La temperatura media mundial superó el umbral crítico en 2024


Durante 2024, la humanidad traspasó el umbral crítico de temperatura establecido durante el Acuerdo de París para evitar los efectos más devastadores del cambio climático. Por primera vez desde que se tiene registro, la temperatura media global superó los 1,5 grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales.
De acuerdo con el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el año pasado fue el más caluroso jamás registrado. Este récord de temperatura tuvo varios factores: por un lado, un fenómeno de El Niño muy fuerte. Por el otro, el constante aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, generadas por la quema de combustibles fósiles, la deforestación y otras actividades humanas.
Los impactos de este aumento de temperatura no se pueden ignorar. En todo el planeta se están produciendo eventos climáticos extremos, desde olas de calor devastadoras, hasta incendios forestales como los que ahora misma padece la región californiana en los Estados Unidos, o las inundaciones que dejaron cientos de víctimas en Valencia, España, a finales de 2024.
Las consecuencias presentes y futuras de superar el umbral crítico de temperatura
Mientras los ecosistemas intentan adaptarse a estas nuevas condiciones, diversas regiones del planeta que no solían ser vulnerables a las lluvias torrenciales o, por el contrario, a las sequías, están viendo cómo sus infraestructuras y entornos naturales se ven devastados por las consecuencias del cambio climático.
Y lo que es peor, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que estos impactos no son nada en comparación con lo que podría suceder en las próximas décadas si no se reducen las emisiones de gases contaminantes de forma drástica. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), por cada fracción de grado que siga aumentando la temperatura se incrementará la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos alrededor del planeta.

Esto incluye olas de calor y sequías más fuertes y prolongadas, huracanes más destructivos, y cambios en los patrones de precipitación que dejarán vulnerables (sobre todo) a las comunidades de las regiones tropicales. Por este motivo, científicos y miembros de organizaciones ambientalistas como Greenpeace luchan cada día para que los gobiernos, las empresas y los ciudadanos tomen cartas en el asunto para poner un alto a esta catástrofe ambiental.
¿Qué significa haber superado el umbral crítico de 1,5 °C?
Superar el umbral de 1,5 °C quiere decir que el planeta alcanzó el punto límite en el que, según los expertos, los impactos del cambio climático se volverán más peligrosos y difíciles de manejar. Este límite fue definido por especialistas en meteorología, geología y biología durante el Acuerdo de París con el objetivo de minimizar los riesgos no solo para los ecosistemas, sino también para la economía y la salud humana.
Sin embargo, el año pasado la temperatura media global superó los niveles preindustriales (anteriores a la Revolución Industrial) por 1,62 °C. Y aunque este récord no quiere decir que el planeta vaya a superar esta temperatura de forma permanente, sí es una muestra de lo que podría volverse “normal” en las próximas décadas si no se realizan acciones rápidas y efectivas para combatir el calentamiento global.
¿Qué causó esta temperatura media global récord?
Los expertos explican que el incremento térmico tuvo varios factores. Pero tal vez el más significativo tenga que ver con el fenómeno de El Niño, que comenzó en 2023 y (como en cada ocasión donde aparece) produjo el calentamiento de las aguas del océano Pacífico. En consecuencia, generó un aumento de las temperaturas globales.

Según el Observatorio de Mauna Loa, en Hawái, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera durante 2024 alcanzó las 427 partes por millón (ppm). Si se tiene en cuenta que antes de la era industrial estos niveles eran de solo 280 ppm, queda claro que este aumento ha potenciado el efecto invernadero del planeta, dificultando su capacidad natural de autoregular su temperatura.
Pero además, influyeron eventos como la erupción volcánica de Tonga ocurrida en 2022, la reducción de la contaminación por aerosoles (ya que, si bien eran tóxicos, reflejaban la radiación solar), la deforestación y el uso indiscriminado de combustibles fósiles, entre otras actividades humanas contaminantes.
