La llegada de La Niña y su impacto en el clima de Chile y el mundo


Ante la creciente incertidumbre climática, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha confirmado la aparición del fenómeno de La Niña. Este evento, caracterizado por la disminución de la temperatura superficial del océano Pacífico Ecuatorial, modificará las condiciones climáticas en diversas regiones del mundo. Aunque su duración exacta es incierta, los expertos estiman que podría extenderse hasta mediados de 2025. A diferencia de episodios previos, esta versión de La Niña podría presentar comportamientos inesperados, generando escenarios meteorológicos atípicos.
Duración estimada de La Niña y su confirmación oficial
Según la NOAA, La Niña ya está en curso tras la disminución de la temperatura superficial del Pacífico Ecuatorial. Se estima que este fenómeno podría persistir hasta abril de 2025 con un 59% de probabilidad, mientras que su desaparición podría ocurrir entre marzo y mayo con un 60% de posibilidad. Aunque los eventos de La Niña pueden prolongarse entre nueve meses y tres años, en esta ocasión se espera una duración menor.
Edgardo Sepúlveda, ingeniero físico de la Universidad de Santiago de Chile, afirmó que aunque el fenómeno ha sido confirmado, su permanencia es incierta debido a retrasos en su aparición. Esto ha generado dudas sobre cómo evolucionará en los próximos meses y su impacto real en el clima global.

Efectos climáticos: lluvias y sequías en distintas regiones
La Niña altera la circulación atmosférica al enfriar el océano Pacífico Ecuatorial, provocando cambios en los patrones climáticos. En regiones como Colombia, esto se traduce en un aumento de precipitaciones, mientras que en Chile y Argentina se espera una disminución de lluvias, lo que podría agravar las sequías existentes.
Otras zonas también experimentarán cambios significativos. En Indonesia y Australia, se prevé un incremento de las lluvias, mientras que en el Atlántico los vientos Alisios podrían debilitarse, favoreciendo la formación de huracanes más intensos. Sin embargo, estos efectos no serán inmediatos, ya que la atmósfera responde con cierto desfase a los cambios oceánicos.

Impacto de La Niña en Chile: menor precipitación y temperaturas frías
En Chile, La Niña se asocia con una reducción en las lluvias y temperaturas más frías. aunque las precipitaciones continuarán, su volumen será inferior al de años anteriores. Durante el verano de 2025, las temperaturas extremas podrían moderarse, aunque esto no significa la ausencia de calor.
Según Sepúlveda, los efectos de La Niña en Chile no se percibirán de inmediato, ya que las variaciones climáticas suelen manifestarse con cierto retraso. El invierno de 2025 podría ser más frío, aunque la magnitud del cambio dependerá de la evolución del fenómeno.
Incertidumbre sobre la intensidad de La Niña
A diferencia de eventos anteriores, los expertos creen que esta versión de La Niña será menos intensa y de corta duración. Según los modelos climáticos, su impacto será menor en comparación con episodios previos.
El año 2024 registró temperaturas excepcionalmente altas, lo que podría influir en la percepción de frío y calor en las estaciones siguientes. Sepúlveda destaca que la imprevisibilidad climática, algo sobre lo que ya han advertido las organizaciones ambientalistas como Greenpeace Chile, ha dificultado la precisión de los modelos meteorológicos. Aunque La Niña podría mitigar el calor de los últimos años, no se descartan fluctuaciones climáticas inesperadas.
