Calentamiento global: 2024 será el año más caliente de la historia registrada


El calentamiento global se está haciendo sentir de una forma sin precedentes registrados en la historia de la Tierra. De acuerdo con el físico estadounidense Dr. Robert Rohde, líder de la organización experta en análisis de temperatura Berkeley Earth, durante los últimos 12 meses, la temperatura del planeta alcanzó niveles que, hasta hace poco, parecían inalcanzables.
Pero como vienen advirtiendo organizaciones ambientalistas como Greenpeace y The Nature Conservancy, esta etapa de calor récord (que abarca desde julio de 2023 hasta junio de 2024), no es un fenómeno aislado, sino el resultado de la contaminación atmosférica producida por actividades humanas como la deforestación, el transporte, las industrias, la agricultura o la ganadería.
Los últimos datos proporcionados por los expertos muestran que la temperatura global media de los últimos 12 meses fue ¡1,68 grados centígrados! más alta que la del promedio registrado entre 1850 y 1900. Es decir, que se trata de uno de los picos de calor más pronunciados desde que se comenzaron a tomar registros.
Y si bien algunos especialistas consideran que, con el fin del fenómeno de El Niño y la llegada de La Niña, las temperaturas podrían descender por un tiempo, la tendencia a largo plazo indica que el planeta podría llegar a un punto de no retorno. ¿La solución? Disminuir de forma drástica las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las causas detrás del calentamiento global récord

El calor extremo que vivido durante los últimos 12 meses se debe a una combinación de factores climáticos. Por un lado, el calentamiento global derivado de la acumulación de gases de efecto invernadero. Los expertos calculan que contaminantes como el metano o el dióxido de carbono, que desde mediados del siglo XIX surgen de las actividades productivas humanas, han ido aumentando la temperatura promedio del planeta ¡0,19 grados centígrados cada diez años!
Por otro lado están las fluctuaciones a corto plazo. Por ejemplo, el fenómeno de El Niño. Este ciclo climático natural, que se origina en el Océano Pacífico, provoca un aumento temporal en las temperaturas mundiales. De hecho, el pasaje del fenómeno climático La Niña a El Niño fue clave en el aumento del calor durante 2023 y 2024.
¿Cómo afecta a la temperatura mundial el cambio climático en los océanos?
El Dr. Robert Rohde explica que desde 2023 se ha presenciado un calentamiento inusual de los océanos, especialmente en el Atlántico Norte, donde se han batido récords históricos de temperatura. Este aumento del calor en los océanos repercute de modos inimaginables en la biodiversidad marina del planeta.
Y aunque algunos de estos cambios pueden atribuirse a la variabilidad natural de la Tierra, es necesario que los países más contaminantes se hagan cargo de cómo la acción humana puede repercutir en el calentamiento regional. Además, es importante destacar que el océano cumple un rol crucial, como regulador climático del planeta. Pero al convertirse en un escenario en crisis, como está sucediendo actualmente, podría desequilibrar aún más el sistema climático global.
Proyecciones climáticas que dan miedo

Los registros de la primera mitad del año indican que 2024 será el año más cálido registrado en la historia moderna, superando el último récord, establecido en 2023. Los meteorólogos estiman que, por más que puede haber una disminución del calor en los próximos meses, las probabilidades de que 2024 sea el año más caluroso de la historia registrada son del 92%.
Estos niveles de calor extremo tendrán un impacto terrible no solo en la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la salud pública de los seres humanos, sino que además pondrán en riesgo el bienestar de los ecosistemas y la estabilidad climática a nivel mundial. Con más de 60 países del planeta que alcanzaron récords de temperatura nacionales en el mes de junio de 2024, está claro que las proyecciones a largo plazo son alarmantes.
Reducir las emisiones, la única salida
Uno de los objetivos del Acuerdo de París (firmado en el año 2015) es limitar el calentamiento global a no más de 1,5 grados centígrados por encima de los niveles de temperatura preindustriales (es decir, antes del año 1850). Pero a casi 10 años del COP 21, los científicos advierten que estamos cada vez más cerca de rebasar este límite de manera permanente.
La única manera de evitar que el calentamiento global supere está marca de forma irreversible es que los gobiernos del mundo implementen medidas urgentes que permitan reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero. Desde cambios en la forma de producir energía y gestionar los recursos naturales, hasta economías sustentables que permitan evitar consecuencias devastadoras para el planeta y sus habitantes.
