es importante que toda la población se involucre. La ley «chao plástico”, que prohíbe el uso de materiales plásticos de un solo uso, como las bolsas, los envases y los cubiertos, es un gran ejemplo de como la ciudadanía puede contribuir a cuidar el medioambiente y proteger a las especies afectadas.
Por otro lado, es fundamental que el gobierno chileno sea mucho más estricto a la hora de permitir que nuevas industrias se establezcan en los sitios de reproducción de estas especies, o en áreas protegidas del sur de Chile. Solo mediante estos cambios será posible revertir la situación actual y darle a la fauna y la flora local un futuro sin amenazas.
