Las expectativas de la nueva generación de talentos y cómo pueden las organizaciones no solo atraerlos o retenerlos, sino potenciarlos

Se habla mucho de la generación del milenio. Son los más inteligentes. Son los más perezosos. También son los más proactivos, todo a la vez. Son nativos digitales con rasgos egoístas. Empresarios en pantuflas. Emprendedores con gusto por el impacto social preocupados por la crisis ambiental. Amantes de la palta o aguacate, adictos a Netflix. Excelentes para establecer conexiones virtuales. Veamos su potencial de cerca.
Si bien la nueva generación está preocupada por la crisis climática y llevar una vida más sustentable, no tan buenos construyendo relaciones significativas. El desafío para las empresas que los emplean es absoluto.
En medio de todo esto, demos un vistazo más de cerca a un último estudio global sobre los Millennials y descubramos a qué deberían prestar más atención las empresas para atraer y retener a sus mejores talentos Millennials.

Millennials contra la crisis climática pero a favor de sí mismos
A menudo se habla de ellos casi como si fueran una especie diferente. Sin embargo, no son más que el subproducto de una nueva etapa en el viaje del desarrollo humano, sujetos a un statu quo diferente en comparación con las generaciones anteriores.
Y debido a la ley de Moore, que establece que el ritmo al que cambia y se desarrolla la tecnología es cada vez mayor que el ritmo al que los humanos pueden hacerlo o adaptarse a ella, se enfrentan constantemente a cosas nuevas con las que mantenerse al día.
No hay un BC o AC preciso sobre cuándo terminan o empiezan las generaciones, pero la Generación Millennial (también conocida como Gen Y) suele incluir a las personas nacidas entre 1980 y 1994.
La Gen Z les precedió (1965-1979) y antes de ellos, los baby boomers (1944-1964) eran los que gobernaban el mundo. A la generación Millennial le sigue la Gen Z (1995-2015) y los recién nacidos de hoy pertenecen a la Gen Alpha.
Los Millennials crecieron enfrentándose a cambios constantes y sus cerebros fueron recableados con un conjunto diferente de prioridades y expectativas en comparación con otras generaciones.
Con menos dinero para gastar, están retrasando compromisos como tener una casa o casarse. Están cambiando las reglas del juego al privilegiar el alquiler (y la economía colaborativa) frente a la propiedad.
Están a punto de desbancar a los baby boomers como la generación adulta viva más numerosa y su impacto en la economía es y será cada vez más significativo.
Un estudio reveló datos interesantes en este sentido y además, se basa en el punto de vista de más de 1300 Millennials, nacidos entre 1983 y 1994, entrevistados en 42 países. Es un resultado que podríamos calificar de global.
¿Cuáles son las expectativas de los Millennials con respecto a las empresas?
Cuando se trata de la forma en que los Millennials ven la triple cuenta de resultados del mundo (el planeta, la sociedad y los beneficios/negocios), sus perspectivas no son muy alentadoras.
Mientras que sólo el 26% cree que la economía mejorará en el próximo año, en comparación con el 22% que cree que el entorno social/político mejorará en el próximo año.
Además, el 55% de los Millennials cree que las empresas tienen un impacto positivo en la sociedad, una reducción considerable respecto al 70% que pensaba lo mismo allá por 2017.
Este último descenso muestra que los Millennials creen que las empresas se centran solo en sus propias agendas y olvidan el daño que causan a lo que les rodea.
¡Y cuidado con las empresas! El 38% de los Millennials revelaron que compran menos o dejan de comprar a empresas que perciben que están afectando negativamente al medio ambiente o a la sociedad.
Y el 42% compraría más a empresas que tuvieran el efecto contrario. Lo mismo ocurre con las empresas (no) percibidas como éticas, con porcentajes en torno al 35%.
Además, el 35% da prioridad a los bienes y servicios de alta calidad. Esto demuestra la importancia que juega la Responsabilidad Social Empresaril en el mercado actual, donde acciones de las empresas como la apuesta por las renovables o el ecodiseño de los productos se llevan la palma.
Además, el 74% de los encuestados afirma que no trabajaría más de 5 años para una empresa que no priorice tener un impacto en las comunidades locales, y el 59% dice que lo haría por un periodo máximo de 2 años.
Los motivos para querer abandonar una organización también tienen que ver con la insatisfacción con el sueldo y la falta de oportunidades de ascenso y desarrollo profesional.
Al mismo tiempo, se unirían con gusto a la economía freelance, que atrae a 4 de cada 5 Millennials, sobre todo por la posibilidad de ganar más dinero, trabajar todo el tiempo que quieran o lograr el equilibrio entre vida laboral y personal.
Al hacerlo, las organizaciones tienen en sus manos la oportunidad de no solo atraer y retener a los talentos de la nueva generación, sino también de potenciarlos al máximo.
Esta generación, con su enfoque en la sostenibilidad y el impacto social, buscará trabajar en empresas que compartan estos valores.
Las organizaciones se enfrentan al momento de de demostrar un compromiso genuino con la responsabilidad social y ambiental, ofreciendo oportunidades de crecimiento profesional y un entorno de trabajo flexible que fomente la creatividad y la innovación.
De esta manera, no solamente se convertirán en imanes para los mejores talentos, sino que también contribuirán de manera significativa a enfrentar los desafíos ambientales y sociales de nuestro tiempo.
Es esencial que las empresas se adapten a estas nuevas expectativas y lideren con el ejemplo, mostrando que es posible lograr un equilibrio entre el éxito empresarial y el bienestar del planeta.
