Los impactos del cambio climático en la salud humana


El cambio climático impacta de manera directa en la salud humana, ya que modifica las condiciones de vida a las que las personas están acostumbrados y aumenta su vulnerabilidad. Las olas de calor, las sequías prolongadas y las inundaciones, cada vez más frecuentes, no solo destruyen el medioambiente, sino que también pueden ocasionar enfermedades, hospitalizaciones y muertes.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 2030 y 2050 el cambio climático podría causar ¡hasta 250 mil muertes adicionales por año! por problemas vinculados al calor, la malaria, la desnutrición y las diarreas. Pero estos riesgos no afectan a todo el mundo por igual. Los niños, los adultos mayores, las personas con enfermedades preexistentes y las comunidades rurales o indígenas son las más expuestas al no contar con recursos económicos para acceder a servicios de salud.
Es por eso que los expertos advierten que la crisis ambiental ya no es una amenaza del futuro, sino un problema real del presente. Y teniendo en cuenta que las temperaturas continúan batiendo récords cada año y los fenómenos extremos son cada vez más intensos, los sistemas de salud de todo el mundo deben prepararse para lo que viene.
¿Qué enfermedades empeora el cambio climático?
Tal vez el caso más emblemático relacionado con el cambio climático sea el de la expansión de enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue, el zika o la chikungunya. Esto se da porque, a medida que aumentan las lluvias y el calor extremo, se crean las condiciones ideales para que estos insectos se reproduzcan. Por otro lado, se comienzan a producir brotes en zonas donde anteriormente no había contagios.

A este fenómeno se suman las enfermedades transmitidas por agua contaminada, como el cólera o la diarrea infecciosa. Las inundaciones, las sequías y los cambios en la calidad del agua potable facilitan la propagación de bacterias y virus que afectan especialmente a aquellas personas que no cuentan con infraestructura sanitaria adecuada.
Los expertos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) han advertido que otro elemento que favorece la propagación de infecciones es el crecimiento descontrolado de la urbanización. Al ocupar hábitats naturales, aumentan las probabilidades de entrar en contacto con agentes silvestres.
¿Cómo impactan el calor y la contaminación en el cuerpo humano?
Las olas de calor cada vez más prolongadas generan efectos graves en la salud cardiovascular, renal y neurológica. Cuando el cuerpo no es capaz de soportar el calor en exceso, se producen cuadros de hipertermia que pueden derivar en inflamación cerebral, convulsiones e incluso la muerte.
Mientras tanto, cuando el aire se contamina por efecto de la quema de combustibles fósiles y de la actividad industrial, aumentan las probabilidades de registrar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Las partículas finas, conocidas como PM2.5, junto con el dióxido de nitrógeno, se asocian a un mayor riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y problemas de desarrollo neurológico en los niños.

De hecho, diversos estudios publicados en la revista científica PubMed Central muestran que cuando existen picos de contaminación se ve un aumento significativo de las hospitalizaciones y muertes por enfermedades crónicas.
¿Cómo repercuten estas enfermedades en los sistemas de salud?
A medida que el cambio climático continúe empeorando, la capacidad de los sistemas de salud se verá puesta a prueba, ya que deberán enfrentar emergencias más frecuentes y complejas. Además, los hospitales y centros médicos pueden verse afectados por fenómenos climáticos como tormentas, inundaciones y olas de calor.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) advierte que esto no hará más que profundizar las desigualdades que ya existen. Las comunidades pobres, rurales o desplazadas suelen ser las más afectadas porque cuentan con menor acceso a atención médica de calidad.
Ante este escenario, organizaciones ambientalistas como Greenpeace continúan luchando para que los gobiernos del mundo inviertan en energías limpias, en la protección de los bosques y en una planificación urbana más sostenible, que evite que las enfermedades derivadas del cambio climático generen un futuro signado por las crisis de salud constantes.
