Calentamiento global: un día de julio saltó a la historia como el más caluroso jamás registrado


El 22 de julio se registró un acontecimiento sin precedentes en la historia moderna de la Tierra: la temperatura global promedio alcanzó su punto más alto desde que se tienen registros. Esta nueva marca, obtenida a través de datos satelitales europeos, superó el récord establecido tan solo un día antes, lo que pone de manifiesto la creciente amenaza del cambio climático.
La gravedad del récord
El lunes 22 de julio fue, según los datos provisionales del servicio europeo de cambio climático Copernicus, el día más caluroso jamás registrado en el planeta. La temperatura global promedio llegó a 17,15 grados Celsius, superando en 0,06 grados Celsius al récord alcanzado el domingo anterior. Este incremento puede parecer pequeño, pero tiene implicaciones significativas en términos de cambio climático, reflejando un aumento notable y preocupante en la temperatura global.
El precedente más cercano había sido establecido hace poco más de un año, el 3 de julio de 2023, cuando la temperatura media global había alcanzado los 17 grados Celsius. Esta marca ya era histórica, ya que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que fue la primera vez que el planeta superó los 17 grados Celsius de promedio. Este patrón creciente de temperaturas refleja la continua influencia del cambio climático provocado por el ser humano.

Conexión entre cambio climático y récords de temperatura
Los expertos en clima coinciden en que este récord, al igual que los anteriores, es resultado del cambio climático provocado por actividades humanas. El doctor Michael Mann, un destacado científico climático de la Universidad de Pensilvania, mencionó que aunque es complicado hacer determinaciones exactas debido a las limitaciones de los datos históricos extraídos de anillos de árboles, corales y núcleos de hielo, el impacto humano en el clima es innegable.
Desde 1940, los registros de Copernicus han documentado temperaturas crecientes, y al considerar también datos obtenidos desde 1880 por los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido, se puede afirmar que el calor de los últimos años es probablemente el más intenso en unos 120.000 años. Los primeros seis meses de 2024 ya han sobrepasado los niveles del año anterior, lo que subraya la gravedad del problema.
Proyecciones científicas
El ascenso de la temperatura mundial en las últimas décadas ha sido coherente con las proyecciones científicas de lo que sucedería si la humanidad continuara utilizando combustibles fósiles a un ritmo acelerado. Roxy Mathew Koll, experta en clima del Instituto Indio de Meteorología Tropical, expresó su preocupación al señalar que los registros actuales están superando constantemente nuestros umbrales de tolerancia, resultando en pérdidas significativas de vidas y medios de subsistencia.
Por su parte, Natalie Mahowald, científica climática de la Universidad de Cornell, enfatizó en un correo electrónico que las muertes provocadas por el calor extremo son un testimonio de lo catastrófico que es no tomar medidas más fuertes para reducir las emisiones de CO₂, el principal gas responsable del efecto invernadero. A medida que la atmósfera se carga con más gases contaminantes, el calor queda atrapado, provocando un calentamiento global que sigue en ascenso.

Desafíos para alcanzar los objetivos climáticos
En la COP 15 de París, los 198 países que integran las Naciones Unidas acordaron mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados Celsius en comparación con la era preindustrial. Sin embargo, los expertos en clima señalan que este objetivo se está alejando, ya que los países no han establecido metas más ambiciosas, a pesar de los meses consecutivos de temperaturas récord que el planeta ha experimentado.
Muchos especialistas coinciden en que sin el cambio climático inducido por el ser humano, estos récords de temperaturas extremas no se estarían batiendo con tanta frecuencia. Christiana Figueres, exjefa de las negociaciones climáticas de la ONU, advirtió que si el mundo no cambia de rumbo de inmediato, nos enfrentamos a consecuencias desastrosas. Subrayó la necesidad de implementar políticas nacionales específicas que faciliten este cambio.
Influencia del fenómeno El Niño
Daniel Swain, científico climático de la Universidad de California en Los Ángeles, señaló que es sorprendente que días tan calurosos se hayan registrado en dos años consecutivos, especialmente considerando que el fenómeno de calentamiento natural de El Niño en el Pacífico central terminó a principios de este año. Este hecho subraya aún más cuánto se ha calentado el clima de la Tierra en los últimos tiempos.
El récord de temperatura alcanzado el 22 de julio ya ha sido superado 57 veces desde 2023, lo que indica cuán frecuente se está volviendo este fenómeno. Carlo Bountempo, director de Copernicus, destacó la sorprendente diferencia entre las temperaturas de los últimos 13 meses y los récords anteriores, lo que demuestra que hemos entrado en un territorio climático inexplorado. Según Bountempo, a medida que el clima siga calentándose, es probable que veamos nuevos récords en los próximos meses y años.
Futuro incierto
El informe de Copernicus confirma que las temperaturas globales máximas registradas en 2023 y 2024 están significativamente por encima de las observadas en años anteriores, lo que es un claro indicador de que el calentamiento global está avanzando a un ritmo alarmante. Esta confirmación no hace más que confirmar lo que entidades científicas y organizaciones ambientalistas, como Greenpeace, viene advirtiendo desde hace décadas. El salto en las temperaturas desde el récord de 2016 hasta los actuales de 2023/2024, que es de aproximadamente 0,3 grados Celsius, subraya la gravedad de la situación.
Finalmente, el informe concluye que no es sorprendente que los días más calurosos se hayan registrado en julio, ya que la temperatura media global tiende a alcanzar su máximo anual entre finales de junio y principios de agosto, coincidiendo con el verano en el hemisferio norte. Esto se debe a que los patrones estacionales del hemisferio norte tienen una influencia considerable en las temperaturas globales. A medida que el cambio climático avanza, la necesidad de acción urgente se vuelve cada vez más evidente.
