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Mitos y verdades sobre el hidrógeno verdes

Por qué el hidrógeno verde se encuentra en el centro de las conversaciones sobre la transición energética. Qué rol ocupa en el recambio de recursos y cuáles son los principales cuestionamientos que recibe. 

El hidrógeno verde es uno de los protagonistas de la transición energética de la cual depende el cumplimiento de las metas trazadas de cara al año 2030. Ocurre que si lo que se desea es reducir la cantidad de emisiones de carbono en el ambiente es urgente el reemplazo de los combustibles fósiles por energías renovables. 

La pregunta es ¿Por qué el hidrógeno verde es una solución tan conveniente? Lo primero que hay que mencionar son sus características más significativas:

  • Se lo considera una forma de energía renovable
  • Para su producción se genera la ruptura de una molécula de agua y el proceso en cuestión se denomina “electólisis del agua”
  • Cuando se separan el oxígeno del hidrógeno comienza la generación de energía
  • Luego se transforma en una sustancia eléctrica o motriz
  • La forma más amigable para realizar el procedimiento es la utilización de energía solar o eólica 
  • En la actualidad representa aproximadamente un 1 por ciento de la producción total de hidrógeno

Un dato importante es que en el presente las dos industrias que más utilizan el hidrógeno son la petroquímica y la del amoníaco. Se estima que utilizan 70 millones de toneladas anuales que bien podrían ser reemplazadas por el hidrógeno verde que es un recurso renovable y no contaminante. 

El hidrógeno verde como factor central para los procesos de descarbonización

Una de las principales apuestas en las políticas ambientales son los procesos de descarbonización en industrias y ciudades. Para cumplir con esta iniciativa es fundamental contar con energías renovables disponibles y, al respecto, el hidrógeno verde es central. 

Pero ¿Cuáles serán estos nuevos recursos que reemplazarán a los combustibles tradicionales para disminuir la cantidad de emisiones de carbono en la atmósfera? A propósito, ya hay innovaciones tecnológicas que funcionan con probados resultados positivos: 

  • Hidrógeno verde: Este combustible limpio ya se encuentra a disposición para su uso en algunas áreas como el transporte. Se aplica para alimentar motores de distintos tipos y está comprobado que sirve perfectamente bien para calefaccionar ambientes. 
  • Energía solar: Esta forma es cada vez más popular. Se obtiene transformando la energía fotovoltáica en electricidad y termo energía. Los paneles solares son cada vez más comunes en ciudades y su comercialización está siendo muy alentada por gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. 
  • Energía eólica:  Es un formato para el cual se utilizan las bondades de la velocidad de los vientos. Una de sus principales particularidades es que se trata de una forma de producir energía con muy bajo costo.  
  • Biomasa: Método sostenible mediante el cual los materiales orgánicos se transforman en energía eléctrica o térmica. 

De esta manera, el hidrógeno verde forma parte de un conjunto de soluciones que pueden marcar el cambio de rumbo en la llamada transición energética. 

El hidrógeno verde y el caso de Colombia

En Colombia existen políticas energéticas orientadas a que la transición hacia los recursos renovables suceda y con éxito. Para eso, el gobierno de Gustavo Petro impulsa la instalación de plantas de hidrógeno verde en La Guajira, uno de los estados que forman parte del país. 

La apuesta es fuerte ya que el primer mandatario expresó su voluntad de convertir a la región en el primer epicentro de producción de esta energía a nivel global. 

Las razones por las cuales esta zona sería propicia para este proyecto son principalmente su potencial eólico y solar. Sin embargo, desde distintos sectores plantean que, para que el plan prospere, es necesario revisar ciertos temas sociales. 

Lo primero que se cuestiona es que la producción requiere miles de metros cúbicos de agua. Entonces, en lugares en los que la población no tiene pleno acceso a este recurso, la irrupción de industrias de hidrógeno verde puede ocasionar grandes daños sanitarios. 

Otro tema es el impacto que la fabricación de esta energía causa en la biodiversidad. Se trata de un sistema que puede afectar los cauces y, con ello, generar un desfasaje grave, por ejemplo, en las rutas migratorias de los animales. 

¿Es posible el desarrollo de esta energía renovable sin necesidad de generar efectos colaterales que ocasionen igual o más daño que los combustibles fósiles? Al momento, solo se puede afirmar que la ciencia y la técnica tienen mucho trabajo por delante de cara a generar un balance entre los mitos y verdades del hidrógeno verde. 

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