Extinción: sólo quedan 63 cóndores andinos silvestres en Colombia


El cóndor andino (Vultur gryphus) es considerada el ave carroñera más grande del mundo y es una especie que se encuentra en peligro de extinción. Su imagen con las alas desplegadas en pleno vuelo está presente en el escudo de Colombia como símbolo de libertad y soberanía. Sin embargo, su existencia en los cielos colombianos se ve amenazada desde hace décadas.
Esta majestuosa y emblemática ave se destaca por llegar a medir hasta 1,40 metros de altura. Y sus alas extendidas pueden alcanzar los 3,30 metros de envergadura. Además de su impresionante tamaño, se caracteriza por el brillante plumaje negro que envuelve todo su cuerpo, a excepción de un pequeño collar blancuzco alrededor del cuello.
A diferencia de lo que algunas personas creen, es un ave 100% carroñera. Es decir, que solo se alimenta de otros animales muertos. Por este motivo, su organismo está preparado para soportar varias semanas sin comer. Y a su vez, cuando encuentra un cadáver para alimentarse puede ingerir hasta 5 kilos de una sola vez.
Su hábitat natural son las zonas montañosas y los páramos de la Cordillera de los Andes, desde la región norte de Colombia, hasta el sur de Argentina y Chile. Por lo general, eligen anidar en lugares alejados e inaccesibles, ya sea en cuevas o en cavidades de las montañas. De hecho, se han encontrados nidos a alturas superiores a los ¡8 mil metros de altura!
¿Por qué se encuentran en peligro de extinción?
El cóndor andino se encuentra en la lista de especies en peligro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) desde 1970. Se calcula que actualmente solo existen unos 6700 ejemplares en el mundo. Cabe destacar que la especie solo está presente en América del Sur.

Uno de los motivos por los que escasean tiene que ver con su baja tasa de reproducción. El cóndor andino es un animal monógamo, y se calcula que cada pareja es capaz de reproducirse 1 vez cada 2 o 3 años. A esto se suma que muchas parejas jóvenes y primerizas pueden perder sus huevos al romperlos por error o ser atacados por un depredador.
En definitiva, tienen un índice muy bajo de nacimientos. Sin embargo, esto se compensa por la gran longevidad de la especie. Ya a los 5 años de vida se encuentran en condiciones de reproducirse. Y teniendo en cuenta que pueden llegar a vivir más de 50 años (hay ejemplares que han alcanzado los 75 años viviendo en cautiverio), cada individuo es capaz de dar a luz varias crías.
Pero lamentablemente, ahí es cuando entra en acción la mano del hombre…
¿Por qué hay tan pocos cóndores andinos en Colombia?
En 2021 se llevó a cabo el Primer Censo Nacional del Cóndor Andino, liderado por la Fundación Neotropical. Este reporte descubrió que solo quedaban ¡63 cóndores silvestres en el país! Muchos de estos ejemplares habitan en Parques Nacionales como la Sierra Nevada de Santa Marta y el Nevado del Cocuy. Pero la cifra es impactante cuando se la compara con las de países vecinos como Chile y Argentina. Por eso cabe preguntarse, ¿qué está sucediendo en Colombia?
La respuesta implica varios frentes. Por un lado, la caza recreativa. En 2023, todavía existe gente que considera divertido cazar animales. Y aún peor, que piensa que hay algún mérito en tener el cuerpo embalsamado de un cóndor andino en peligro de extinción como trofeo en su sala de estar.
Otra de las razones de la disminución de la población de cóndores en Colombia está relacionada con el envenenamiento por parte de los ganaderos. Por desconocimiento e ignorancia, estas personas suelen creer que los cóndores son capaces de matar a sus ganados y envenenan los cuerpos de sus animales muertos para que las aves mueran al consumir su carne.

Finalmente, algunas comunidades de pueblos originarios colombianos, en especial en el sur del país, sostienen falsas creencias sobre supuestos beneficios medicinales de los huesos o las vísceras de estos animales. Esto ha llevado a algunos de los miembros de estas tribus a cazar cóndores para usar sus cuerpos en ceremonias de curación.
Su importancia para los ecosistemas andinos
El valor del cóndor andino trasciende el simbolismo del escudo colombiano. Al ser una especie carroñera, su presencia en los ecosistemas evita la proliferación de enfermedades relacionadas con la contaminación producida por los cadáveres y previene la propagación de roedores y otras alimañas que transmiten enfermedades. Además, estas aves contribuyen a evitar la contaminación de las aguas de los páramos y son parte vital de la cadena alimentaria de otras especies.
Por todos estos motivos, es importante preservar a esta especie en vías de extinción. Organizaciones ambientalistas como Greenpeace o la Fundación Cóndor, vienen trabajando desde hace décadas para criar ejemplares en cautiverio y liberarlos en las mejores condiciones posibles para que puedan afianzarse en las mermadas poblaciones locales.
