Inundaciones y controversias tras el desastre climático de Texas

El impacto ambiental y social de las inundaciones ocurridas en Texas a partir de la crecida inesperada del río Guadalupe. Las voces encontradas respecto a si se pudo o no prever el episodio, lo que dicen los especialistas los datos específicos sobre el incidente.
Texas sufrió el pasado 4 de julio una jornada dramática cuando el río Guadalupe tuvo una crecida de 8 metros en minutos.
Como siempre en estos casos todo comenzó con lluvias más intensas de lo previsto lo cual derivó en aumento exorbitante del cauce.
Fue en el condado de Kerr y en toda su periferia que decenas de personas fueron sorprendidas por el ascenso del agua en plena madrugada. Según informaron los especialistas el tiempo estimado de irrupción de la corriente fue de tan solo 45 minutos.

Sin embargo, el caos social que representó este episodio fue mucho más allá por las especiales circunstancias en las cuales surgió. Resulta que la fecha patria es un día en el que se acostumbran las reuniones y los eventos al aire libre en todo el país.
Por esta cuestión cultural surgió un estado de desastre y descontrol en toda la zona anegada con un registro de cientos de personas afectadas. Mientras el conteo de fallecidos asciende cada día se activaron búsquedas de personas desaparecidas y, por ahora, el cálculo total de pérdidas es impredecible.
Ya con los hechos en curso, se supo que podía haber más precipitaciones para toda la región con un posible empeoramiento de las condiciones del terreno.
Ante este cuadro de situación ha surgido una pregunta ¿Pudo evitarse el desastre climático ocurrido recientemente en Texas? Justamente sobre este punto hay controversias y opiniones cruzadas.
Las razones del desastre climático en Texas
Al respecto del desastre climático en Texas se expidió el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, también conocido como NWS. Según el organismo una inundación repentina como la ocurrida puede suceder en cualquier momento.
Con más exactitud la institución informó que en el término de seis horas puede ocurrir un evento como el del 4 de julio sin previo aviso.
Sin embargo, distintos informes ratifican que los avisos sí estuvieron. De hecho, el día anterior, el jueves 3 de julio, se emitió una alerta por posible subida del río. Lo que no se especificó fue la magnitud.
Al respecto, NWS aclaró que cuando se habla de alerta en realidad lo que se avisa es una tendencia de elevación del nivel del agua más de lo normal.
Ante el cuestionamiento social por el proceder de las autoridades, el gobierno de Texas aclaró que ellos transmitieron la información. Sin embargo, el principal señalamiento es sobre el deficiente sistema de alarma con el cual, los propios funcionarios reconocen que no pueden contar.
Más aún, en declaraciones a la prensa Rob Kelly, uno de los principales funcionarios del condado de Kerr en Texas reconoció que tuvieron dificultades para anticiparse. Por otra parte, el mismo Kelly admitió que no estuvieron preparados y que no creyeron que el impacto sería mayor.
Sobre esto todos los expertos en eventos meteorológicos adversos subrayan que este tipo de escenarios se pueden dar en cualquier lugar del mundo. En tiempos de crisis climática son acontecimientos totalmente plausibles sin excepciones.
Incluso en cuencas hídricas con mucho menos caudal que el río Guadalupe este tipo de desbordes puede surgir a causa de la cantidad de agua caída. A propósito, la afirmación sobre espacios indistintos incluye tanto a zonas rurales como a grandes ciudades.
Un dato fundamental en relación a la enorme cantidad de víctimas es la gran cantidad de desplazamiento con vehículos. Justamente el día patrio estadounidense es un momento de ocio y de paseo en el cual muchas personas se trasladan en coche.
Los técnicos han precisado que los autos son un factor que eleva exponencialmente la posibilidad de daños y muertes durante inundaciones y tal fue el caso de Texas. Para ejemplificar esto han precisado que con tan solo 15 centímetros de agua en el camino es factible la pérdida de control con altas chances de siniestros.
Para las próximas semanas se esperan más reportes e informes que den cuenta del estado de situación de Texas. También se seguirán estudiando las condiciones meteorológicas para el futuro inmediato mientras se remarca con énfasis la importancia de medidas cautelosas ante cada alerta por posibles lluvias.
