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Sudamérica: el cambio climático rompe récords de temperatura en pleno invierno

De acuerdo con los meteorólogos, la ola de calor que atraviesan algunas regiones de Sudamérica como consecuencia del cambio climático podría ser uno de los eventos climáticos más extremos de la historia registrada. De hecho, algunas áreas cercanas a los Andes en Chile y Argentina han tenido temperaturas de hasta ¡38,9 grados Celsius en pleno invierno! 

Estos niveles de calor son realmente alarmantes. En especial si se tiene en cuenta que en el sur de Europa, en zonas de la misma altitud y donde la ola de calor veraniega no da tregua, no se han alcanzado esos números tan aterradores. Por este motivo, los expertos instan a la población mundial a tomar conciencia sobre cómo el calentamiento global está reconfigurando las estaciones tradicionales y cuáles son las terribles consecuencias de estos fenómenos atípicos.    

Inviernos cálidos: ¿Cómo influye el cambio climático? 

Durante los meses de julio y agosto de 2023 hubo récords de temperatura en varias partes del planeta. Al menos 15 países del mundo rompieron marcas históricas. En África, Argelia tuvo la noche más calurosa de la historia de todo el continente. Mientras que en Asia, China padeció el clima más cálido jamás registrado en su tierra. En Estados Unidos y Europa, la cosa no se quedó atrás, con registros que pulverizaron los récords establecidos solo un año atrás.  

Y aunque estos números ya son lo suficientemente preocupantes, los expertos no dejan de sorprenderse por lo que sucede en el hemisferio sur del globo. Esta conmoción se debe a que, en pleno invierno, se vivieron días de más de 30 grados de temperatura en países como Colombia, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Argentina. 

En algunas partes de Chile y el norte de Argentina se registraron niveles de temperatura de entre 10 y 20 grados centígrados por encima de la media histórica. De hecho, en algunas ciudades cercanas a la cordillera de Los Andes los termómetros llegaron a marcar los 38 grados o más. E incluso en Buenos Aires, se superó en más de 5 grados el récord establecido previamente para el mes de agosto. 

Un análisis publicado recientemente por el Dr. Karsten Haustein, experto en clima de la Universidad de Leipzig (en Alemania), reveló que julio fue el mes ¡más caluroso de los últimos 120 mil años! Además, advirtió que la temperatura media del planeta ya está 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. Es decir, cuando aún no existían las actividades humanas que contaminan la atmósfera con gases de efecto invernadero. 

Esto deja claro que, como desde hace rato vienen señalando organizaciones ambientalistas como Greenpeace o The Nature Conservancy, las temperaturas actuales son una clara manifestación de cómo el cambio climático puede intensificar los fenómenos climáticos extremos. A medida que el planeta se calienta, el impacto y la aparición de los eventos climáticos excepcionales se acelera. 

La ola de calor que está afectando a Sudamérica durante el invierno es un recordatorio de cómo el cambio climático puede alterar los patrones climáticos normales y desafiar las reglas establecidas. Por este motivo, y a medida que estos eventos climáticos atípicos se vuelven más frecuentes y severos, la necesidad de combatir el cambio climático se vuelve mucho más tangible y urgente. 

Consecuencias letales para la vida en el planeta

Lamentablemente, los récords de temperatura tienen un impacto directo sobre las vidas humanas. Durante 2023, solo en México más de 200 personas han perdido la vida como consecuencia de la ola de calor. Mientras que en Chile, los incendios forestales también han producido varias muertes y la sequía ya lleva más de 10 años de duración. 

Pero las altas temperaturas actuales podrían desatar un nuevo problema en las zonas cercanas a la cordillera de Los Andes. El derretimiento de las capas de nieve podría agravar la crisis hídrica en Chile y el oeste de Argentina. Esto se debe a que la capa de nieve de los Andes cumple una función vital tanto para la agricultura y la producción de energía, como para el consumo de los habitantes chilenos y argentinos. 

Asimismo, el derretimiento provocado por las altas temperaturas inusuales tendrá consecuencias devastadoras para la flora y la fauna que habita en los Andes. Para ponerle un freno a este apocalipsis climático, los expertos resaltan la necesidad de abordar el calentamiento global y adoptar medidas efectivas que reduzcan las emisiones de gases contaminantes en todo el mundo.