No hubo acuerdo en el Tratado de Contaminación por Plásticos

Las razones por las cuales no se logró un acuerdo para aprobar el borrador del Tratado de la Contaminación por Plásticos. Los detalles del fracaso de las negociaciones y las repercusiones en un área en la cual se venía trabajando desde hace años.
El Tratado de Contaminación por Plásticos se encontraba con la aprobación de 95 países que prestaron su confirmación en la Cumbre de los Océanos. A pesar de este aparente consenso, el desarrollo de las negociaciones hacia la firma final del acuerdo dio un giro totalmente inesperado.
En los últimos días se supo que las negociaciones fracasaron y que no se logró un cierre del texto. Esto significa que, en consecuencia, las gestiones no continuarán.
El mes elegido para la firma había sido agosto con previsión de una puesta en marcha a partir del próximo noviembre.
Como un último intento se sostuvieron conversaciones durante la noche del jueves 14 en la que intervinieron todas las partes. Durante ese episodio, además, muchas delegaciones solicitaron la continuidad del proceso, incluso con el borrador detenido por falta de aprobaciones.

El organismo oficial interviniente es el Comité Intergubernamental de Negociación, también conocido como CIN. Fue justamente este actor político el encargado de mediar entre las partes.
Pasadas estas instancias Luis Vayas, presidente del CIN, explicó que la iniciativa no logró respaldo suficiente para su presentación oficial.
Otras versiones indican que algunas naciones pidieron que el texto sea la plataforma de partida para un nuevo desarrollo. Esto, por supuesto, implica más negociaciones sobre temas que generan diferencias.
Pero ¿Cuál fue el punto conflictivo en un cuerpo legal que ya gozada del visto bueno de casi 100 países presentes en un evento diplomático mundial?
Las discrepancias surgieron ni más ni menos que por la propuesta de obligatoriedad de detener la contaminación por plásticos, el corazón del tratado propiamente dicho.
Además, se conocieron los nombres propios disidentes que fueron Rusia, Estados Unido e Irán, un grupo que estuvo encabezado y liderado por Arabia Saudí.
El llamado Acuerdo de Ginebra que debía celebrarse en estos días preveía una reducción sustancial de la presencia de plásticos y microplásticos en los océanos. El objetivo a largo plazo implicaba recomponer los ecosistemas para, con ello, detener el aumento de la temperatura de las aguas.
Para que esta idea prospere, era imprescindible delimitar procesos totalmente renovados respecto a la vida útil del material.
La diferencia central por la cual el bloque disidente obstaculizó el acuerdo fue la nueva lógica de uso de combustibles fósiles. Sobre esto, las organizaciones ambientalistas más prestigiosas denuncian que la industria petroquímica fue quien ejerció presión para este desenlace.
En este mismo sentido, los foros climáticos han levantado alertas sobre la inviabilidad del tema sin decisión política suficiente.
Entonces ¿Cómo continuará la agenda global para revertir los efectos del cambio climático?
En principio, el siguiente momento clave es la 30° Conferencia de las Partes, también conocida como COP30. La próxima cumbre tendrá lugar en la ciudad de Belém Do Pará, en Brasil, en el mes de noviembre.
Se espera que en el encuentro se retome el tema y se conozcan los próximos pasos a seguir de cara a una problemática urgente para la humanidad.
Los últimos años de trabajo en el Tratado de la Contaminación por Plásticos
El proyecto por un Tratado de Contaminación por Plásticos integral y global comenzó en el año 2022.
El consenso parcial de la Cumbre de Niza, en Francia, fue el último punto, pero el camino se inició mucho antes.
En los dos primeros años la ONU impulsó encuentros de expertos en ciudades claves para debatir los puntos más importantes del documento.
Ya en el 2024, durante la última reunión en Busán, República de Corea, se acordó que los requisitos para una presentación con preparación jurídica estaban contemplados.
Esa fue la última escala en la cual se dejó todo preparado para que en la cumbre se proceda a la votación. Ya en esa instancia, lograr el respaldo general no fue fácil, pero se finalizó con expectativas positivas.
Sin embargo, en el presente, todo parece ser muy diferente. Ante el fracaso del intento de lograr un Tratado de Contaminación por Plásticos toda la comunidad científica y ambientalista una vez más refuerzan sus alertas.
