El mapa de la transición energética para los próximos años

Cuáles son los países que se encuentran con proyectos avanzados para afrontar la transición energética en los próximos años. Casos de éxito y los proyectos que mira el mundo.
La transición energética está en el centro de la agenda de los principales foros ambientalistas. Por cierto, este cambio de alimentación del sistema de energía conlleva una modificación en la visión social sobre la economía y la productividad.
Si bien es sabido que este proceso llevará un tiempo prolongado, a causa del avance desenfrenado de la crisis climática, los referentes en ambientalismo piden celeridad. Sucede que, según indican los expertos, esta transformación es una de las claves para subsanar los efectos del cambio climático.
A propósito, en 2024 se llevó a cabo una nueva edición de la “Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas” organizada por la CEPAL. En esta cumbre, sin ir más lejos, se puso la mirada sobre el impulso para la transición energética en América Latina y la región del Caribe.
Este y otros organismos apelan por los esfuerzos coordinados de las naciones para unificar modelos y, así, arribar en conjunto a nuevos formatos de energía. En este sentido, se estima que con organización una conjunta este cambio sustentable sería posible.
Mientras tanto, algunas zonas del planeta presentan novedades sobre transición energética con acciones concretas e, incluso, con buenos resultados.

Asia y el procesamiento de los combustibles fósiles
En la región suroriental de Asia se presenta un fenómeno de alta demanda energética. Por cuestiones sociales y productivas, hay una tendencia de las clases medias hacia el traslado a urbanizaciones. Esto, por consiguiente, conlleva a un aumento en el consumo.
En este contexto, las autoridades calculan que hacia el año 2035 el promedio anual de demanda energética se podría disparar hasta un 5%. Es por eso, que ya se están aplicando políticas públicas en relación a los combustibles fósiles.
De cara a una planificación de la transición energética, los gobiernos promueven el apoyo del Estado para que las energías renovables sean más competitivas a nivel costos. Además, ya se habla de capacitación para la fuerza laboral en relación a las opciones sustentables.
En algunos países de la región como en Vietnam y en Indonesia las medidas se han puesto en marcha. En el primer caso, hay planes de producción impulsados por el estado para desarrollar energías limpias. En el segundo, se están desarrollando obras de infraestructura para dar curso a la transformación.
Brasil y Chile se constituyen como referentes en transición energética
Los casos de Brasil y Chile son paradigmáticos en la región. Según datos difundidos por el Foro Económico Mundial ambos países se encuentran entre los 20 primeros del ranking que computa mejor performance de transición energética.
El informe presentado por el organismo evalúa el desarrollo sostenible que realizan las naciones de cara a reducir las emisiones de carbono. Para ello, se evalúan distintos puntos centrales que tienen que ver con la mano de obra, la inversión y la infraestructura, entre otras cuestiones.
Si bien Brasil ya tenía un recorrido en cuanto a compromiso por la transición energética, Chile se sumó recientemente. En el caso de Brasil, el país marca la diferencia por su enfoque hacia energías hidroeléctricas con fuerte apoyo de los recursos solares y eólicos.

Chile, por su parte, se concentra en los mismos recursos y, además, ha realizado una gran inversión en infraestructura. Ambas naciones tienen un punto en común: la mirada a largo plazo de sus gobiernos involucrados con las cuestiones ambientales.
El desafío de Colombia para enfrentar la crisis energética
La otra cara de la transición energética es el desabastecimiento que sufren algunas comunidades por lo cual, las autoridades, deben apurar las medidas de acción. Este es el caso de Colombia.
Según datos oficiales que provienen de la Unidad de Planeación Minero Energética en los últimos años se generó una alerta para el 2027. La entidad advierte que para ese año el país del Caribe podría sufrir una severa carencia de energía.
Lo que ocurre es que en las últimas décadas la demanda creció hacia una curva más acelerada que la capacidad de producción. Más aún, el ente dejó expresado que habrá mayor índice de estrés energético entre los años 2024 y 2038.

Por todos estos motivos las autoridades pusieron en marcha el Plan Energético Nacional 2020-2050 que establecen estos como principales puntos:
- Generación de energía de manera alternativa con la utilización de fuentes fotovoltaicas
- Almacenamiento de los nuevos recursos
- Implementación de nuevas alternativas de abastecimiento energético
- Apertura para nuevos proveedores energéticos al mercado
- Información de las más recientes opciones para los consumidores finales
Está claro que en el recorrido que realizan las comunidades hacia la transición energética queda mucho por hacer. Sin embargo, las historias de estos países bien pueden ser inspiración global.
