Es secreto mejor guardado de las ballenas en los océanos

Investigaciones realizadas sobre el comportamiento de las ballenas dan cuenta que tienen la capacidad biológica de combatir el cambio climático.
Desde hace mucho tiempo las ballenas se encuentran amenazadas por la actividad humana. La pesca y la comercialización irrestricta en determinadas zonas del planeta las puso en condición de peligro. Sobre esto advirtieron científicos y ambientalistas en innumerables cantidades de campañas.
En los últimos años, el avance de la crisis climática condujo a la necesidad de nuevos estudios. Ocurre que la situación del oxígeno en la atmósfera es crítica por la enorme cantidad de emisiones de carbono que se producen. Por todo esto resulta muy importante analizar lo que sucede con los océanos.
Está comprobado que el agua marina es el factor clave para la oxigenación del aire. Pero, para que este proceso transcurra, los ecosistemas deben funcionar sin alteraciones.
En eso se encuentra la ciencia, tras la búsqueda de respuestas y soluciones que provengan del fondo del mar. La idea es evaluar en qué medida se puede controlar o, mejor aún, mitigar el calentamiento global.
De esta manera, investigadores de distintas partes del mundo llegaron a una conclusión: las ballenas pueden contribuir a mejorar la cantidad de oxígeno del planeta.
Lo más interesante y particular de este hallazgo científico es que se trata de un proceso natural que ya acontece desde hace millones de años.

¿Cómo pueden estos cetáceos brindar su ayuda para reducir las emisiones de carbono? ¿En qué consiste el proceso por el cual las ballenas son fundamentales para la preservación del medio ambiente? ¿Cuál es su situación actual y qué riesgos enfrentan?
Cómo las ballenas pueden salvar al mundo
Son varias las investigaciones que se centraron en los últimos tiempos en la vida de las ballenas y su rol en el hábitat marino. Fue así que se llegó a la confirmación que son funcionales y muy útiles en la lucha contra el cambio climático.
Pero ¿Cómo pueden estos animales dar su aporte para mejorar las condiciones climáticas? En principio, en su alimentación está la clave.
Esta especie consume enormes cantidades de un crustáceo llamado krill el cual posee mucho componente de hierro. Dado que es la base de su ingesta, los excrementos de las ballenas colman el fondo del mar de este elemento.
A continuación, las algas absorben el líquido excretado por las ballenas con alto porcentaje de hierro el cual funciona como un estimulante natural.
Gracias a este proceso biológico el crecimiento de la vegetación marina fluye con mayor rapidez y, por lo tanto, también la oxigenación del agua.
En resumen, cuanto más comen las ballenas más cantidad de oxígeno contienen los océanos y, por consecuencia, mayor es la absorción de emisiones de carbono.

Entre los principales factores que afectan a esta especie se encuentran la caza furtiva, las embestidas de las embarcaciones y el cambio climático.
Está probado y comprobado que las ballenas son muy importantes para el ecosistema marino y para toda la vida en el planeta. Por todo esto es fundamental que los seres humanos renueven su compromiso para su protección y preservación.
