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Blanqueamiento de corales: la cuarta ola ya llegó 

De acuerdo con los expertos, la cuarta ola de blanqueamiento de corales ya está en marcha y podrían tener consecuencias irreversibles para los ecosistemas marinos y el planeta. Este fenómeno es consecuencia directa del calentamiento global y los científicos prevén que podría serl más devastador ocurrido hasta la fecha. 

Cuando los corales se enfrentan al estrés térmico provocado por el cambio climático, las algas simbióticas que habitan en ellos y se encargan de brindarle los nutrientes necesarios para sobrevivir, se debilitan y mueren. Esto no solo impacta de modo negativo en los pólipos de coral, sino que provoca un efecto en cadena en todas las especies que dependen de ellos para alimentarse, reproducirse y desarrollarse. 

Pero el blanqueamiento de los arrecifes de coral no solo tiene efectos negativos sobre la biodiversidad marina, sino que también afecta a actividades humanas como la pesca y deja a las comunidades costeras sin protección natural frene a la erosión, los huracanes y otros fenómenos naturales. 

El cuarto blanqueamiento de corales en números

De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA), las comunidades de arrecifes están enfrentando el cuarto evento de blanqueamiento global en los últimos 30 años. Desde febrero de 2023 a la fecha, más de 54 países (desde Australia, hasta Kenya o Brasil) han experimentado este fenómeno.

Los arrecifes de coral existen en las costas de más de 100 países de todo el planeta, y si bien solo representan el 0,2 por ciento del fondo marino, los científicos estiman que más de un 25 % de las especies marinas dependen de ellos para existir. El blanqueamiento tiene consecuencias devastadoras para los ecosistemas marinos, reduciendo la biodiversidad y dejando a miles de peces, crustáceos y plantas sin refugio ni alimento. 

Es por eso que la Iniciativa Internacional de Arrecifes de Coral (ICRI) y otras organizaciones ambientalistas como Greenpeace y Oceana trabajan para concientizar a la población mundial acerca de la importancia de estos ecosistemas y exigir a los gobiernos que promuevan medidas efectivas para protegerlos. 

El rol del calentamiento global en el blanqueamiento de los arrecifes

Según el Observatorio de Arrecifes de Coral de la NOAA, más del 54 % de las zonas de arrecifes a nivel mundial están padeciendo el estrés térmico que desencadena los blanqueamientos. A medida que los océanos siguen calentándose por efecto de actividades humanas como las industrias, el transporte o la ganadería (que utilizan combustibles fósiles que contaminan la atmósfera), este efecto nocivo se vuelve cada vez más frecuente.

El calentamiento de las aguas oceánicas superficiales está siendo exacerbado por el cambio climático y por el fenómeno de El Niño, como ya había ocurrido años atrás. En 1998, 2010 y 2014-2017, la presencia de El Niño había provocado eventos similares al que está ocurriendo ahora mismo, con blanqueamientos que se han extendido a las tres principales cuencas oceánicas: Atlántica, Pacífica e Índica. 

Sin embargo, las temperaturas actuales de la superficie del mar han alcanzado niveles récord que no se registraban ¡desde hace casi 50 años! Esto ha exacerbado el problema haciendo que muchos científicos teman que los arrecifes no puedan volver a recuperarse del estrés térmico prolongado y nunca recobren su estado original.

¿Qué significaría esta pérdida para el planeta? 

Los arrecifes de coral albergan alrededor del 25% de todas las especies marinas. Especies emblemáticas como el pez payaso y el pez ángel dependen directamente de ellos para su supervivencia. Sin estos refugios, la capacidad de los océanos para sustentar la vida marina se reduciría drásticamente.

Por otro lado, se estima que más de 500 millones de personas dependen de los arrecifes para su sustento, ya sea a través de la pesca o del turismo. Si los arrecifes desaparecieran habría una reducción masiva de las poblaciones de peces, afectando de forma severa los ingresos de las comunidades pesqueras. Por ejemplo, en el Caribe, los expertos estiman que la pérdida de arrecifes podría ¡disminuir las capturas de peces entre un 20 y un 30 por ciento!

Pero tal vez el mayor peligro para la especie humana tenga que ver con la mayor exposición a los daños de las comunidades costeras. En lugares como Filipinas, fenómenos naturales como huracanes y tsunamis podrían poner en riesgo las vidas de millones de personas. Por este motivo es fundamental que los gobiernos del planeta dejen de mirar para otro lado y trabajen para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El futuro de la Tierra depende de ello. 

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