El fin de los glaciares: la ciencia ya sabe cuándo desaparecerán


Parece que estamos entrando de lleno en una era donde el hielo eterno deja de serlo, tal cual los pronósticos que desde hace décadas alertan a las organizaciones ambientalistas del mundo, como Greenpeace. La situación es crítica: los glaciares se desvanecen y, en ciertos puntos del mapa, su adiós es inminente. Resulta que las zonas más expuestas son los Alpes, el Cáucaso, las Rocosas, algunos tramos andinos y las cumbres africanas de baja latitud. Se calcula que entre 2033 y 2041 el deshielo en los Alpes va a coger una velocidad nunca vista. A escala global, el momento más dramático llegará una década después; para entonces, el mundo verá cómo se esfuman entre 2.000 y 4.000 glaciares cada año.
Europa perderá casi todo su hielo si no frenamos el calor
Si las cosas siguen como van y la temperatura sube 2,7°C para el 2100, en Centroeuropa solo aguantarán 110 glaciares, apenas un 3% de lo que hay. Pero ojo, que si llegamos a los 4°C, solo quedarían 20. Los de tamaño medio, como el del Ródano, serán simples manchas de hielo y el gran Aletsch terminaría rompiéndose en mil pedazos. Esta caída no parece tener freno.

Las investigaciones confirman que el declive de los glaciares es histórico
Solo en Suiza se borraron del mapa más de 1.000 glaciares entre 1973 y 2016. Esto lo dicen expertos de la ETH de Zúrich, el WSL y la Universidad de Bruselas en un trabajo reciente de Nature. Lander Van Tricht, que lidera el estudio desde la ETH y el WSL, comenta que por fin han logrado ponerle fecha de caducidad exacta a cada masa de hielo del planeta. A diferencia de antes, que se miraba el bulto total de hielo, ahora se fijan en cuántos mueren, dónde y cuándo.
La ubicación geográfica dicta quién desaparece primero
Los datos dicen que los glaciares pequeños a baja altura o cerca del Ecuador están sentenciados. Hablamos de sitios como los Alpes, el Cáucaso o los Andes. Van Tricht señala que en esas áreas es probable que más de la mitad se pierda en apenas una o dos décadas. El ritmo al que retroceden depende, claro, de qué tanto se caliente el aire, por lo que usaron varios modelos para ver qué pasaría. Es un tema serio porque estas masas de hielo son cultura, agua y turismo para mucha gente.

El panorama mundial es bastante desolador bajo cualquier escenario
Si el termómetro sube 1,5°C, en los Alpes se salvaría el 12% para el final del siglo; con 2°C, el 8%; y con 4°C, solo el 1%. En las Rocosas, con el escenario más optimista, quedarían unos 4.400, pero con 4°C se perdería el 99%. En los Andes y Asia Central el desplome es similar. Al final, si el mundo sube 4°C, solo quedarían 18.000 glaciares frente a los 100.000 que sobrevivirían si nos quedamos en 1,5°C. No hay región que se libre, ni siquiera el Karakórum, que hace poco parecía aguantar.
El pico de extinción marcará un punto sin retorno
Los científicos han acuñado el término «pico de extinción de glaciares». Es el año en que más unidades desaparecen a la vez. Después la cifra baja, pero simplemente porque ya no quedan glaciares pequeños que derretir. Con 1,5°C, el pico llegaría en 2041 con 2.000 bajas anuales; con 4°C, sería en 2055 con 4.000. Suena raro que el pico sea más tarde si hace más calor, pero es que con temperaturas altas también se mueren los grandes. Daniel Farinotti, profesor en la ETH, insiste en que cada décima de grado es vital para que no todo se pierda. Van Tricht añade que, aunque un glaciar pequeño no suba mucho el nivel del mar, su ausencia arruina el turismo local. Por eso, con iniciativas como la Lista Global de Víctimas de Glaciares, intentan que al menos el recuerdo de lo perdido no se borre.
