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El cambio climático pone en riesgo la estabilidad del sistema financiero, según banqueros argentinos

Según un documento difundido por el Banco Central, las entidades bancarias quieren avanzar en la promoción de las finanzas sostenibles.

El cambio climático afecta cada aspecto de la vida humana. Sus riesgos a corto, mediano y largo plazo abarcan desde la salud y la seguridad alimentaria, hasta las catástrofes climáticas o la pérdida de biodiversidad. Pero una encuesta realizada por la Mesa Técnica de Finanzas Sostenibles (MTFS), que reúne a expertos del Banco Central, el Ministerio de Economía, la Comisión Nacional de Valores y la Superintendencia de Seguros, demuestra que las entidades bancarias argentinas creen que también afectará la estabilidad económica y financiera. 

La MTFS fue establecida en el año 2020 con el objetivo de impulsar a las empresas del país a implementar finanzas sostenibles. El cambio climático obliga a las entidades financieras a elaborar  políticas y estrategias de gestión de riesgo que les permitan responder de manera adecuada a los problemas generados por este fenómeno. Solo así podrán mitigar pérdidas significativas y transitar de mejor manera un escenario de inestabilidad financiera.  

En su búsqueda por conocer cómo se manejan actualmente las entidades bancarias en nuestro país, la MTFS lanzó la primera Encuesta Nacional de Finanzas Sostenibles y Cambio Climático. Sus resultados muestran cuánto conocimiento poseen los bancos en materia de sostenibilidad y cuáles son los riesgos y oportunidades relacionados con el cambio climático que sus líderes identifican.  

De la encuesta participaron 60 entidades financieras que operan el 97% de los créditos concedidos por el sector. El 65% de los participantes considera que el cambio climático pone en riesgo la estabilidad financiera de la Argentina y del mundo. Asimismo, la gran mayoría de los Directorios consultados creen que sus operaciones e inversiones deberían ponderar el impacto del cambio climático. Por último, los encuestados consideran que es fundamental que las empresas integren los factores ambientales, sociales y de gobernanza (conocidos como ASG) a su gestión para evitar riesgos financieros y de reputación.

A pesar de ello, la encuesta también arroja que solo el 50% de las entidades bancarias incorporan los factores ASG en sus valores y estrategias de negocio. Aunque varias dicen estar trabajando para ceñirse a ellos en un futuro cercano. Y aunque no son tantas las entidades que cuentan con un área o responsable de los factores ASG, sí existe un interés genuino del sector en incluir estas políticas en sus gestiones a través de las áreas de recursos humanos, de comités de ética o de responsabilidad social. 

¿Cuáles son los riesgos financieros asociados al cambio climático?

Entre los riesgos desencadenados por el cambio climático que los encuestados identifican se destacan: 

Los riesgos de transición: son los relacionados con las nuevas tendencias y políticas tecnológicas o del mercado. A medida que el planeta muta hacia una economía baja en carbono, los líderes de las empresas deben adaptarse. Entre estos riesgos se pueden mencionar el crecimiento del uso de vehículos eléctricos o la reducción del costo de las energías renovables. 

Las presiones de los stakeholders: los accionistas de las entidades financieras son cada vez más conscientes de los riesgos relacionados con el cambio climático en materia de reputación. Por eso exigen que los bancos sean capaces de presentar reportes con información transparente sobre sus operaciones y resultados. 

Impactos físicos del cambio climático: las repercusiones climáticas provocadas por el incremento de los gases de efecto invernadero son cada vez más frecuentes y severas. Esto repercute en pérdidas de activos físicos, en especial en entidades que cuentan con grandes clientes de las industrias agrícolas o de bienes raíces. Además, el sistema financiero puede verse afectado por una potencial interrupción de las cadenas de suministros que afecte la capacidad de pago de sus clientes.

Otros motivos de preocupación de las entidades financieras tiene que ver con cómo el cambio climático puede afectar las actividades financieras y a quienes solicitan créditos. Esto se debe a que ante situaciones límites, como una catástrofe climática, la capacidad de los bancos de solventar inversiones para nuevos proyectos o de brindar créditos podría verse seriamente perjudicada. 

¿Cómo pueden las entidades financieras mitigar el impacto del cambio climático?

Los bancos cumplen un rol fundamental en la transición hacia una economía sostenible y baja en carbono. ¿Cómo? Contribuyendo a direccionar el flujo de dinero hacia empresas u organizaciones “verdes”. Las entidades financieras deben tomar decisiones que brinden apoyo a negocios e industrias comprometidas con la lucha contra el cambio climático.  

También pueden aportar su granito de arena mediante la incorporación de líneas de crédito especialmente diseñadas para proyectos de reciclado de residuos, construcciones de viviendas sostenibles y proyectos de eficiencia energética. E incluso ofreciendo condiciones financieras con menores tasas o mayores plazos a organizaciones comprometidas con el cuidado del medioambiente, como Greenpeace, World Wildlife Fund o Friends of the Earth, entre muchas otras.  

Los resultados de la encuesta de la MTFS son una muestra del compromiso de las entidades financieras argentinas por abordar la problemática del cambio climático y avanzar hacia una economía más sostenible. Sus Directorios comprenden el impacto que el cambio climático puede tener en la estabilidad del sistema financiero y parecen estar dando los pasos necesarios para comenzar a apaciguarlo. 

Sin embargo, es fundamental que los bancos continúen impulsando medidas de sostenibilidad y considerando los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático. El trabajo conjunto entre los sectores público y privado es esencial para abordar este desafío global y construir un futuro más sostenible para todos.