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¿Qué significa el triunfo de Trump para el medio ambiente?

Donald Trump obtuvo el triunfo en las elecciones de Estados Unidos y en 2025 asumirá como el nuevo presidente. Es conocida su postura sobre el medio ambiente, habiéndose manifestado en muchas oportunidades como un negacionista del cambio climático. ¿Qué consecuencias tiene que esté nuevamente al mando de uno de los países más poderosos y por ende más contaminantes del planeta?

Donald Trump será presidente de los Estados Unidos nuevamente en 2025, tras haber triunfado frente a Kamala Harris en los estados cruciales de Pensilvania, Georgia y Carolina del Norte. El Partido Republicano además obtendría la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado, lo que haría más fácil la aprobación de leyes por parte del gobierno. 

Trump es abiertamente un negacionista del cambio climático. Durante su primer mandato, retiró a Estados Unidos de los Acuerdos de París, y derogó cientos de regulaciones climáticas para liberar la explotación de recursos. En su plataforma de campaña, prometió endurecer aún más su postura para el próximo mandato.

¿Cuáles fueron las claves de su campaña sobre el medio ambiente?

En su sitio web, Trump promete perforar infinitamente en busca de petróleo, para abaratar los costos energéticos. También asegura que reducirá impuestos a los productores de gas, carbón y petróleo, y revertirá las leyes regulatorias sobre emisiones de gases de efecto invernadero implementadas por Biden.

Sobre las organizaciones ambientalistas, afirma que realizan “litigios frívolos” que perjudican a la economía y las industrias. Según expertos en cambio climático, ningún otro presidente de los Estados Unidos estuvo más alejado de la materia climática en las últimas 3 décadas. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, considera que su asunción será “una catástrofe” para los objetivos climáticos del país.

Trump se propone fomentar la producción de combustibles fósiles, marginar a los principales científicos del clima y eliminar las regulaciones que actualmente limitan las emisiones que contribuyen al calentamiento global.

¿Qué significa para el planeta ?

El director de Climate Analytics en Berlín, Bill Hare, asegura que “la elección de un negacionista del clima es extremadamente peligrosa para el mundo”. Trump puede impulsar con gran fuerza sus políticas escépticas sobre el cambio climático y su postura aislacionista respecto a los acuerdos internacionales sobre medio ambiente y clima, ya que, además de la presidencia, el Partido Republicano tendría el control de ambas cámaras del Congreso. 

Según el portal Carbon Brief de Gran Bretaña, Trump podría no solo sacar nuevamente a su país del Acuerdo de París, como hizo en 2017 en su primer mandato, sino dar un paso más y eliminar a Estados Unidos de la Convención Marco sobre el Cambio Climático.

Como el principal contaminador global en la historia, la salida de Estados Unidos del Acuerdo o de la Convención reduciría la ambición global para enfrentar el cambio climático y podría alentar a otros gobiernos de derecha en todo el mundo a renunciar también a sus compromisos climáticos.

¿Cuánta contaminación representa en números?

Trump podría producir 4000 millones de toneladas más de emisiones de dióxido de carbono (CO2) para 2030, causando daños climáticos globales por un monto de 900.000 millones de dólares. 

Esos 4000 millones de toneladas adicionales de CO2 equivalen a la suma de las emisiones anuales de la Unión Europea y Japón, o al total anual conjunto de los 140 países con las emisiones más bajas del planeta. Además se desperdiciarían todos los ahorros logrados con la adopción de tecnologías eólicas, solares y otras tecnologías limpias a nivel global en los últimos cinco años.

El camino que sigue el resto del mundo

Christiana Figueres, quien fue responsable del clima en las Naciones Unidas entre 2010 y 2016, comentó que el resultado de estas elecciones representará un fuerte revés para la acción climática a nivel global, pero no puede frenar ni frenará los procesos en marcha para descarbonizar la economía y alcanzar las metas del Acuerdo de París.

Estados Unidos se quedará atrás, aferrándose al petróleo y al gas, mientras que en el resto del planeta las tecnologías de energía limpia continuarán superando a los combustibles fósiles, no solo porque son más saludables, rápidas, limpias y abundantes, sino porque superan a los combustibles tradicionales en sus puntos más vulnerables: su volatilidad y su ineficiencia.

¿Hacia dónde vamos?

Abordar la crisis climática con un negacionista, junto al pragmatismo que caracteriza al líder de una de las naciones más influyentes del mundo, complica enormemente su tratamiento, ya que provoca una ralentización en las acciones que deben ser promovidas para enfrentar las crisis, especialmente cuando el tiempo se agota para abordarlas en un contexto seguro.

La victoria de Trump representa una desilusión para las organizaciones ambientalistas, un peligro para el planeta, y un obstáculo en la cooperación internacional. A su vez, implica que las demás naciones deban redoblar sus esfuerzos para no desperdiciar todo el trabajo realizado en la conservación de la biodiversidad, y para tratar de compensar el golpe que vendrá de parte del país norteamericano.

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