Quienes son los primeros refugiados climáticos de la región

Quiénes son, dónde están y por qué se creó la primera comunidad de refugiados climáticos del continente. A qué refiere este término que es cada vez más usual en espacios en los cuales el calentamiento global ya marca el ritmo de vida de las comunidades.
Los refugiados climáticos son las personas más afectadas por los cambios meteorológicos. Se trata de una figura que cada vez crece numéricamente en todo el mundo y que ya tiene un antecedente crítico en América.
La más reciente novedad de la agenda ambiental de la región da cuenta de una nueva comunidad asentada en la zona de Tabasco, en la parte sureste de México. Allí se dio refugio a los expulsados de El Bosque, un grupo de personas que quedaron sin hogar.
Lo que ocurrió con esta población fue una tragedia climática a causa del crecimiento del nivel del mar. De a poco, pero sin pausa, el agua cubrió las casas al punto que su lugar de residencia ya no existe en la actualidad.
Pero los sucesos no ocurrieron aleatoriamente en este punto geográfico, sino que hubo un episodio en particular que fue el detonante.
En el año 2007 explotó una planta petrolera y con el incidente se produjo un derrame de crudo. En principio las familias de los alrededores lograron beneficiarse con el hecho ya que fueron la principal mano de obra en las tareas de recuperación de las playas.
Poco tiempo después se comenzaron a notar los signos del avance del mar. El cambio en el paisaje se hacía cada vez más notorio, sobre todo en cuanto a la vegetación, la cual, en muchos casos, ya no estaba siquiera visible.

En solo diez años la marea pasó de arrasar con la biodiversidad a derrumbar casas enteras. Para el 2021 las organizaciones ambientalistas ya trabajaban en el lugar y asistían a los pobladores para su supervivencia mientras, de a poco, se convertían en refugiados climáticos.
Pero ¿Cuáles son los verdaderos motivos de esta catástrofe que modificó el destino de cientos de personas?
Si bien no hay confirmaciones ni certezas, existe una teoría respecto a la modificación de las corrientes marinas subacuáticas. La misma está estrechamente relacionada con los canales que se utilizarían para transportar el petróleo.
Lo real es que ya en el año 2025, a 12 kilómetros de su espacio original, la comunidad de El Bosque se debió resguardar en lo que hoy se llama El Nuevo Bosque. Sin embargo, el traslado no fue amable en los comienzos.
Las condiciones sanitarias demoraron en llegar y las más de 50 familias reinstaladas debieron vivir durante buen tiempo sin electricidad.
Además de los problemas típicos de la migración forzada, muchas de estas personas sufren los problemas de salud que les generó perder sus pertenencias y sus domicilios.
Desde hace algunos años los grupos ambientalistas piden al gobierno de México el reconocimiento de esta primera comunidad de refugiados ambientales. El objetivo es hacer visible esta situación para el mundo y también obtener un resarcimiento material y simbólico por los daños ocurridos.
Según los expertos que trabajan en la temática se espera que para el año 2050 la cantidad de ciudadanos refugiados supere los 3 millones en todo el territorio mexicano.
De qué hablamos cuando decimos refugiados climáticos
La Organización No Gubernamental Internacional Ayuda en Acción es una de las voces autorizadas que se ocupó de los refugiados climáticos. La ONG los define como personas que deben abandonar sus hogares, incluso contra su voluntad, a causa de las consecuencias de la crisis ambiental.
A diferencia de quienes huyen por motivos políticos o por conflictos bélicos, en estos casos la presión tiene que ver con eventos meteorológicos o vinculados a la naturaleza.
Otro punto es que no reciben persecución por señalamientos políticos, religiosos o de etnia. Sin embargo, el punto en común es que quedan relegados de sus países, ciudades o territorios de origen sin una posible fecha de retorno en el horizonte.
Como en todos los casos, los refugiados climáticos padecen las consecuencias sociales y sanitarias. Estos migrantes, como muchos otros, pierden sus propiedades, sus costumbres y sus derechos en traslados forzosos, la mayoría de las veces en circunstancias muy adversas.
Hoy los refugiados climáticos tienen un lugar sensible en la agenda ambiental. Es por eso que los referentes llevarán sus problemáticas en su nombre a los debates de la próxima COP30 en búsqueda de respuestas y soluciones.
