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Sequías: Una de las principales consecuencias de las crisis climáticas

Cuáles son las razones más profundas por las cuales las sequías se han convertido en uno de los grandes flagelos del siglo XXI. Hasta donde tiene alcance el cambio climático en el estrés hídrico y las principales zonas afectadas. 

Las sequías son una de las principales problemáticas en el actual contexto de crisis climática. Por cierto, estos fenómenos son multicausales ya que hay varias cuestiones que inciden en la falta de agua. 

Lo primero que hay que decir sobre las sequías es que hoy en día los cauces de agua dulce están severamente afectados. Hay una realidad y es que del 70 por ciento de la superficie terrestre está cubierta por agua, pero solo un 3% es agua dulce. A su vez, el uno por ciento de esa totalidad es agua idónea para el consumo humano. 

En la actual coyuntura de cambio climático, sumados a la contaminación y la falta de eficiencia en el uso de los recursos, falta agua, por ejemplo, para el riego. Por supuesto, esta sequía también afecta a las poblaciones con los correspondientes trastornos sanitarios que esto ocasiona. 

Así las cosas, hoy se calcula que hay más de 2 millones de personas están afectadas por las sequías. De este modo, el estrés hídrico genera muchos problemas sociales al interior de las comunidades. 

Si bien todo el planeta está en alerta por la falta de agua, y las voces autorizadas sobre medio ambiente piden reforzar la eficiencia hídrica, hay zonas específicas más críticas. Cuáles son esas regiones y qué nivel de impacto tiene el cambio climático en todo este panorama. 

Las causas más significativas de la crisis del agua

El factor más influyente en la cuestión de las sequías es, en términos generales, el calentamiento global. El aumento desproporcionado de las temperaturas del planeta altera todos los procesos hídricos y acelera los períodos de escasez. 

De esta manera, se desregulan los patrones de lluvias y se alteran todos los ciclos naturales. Así las cosas, poco a poco, las secuelas se van convirtiendo en anomalías permanentes. 

El siguiente efecto, que se desprende del mismo eje central del cambio climático, es la reducción de los cauces de los ríos. La cantidad de agua en estas cuencas naturales de agua dulce se va reduciendo año a año. 

Uno de los ejemplos de casos en los cuales se verifican descensos hídricos importantes es el río Grande en Estados Unidos y México. Este cauce hoy está recibiendo un tratamiento especial por parte de distintas fundaciones para rescatar a la biodiversidad afectada por la sequía. 

En otro orden de cosas, los humedales están en peligro de extinción. Estos filtros naturales de agua son los principales amortiguadores para evitar inundaciones. Pero, además, son reductos naturales de absorción para que muchas especies sobrevivan.

Toda esta sumatoria de situaciones en algunos puntos geográficos se convirtieron en problemáticas más intensas. En este sentido, grandes poblaciones están atravesando consecuencias muy graves por el avance de las sequías. 

Las principales regiones afectadas por las sequías

Algunas comunidades del mundo son las más afectadas por la falta de agua. Cabe mencionar que en todos los países afectados por las sequías las mujeres y los niños son los sectores de la sociedad más damnificados. 

A propósito, la organización no gubernamental CARE publicó un reporte con los países que peores crisis enfrentarán en el año 2025. En el informe se subrayan a las siguientes naciones como las más comprometidas por la situación hídrica:

  • Angola: Está considerado como el país con la peor crisis humanitaria del mundo. Según Naciones Unidas se trata de la peor sequía de África que derivó en una inseguridad alimentaria que afecta a más de 2 millones de personas. 
  • Camerún: En los últimos años este país centroafricano sufre las inclemencias del cambio climático sumadas a conflictos políticos. Por esta razón el 60 por ciento de la población no tiene acceso al agua. 
  • Malawi: Tras un feroz período extendido de fenómeno de El Niño la sequía generó un escenario de inseguridad alimentaria en el cual el 40 por ciento de la población se encuentra en situación de vulnerabilidad. 
  • Zambia: Este país depende de la agricultura y la inestabilidad climática desató una crisis social sin precedentes. Por cierto, llevan más de 40 años de situación de sequía con una caída de casi el 50 por ciento de las cosechas y total ausencia de ganado. 

Mientras una gran cantidad de organizaciones solicita colaboración para brindar ayuda humanitaria, los próximos años serán decisivos para todas estas regiones. Las sequías, al igual que todos los otros efectos de la crisis climática, requiere decisión política y compromiso social. 

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