Saltar al contenido

Los patrones de viento empeoran el calentamiento de los océanos en las costas de Chile

De acuerdo con los científicos, durante los últimos 50 años se ha producido un gradual calentamiento de los océanos. Se calcula que, entre 1971 y 2023, los océanos del mundo absorbieron calor adicional equivalente a ¡25 mil millones de bombas nucleares! Pero durante el último año, el cambio en los patrones de viento ha empeorado aún más la situación en las costas chilenas.  

Como consecuencia del cambio climático y de eventos naturales como el fenómeno de El Niño, las corrientes marinas propulsadas por el viento en el Océano Pacífico oriental están experimentando cambios significativos que preocupan a la comunidad científica y amenazan la estabilidad de los ecosistemas marinos. 

La influencia de El Niño en el calentamiento de los océanos

Los fenómenos climáticos han ocurrido de manera cíclica a lo largo de la historia de la Tierra. Sin embargo, el cambio climático ha probado una y otra vez su capacidad para intensificar su impacto. A principios de 2023, concluyó el período de La Niña, un evento meteorológico caracterizado por propiciar el ascenso de las aguas más frías desde la profundidad del océano hacia la superficie. 

Durante más de 3 años, este enfriamiento de las aguas sirvió como una especie de “aire acondicionado” que atenuó las consecuencias del cambio climático en el Océano Pacífico. Pero la llegada de El Niño, ha desencadenado la liberación del calor acumulado durante todo este tiempo, aumentando las temperaturas promedio del océano hasta en 0.2 grados centígrados.

Y aunque este número pueda parecer leve, es suficiente para rebasar por primera vez en la historia el umbral crítico de 1.5 grados centígrados de calentamiento que los científicos y miembros de organizaciones ambientalistas como Greenpeace vienen advirtiendo desde hace años. Este aumento significaría un riesgo terrible tanto para el clima del planeta como para sus ecosistemas y, por supuesto, para la vida humana. 

¿Cómo afecta el calentamiento global a la corriente de Australia Oriental? 

La corriente de Australia Oriental es una de las más importantes de la Tierra. Su flujo repercute directamente en la temperatura del aire y los patrones de lluvia de diversas regiones del planeta. Por lo tanto, los cambios que los científicos han descubierto en los patrones de viento del Pacífico podrían generar graves consecuencias climáticas y económicas en aquellas comunidades que dependen de estos ecosistemas marinos para sobrevivir. 

El aumento de la temperatura en los océanos puede provocar efectos nocivos que van desde la disminución de las poblaciones de peces en las zonas pesqueras, hasta fenómenos climáticos extremos como sequías, incendios forestales e inundaciones en la superficie terrestre. 

¿Por qué los científicos están preocupados por el aumento de la temperatura del océano?

En la Tierra, el calor se distribuye entre el que son capaces de absorber los océanos (cerca de un 90% del total) y el que se mantiene en la atmósfera. Por la cercanía del sol a la línea del ecuador, la temperatura es mucho más alta en esas regiones que en los polos. Pero corrientes oceánicas como la de Australia Oriental permiten transportar ese calor desde los trópicos hacia el sur. 

Además de su capacidad para almacenar mucho más calor que el aire, el agua de los océanos tarda mucho más tiempo en calentarse que la atmósfera. Pero del mismo modo, una vez caliente puede tardar mucho más en enfriarse. El calor absorbido va mezclándose en el agua y, por lo general, se concentra en los 2 kilómetros superiores de la superficie. Pero ese aumento sostenido de la temperatura del agua puede tener graves consecuencias para el clima del planeta y para todos los seres vivos que habitan en él. 

Sentir el calentamiento global en carne propia

Lugares como Sídney, la capital de Australia son una muestra de las repercusiones que los habitantes de los lugares afectados por los cambios en los patrones de los vientos pueden esperar. El calor que padecen actualmente los océanos que rodean a este país no es producto de una cuestión estacional, sino consecuencia de la acumulación de temperatura propiciada por el cambio climático. 

Cuando se habla de calentamiento global, muchas personas suelen percibirlo como una cuestión abstracta. Hasta que este fenómeno se manifiesta en experiencias de la vida cotidiana, como darse un chapuzón para nadar en el mar y sentir el agua especialmente cálida, o salir a pescar y no hallar grandes cantidades de peces. 

Lo importante es no esperar a que estas alteraciones repercutan de manera directa sobre la vida marina y, en consecuencia, sobre la de las comunidades que dependen de los océanos para su sustento. Es necesario que los gobiernos de todo el mundo accionen ahora mismo para detener el curso del cambio climático. Mañana puede ser demasiado tarde.