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La NASA predice posibles nuevas inundaciones con características inéditas

Vehículo casi completamente sumergido en una calle anegada tras una inundación, con una reja metálica y árboles al fondo.

Los estudios de la prestigiosa agencia que dan cuenta de posibles inundaciones sin precedentes. Los casos que dispararon la investigación y las últimas estadísticas de patrones meteorológicos elaboradas por la entidad. 

Las inundaciones son cada vez más intensas en tiempos de calentamiento global. Si bien se prevé menor frecuencia de desbordes hídricos, el caudal de agua acumulada por evento puede aumentar y mucho. 

Ocurre que los episodios meteorológicos extremos son cada vez menos previsibles y suelen aumentar su nivel de extremidad a medida que la tierra se calienta más. 

Lo primero que hay que decir es que estos acontecimientos ocurren porque cuando el calor se condensa la atmósfera retiene más vapor. Este proceso en cortos períodos deviene en tormentas muy intensas con grandes caudales de precipitaciones. 

En este contexto la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, popularmente conocida como NASA, realizó relevamientos específicos. En el caso de Estados Unidos aumentó su frecuencia de lluvias más del 40 por ciento desde la década de 1960 al presente, sobre todo en la región oeste. 

Estos porcentajes no son compatibles con la realidad ya que las infraestructuras y los sistemas de desagües fueron diseñados en otras épocas con otros parámetros. Dicho en otras palabras, las construcciones de las ciudades pueden quedar obsoletas en poco tiempo.

Además de la necesidad urgente de actualizar tanto los servicios sanitarios como las estructuras vigentes, hay otras cuestiones. Una de ellas es que las fechas tampoco son previsibles. 

En resumen, en la actualidad no se puede planificar en base a la cantidad de lluvias ni tampoco las épocas del año de mayores precipitaciones. Es entonces que resulta muy difícil anticiparse para tomar medidas necesarias ante las inclemencias climáticas. 

Aun así la NASA afirma que en los próximos tiempos surgirán inundaciones severas como nunca antes. Pero ¿En qué se basan los científicos para hacer esta confirmación?

Buena parte de la información ofrecida en los reportes más recientes se basa en el análisis exhaustivo de los casos ya acontecidos y sus consecuencias.  

Los casos más recientes de inundaciones extremas

Uno de los hechos que dispararon la investigación de la NASA ocurrió en la ciudad de Frankfort. Allí sucedió un episodio meteorológico extremo que hizo desbordar el río Kentucky. 

Ante la gran caída de agua el cauce elevó su nivel más de 14 metros. Este evento hizo que las previsiones aumenten los máximos históricos y los hechos de esta magnitud valieron la categoría de recurrencia milenaria. 

Se denomina de esta forma a situaciones que son por demás extraordinarias y de las cuales hay muy pocas probabilidades. Sin embargo, los científicos se encontraron por primera vez con un fenómeno de estas características y la única explicación posible es el calentamiento global. 

De esta manera, el Kentucky a partir de una de las peores inundaciones de la historia se convirtió en un desastre hidrometeorológico y en un foco de estudio. 

Durante los hechos se cerraron 500 caminos y hubo evacuaciones masivas. Además, las pérdidas económicas y sociales fueron de gran magnitud. 

Un dato revelador fue que, aún luego de la tormenta, el río seguía creciendo. De este modo, las inundaciones se extendían y la emergencia no cesaba. 

En relación a la anomalía de todo el cuadro los científicos determinaron que lo que ocurrió lleva el nombre de río atmosférico. Se trata de corrientes de aire y humedad que, cuando se enfrían, acumulan el vapor y producen tormentas fuera de lo común. 

Si bien son eventos meteorológicos naturales están cargados de una intensidad mucho mayor de la habitual. La razón por la cual estos golpes de efecto ocurren es el calentamiento global. 

Según la ciencia estos ríos atmosféricos se forman en el cielo de forma repentina. Luego, toda esa agua cae y duplica los cauces en la tierra. 

Al igual que este caso, lo mismo había sucedido en 2029 en California, con iguales características y los mismos motivos. Similar panorama fue el de 2021 en Columbia Británica y así se pueden revisar muchos más en el pasado cercano. 

La repetición de ríos atmosféricos en distintas partes del planeta, al igual que como ocurrió en Frankfort, es la verdadera razón del pronóstico de la NASA. Esta sería la causa de posibles inundaciones que no se pueden predecir con anticipación. 

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