Las olas de calor marinas se triplicaron en los últimos dos años


De acuerdo con un estudio reciente publicado en la revista científica Nature Climate Change, las olas de calor marinas se están multiplicando en todo el planeta. Esto no solo está afectando la biodiversidad marina, sino que además está desencadenando fenómenos extremos como huracanes, inundaciones y olas de temperaturas récord.
Sin ir más lejos, la investigación expone cómo esta clase de eventos se triplicó en los últimos dos veranos en comparación a otros períodos donde el fenómeno de El Niño estuvo presente. Organizaciones ambientalistas como Greenpeace vienen advirtiendo desde hace años que este calentamiento anormal del océano está directamente relacionado a los desastres naturales que vienen ocurriendo alrededor del globo.
Tragedias como la ocurrida en Nueva Zelanda, donde 11 personas perdieron la vida como resultado del ciclón Gabrielle, o las inundaciones que hubo en Libia a mediados de 2024, que dejaron ¡más de 6 mil muertos!, son ejemplos concretos de cómo el aumento en la temperatura del mar no solo afecta a los ecosistemas acuáticos, sino a todos los seres vivos que habitan la Tierra.
Datos que no dejan dudas sobre el impacto de las olas de calor marinas
En los últimos dos años, casi el 10 % del océano alcanzó temperaturas récord. Victorya Seid, presidenta de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS) no duda en achacarle este aumento sostenido al calentamiento global producido por la quema de combustibles fósiles. Los gases de efecto invernadero son los responsables de que el calor en las aguas sea cada vez más intenso y duradero.
Pero los costos de este incremento de calor no son solo ambientales, también afectan la economía mundial. En países como Perú se han registrado enormes mermas en la pesca (en la industria de la anchoa) que significaron ¡pérdidas de más de 1.400 millones de dólares!

De la misma manera, las comunidades costeras de varias partes del mundo han visto afectadas actividades como el turismo o la acuicultura, lo que impacta de forma terrible la supervivencia y los medios de vida de las poblaciones que viven del mar. Y lo que es aún peor, las proyecciones indican que todo podría agravarse en los próximos años.
La biodiversidad marina está al borde del colapso
De acuerdo con Ariadna Menchó, bióloga del Centro de Supercomputación de la Universidad de Barcelona, muchas especies marinas se están viendo obligadas a huir de sus lugares de origen hacia aguas más frías por efecto del calentamiento. Mientras que las que no pueden hacerlo, se van debilitando y se vuelven mucho más propensas a padecer enfermedades.
Pero el estrés térmico que sufren no solo afecta a las poblaciones del presente, sino que va alterando las rutas migratorias, los ciclos de reproducción y la interacción entre especies de las próximas generaciones. Como resultado, los océanos se transforman en lugares impredecibles.
Corales: donde empieza y termina la vida marina
Uno de los impactos más preocupantes del calentamiento de los océanos es el daño que está produciendo en los corales. Esto se debe a que ellos cumplen una función vital para los ecosistemas marinos, ya que proveen de hábitat y alimento a numerosas especies. Al igual que sucede con los árboles en los bosques, a medida que se blanquean (mueren), su desaparición arrastra consigo a las especies que los usan para cazar, esconderse o reproducirse.

El estudio señala que ahora mismo estamos atravesando el cuarto evento global de blanqueamiento de corales, lo que traerá aparejados nuevos problemas ambientales. Muchas de las especies que podrían desaparecer como consecuencia de este evento son encargadas de filtrar el agua, controlar plagas o reciclar nutrientes esenciales para otras especies.
Al perder estas funciones, aumentan las posibilidades de que se produzcan verdaderos colapsos ecológicos. Algunos de estos efectos ya se están haciendo visibles, como los varamientos de ballenas y delfines que han ido aumentado en aquellas zonas donde las temperaturas oceánicas han sido más extremas.
Por todos estos motivos es importante entender que, a menos que se ponga un límite a la emisión de gases contaminantes, las olas de calor marinas podrían ser entre 20 y 50 veces más frecuentes, y hasta diez veces más intensas para finales de este siglo. El colapso de los océanos puede evitarse, pero es necesario actuar ahora.
