Saltar al contenido

El cambio climático generó una crisis de nieve en los centros de esquí argentinos

En Argentina, el cambio climático no solo se siente durante el verano con las olas de calor extremo. Durante la temporada de invierno 2025, la nieve que esperaban los miles de turistas nacionales e internacionales brilló por su ausencia. Esto hizo que las comunidades que dependen del turismo invernal vieran alterados sus modos de vida en los destinos de montaña.

En ciudades como San Carlos de Bariloche y centros de esquí icónicos como Las Leñas, hubo un fuerte impacto económico. Las pistas que solían estar repletas de esquiadores tuvieron que deshabilitar algunos sectores y la oferta turística se redujo de forma considerable. Esto se debió a que, a la falta de lluvias se sumaron temperaturas más elevadas de lo habitual, lo que impidió la acumulación de nieve.

Este panorama confirma las advertencias de organizaciones ambientalistas como Greenpeace: la crisis climática, producto de la actividad humana y el uso intensivo de combustibles fósiles condiciona a las economías regionales, ya que transforma los paisajes y termina redefiniendo cómo se planifica una temporada que antes estaba asegurada por la naturaleza.

¿Cómo hará Las Leñas para lidiar con el cambio climático invernal? 

En la provincia de Mendoza, el centro de esquí Las Leñas se ha visto obligado a cambiar su estrategia para asegurar su continuidad como destino invernal. Para ello, las autoridades llevaron a cabo la construcción de una segunda base en la localidad de Valle Hermoso, a 26 kilómetros de la actual. 

Esta iniciativa tiene como objetivo asentarse en áreas donde la nieve suele acumularse con mayor estabilidad, aprovechando la orientación sur de la montaña y las temperaturas más bajas. La decisión, planificada para 2026, es una nueva muestra de cómo el turismo de montaña ya está viéndose forzado a cambiar para enfrentar la crisis climática.

Los responsables del complejo reconocen que en los últimos 5 años las temporadas se volvieron impredecibles. Mientras en 2024 hubo un exceso de nieve, en 2021 y 2025 la acumulación fue insuficiente para mantener el lugar operando con normalidad. Estos cambios imprevisibles son consecuencia directa del cambio climático, que reduce la cantidad de nieve y altera los ciclos naturales del clima. 

Y si bien el traslado hacia un área con mejores condiciones es una forma de adaptación, no elimina el problema de fondo. Por lo que el modelo económico del turismo de invierno deberá reinventarse si quiere sobrevivir a un escenario donde la nieve ya no está garantizada.

Bariloche: una temporada casi perdida

Bariloche es famosa por ser un destino tradicional de invierno en Argentina y uno de los motores turísticos más fuertes del país. Pero lamentablemente, tampoco pudo escapar a los efectos de una temporada con pocas nevadas. Julio, que solía ser el mes más esperado por los empresarios hoteleros, los comerciantes de la ciudad y los operadores turísticos, transcurrió con montañas en su mayoría sin nieve. 

Esto generó que muchos turistas cancelaran o postergaran sus reservas, mientras que los que sí viajaron se encontraron con una experiencia muy diferente a la que esperaban. Y aunque la tecnología para fabricar nieve artificial en el cerro Catedral permitió sostener mínimamente las actividades para principiantes, el servicio estuvo lejos de su normalidad por la falta de lluvias. 

Un clima cambiante que anuló la nieve

De acuerdo con especialistas económicos, la temporada en los destinos turísticos de nieve como Bariloche se sostuvo de forma artificial, y de no haber contado con este recurso, la ciudad hubiera enfrentado la pérdida total de sus ingresos por turismo en plena época invernal. Y pesar de todo, terminó siendo una de las peores temporadas de la historia reciente.

Los factores climáticos detrás de este escenario están relacionados con una corriente de vientos del oeste, que este año se desplazó hacia el sur. Los investigadores meteorológicos explican que estos cambios se deben tanto la influencia de los océanos tropicales como al cambio climático provocado por actividades humanas que generan gases de efecto invernadero, como la ganadería, las industrias y el transporte. 

¿Cómo repercute el cambio climático en el turismo?

El caso de Bariloche y Las Leñas no hace más que poner el foco en un problema mayor: la vulnerabilidad del turismo frente al cambio climático. Lo que ocurrió en Argentina también está sucediendo en otras partes del mundo, desde los Alpes europeos hasta las Montañas Rocosas en Norteamérica. 

La reducción de la nieve no solo afecta a los esquiadores, sino también a comunidades enteras que dependen de la temporada invernal para su sustento económico. Solo hay una forma de poner un alto a esta situación: mutar hacia energías renovables y reducir las emisiones contaminantes. Caso contrario, el futuro de esta clase de destinos será uno donde el invierno y la nieve ya no sean compatibles. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *