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Denuncian trabas para arribar al Tratado de Contaminación por Plásticos

Dos bolsas plásticas, una amarilla y otra blanca, flotando bajo el agua en el océano.

Lo que manifiestan los referentes ambientalistas sobre la falta de colaboración de algunos países para que se consolide el Tratado de Contaminación por Plásticos. Los antecedentes de este acuerdo y la implicancia que tiene de cara a la actual situación de calentamiento global. 

El Tratado de Contaminación por Plásticos es el gran paso pendiente luego de la Cumbre de los Océanos celebrada el pasado mes de junio en Niza, Francia. Sin embargo, la euforia posterior al evento parece verse opacada por denuncias ambientalistas sobre obstáculos que impedirían que el trato se concrete. 

La organización no gubernamental World Wildlife Fund, también conocida como WWF, lanzó un comunicado de alarma. En el informe se advierte que existen presiones internacionales para que el acuerdo no llegue a su concreción. 

La ONG apunta en directo contra países que son importantes productores de combustibles fósiles como Arabia Saudita, Irán o Rusia. Según WWF estas naciones quieren que, previamente, el documento final pase por las delegaciones intermedias. 

En contraposición a su denuncia la entidad insta a aprobar el Tratado de Contaminación Por Plásticos por cantidad de votos a favor. Para más respaldo del argumento, se recordó que la Declaración de los Derechos Humanos entró en vigencia con ese sistema de legitimación.   

La fecha en la cual está agendado el inicio de la cumbre es el 5 de agosto. Desde ese día y hasta el 14 tendrán lugar las negociaciones para el pacto final mediante el cual el mundo tendrá un protocolo formal para el tratamiento de estos materiales

Por la relevancia de este acontecimiento, todos los foros ambientalistas sostienen altas expectativas y se encuentran alertas. Fue entonces en este seguimiento puso en conocimiento a la prensa y a la población en general sobre los nuevos requerimientos de ciertos estados en contra a una tendencia que ya se marcaba como positiva. 

Vale recordar que en el cierre de la reciente Cumbre de los Océanos de junio el clima general era de validación absoluta de cara al Tratado. Sin embargo, a una semana del comienzo de las rondas finales, todo cambió.  

Para respaldar su comunicación WWF apeló también a una investigación de la Universidad de Birmingham. El estudio da cuenta de la cantidad de trastornos que los plásticos provocan en los ecosistemas:

  • 30 mil toneladas de plásticos llegan a los océanos cada día
  • Existe un aumento de patologías como cáncer y limitación de fertilidad en las especies marinas
  • En el presente se están verificando los daños de los materiales no biodegradables fabricados en la década de 1980
  • La elaboración de objetos de plástico genera hasta el 30 por ciento de las emisiones de carbono a nivel global

Mientras esta denuncia se produce, y en la antesala de Ginebra, tanto WWF como todo el ámbito ambientalista tienen un aliciente. En los últimos días de julio la Corte Internacional de Justicia de La Haya falló a favor de responsabilizar a los estados por los daños que sufren sus poblaciones a causa de la crisis climática.   

¿Será este fallo histórico un precedente suficientemente contundente para que el Tratado de Contaminación por Plásticos por fin se oficialice?

Sobre el Tratado de Contaminación por Plásticos

Tanto en los foros ambientalistas como en la comunidad científica existe consenso respecto a que la cuestión de los plásticos y microplásticos es central. Esto significa que, es desde y a partir de allí, que hay que comenzar a trabajar en la agenda climática para revertir el calentamiento global. 

Con esta información consolidada desde hace años desde Naciones Unidas se viene discutiendo cómo debería ser el Tratado de Contaminación por Plásticos. Para ello se creó el Comité Intergubernamental de Negociación, también conocido como INC. 

Desde el año 2022 hasta el momento esta comisión se reunió en total 4 veces, una vez por año, en Punta del Este, Nairobi, Ottawa y Busan respectivamente. 

En cada una de esas reuniones los especialistas convocados se dispusieron a establecer las bases fundamentales para el Tratado. De esta manera, se desarrollaron las formas sostenibles más actualizadas según la ciencia y la técnica para procesos menos contaminantes. 

El objetivo final es ofrecer a las industrias, y también a las comunidades, protocolos firmes que dejen establecidas las nuevas normas de la vida útil de estos materiales. 

Así fue que durante dos años se trabajó en un documento cuya última instancia tiene fecha para este mes de agosto en la ciudad de Ginebra, en Suiza. Y este es, justamente, el momento que genera expectativas y sobre el cual alertan los ambientalistas que es necesario redoblar los esfuerzos internacionales

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