Según la ciencia la cordillera de los Andes está en peligro a causa del cambio climático
Las previsiones de los investigadores sobre los riesgos que presenta el cambio climático para una de las regiones montañosas más importantes del mundo. Los efectos negativos del calentamiento global en los glaciares andinos y la incidencia de la actividad humana en toda la cordillera.
El cambio climático está generando desastres ambientales en todo el mundo y la Cordillera de Los Andes no es la excepción. Al respecto, investigadores de prestigiosas universidades confirman que los ecosistemas están siendo alterados por las altas temperaturas
Sobre esto el Instituto de Ecología Andina, también conocido como IEA, difundió un informe con datos relevantes del estado de situación cordillerano. En la investigación que da sustento al reporte participaron distintas unidades académicas del continente y contiene datos relevantes:
- Los glaciares de la cordillera andina ya perdieron más del 30 por ciento del caudal acuífero en los últimos 30 años
- A causa de esta anomalía se han trastocado los ciclos hidrológicos y los patrones de precipitaciones
- También se verificó una intensificación de la actividad sísmica en la zona
- La falta de agua afecta a la vegetación y, por lo tanto, a la fauna autóctona poniendo en peligro a un gran volumen de biodiversidad
- Algunas especies están migrando por su supervivencia y, por lo tanto, ingresando en la categoría de vulnerabilidad. Ejemplos de esto son el cóndor andino, la vicuña y varias categorías vegetales

Según pudieron explicar los especialistas involucrados en la investigación todos los síntomas detectados por el cambio climático en la cordillera están encadenados. En concreto los expertos hablan de un efecto dominó que se inicia con la crisis del agua y arrastra a todo el entorno natural.
Sin embargo, y a pesar de las actuales condiciones ambientales, los investigadores instan a las comunidades a tomar conciencia ya que el panorama aún es reversible. Sobre esto, es importante poner en agenda las actividades humanas como un factor que también suma al cuadro actual.
El cambio climático, la actividad humana y el derretimiento de los glaciares
Entre las principales consecuencias del cambio climático que inciden sobre la cordillera de Los Andes se encuentran las sequías. Estos largos períodos sin precipitaciones representan un daño sustancial para los ecosistemas.
En concreto, en la región de Cuyo y a lo largo de la Patagonia andina hay déficit de abastecimiento en los cauces hídricos. Esto, desde luego, ya ha levantado alertas entre los científicos en cuanto al futuro de los glaciares.
Vale mencionar que las consecuencias a largo plazo de todo este deterioro de los ciclos del agua se traducen en menos recursos a disposición para el consumo humano. Es por esta razón que numerosos estudios se están realizando en toda la región para dar cuenta de cuál es la proyección real en el futuro a mediano y largo plazo.
Lo cierto es que el aumento de las emisiones de carbono en la atmósfera dispara las temperaturas. Esto es un proceso que lleva décadas y que, al momento, es la principal preocupación de los sectores ambientalistas a nivel global.
Las cantidades indiscriminadas de combustibles fósiles para las industrias, y todas las actividades humanas en general, son las principales responsables de esta situación.
En medio de este contexto, también se verificaron reducciones considerables en los niveles de las caídas de nieve. Así lo confirmaron distintas observaciones realizadas por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales conocido como IANIGLA.
Vale mencionar que el deterioro de los ecosistemas en la Cordillera de los Andes por causas del cambio climático también presenta un perjuicio económico para la región. Actividades regionales como el turismo se ven afectadas y, con ello, se produce un encadenamiento de otros efectos colaterales.
Hotelería, gastronomía, recreación y muchos otros rubros son el sustento de miles de personas a lo largo del cordón montañoso y se perjudican por las variaciones climáticas.
Otro dato que ofreció el IANIGLA es que esta proyección ocurre desde los inicios de la década del 2010 hasta la actualidad. Así las cosas, el interrogante es cómo recuperar el tiempo perdido para revertir esta tendencia.
En este sentido, todas las voces autorizadas coinciden que el inicio fundamental es la decisión política para medidas efectivas que den lugar al cambio.
