Saltar al contenido

Qué pueden hacer las empresas para sumarse a la lucha contra el cambio climático

Los datos marcan que las empresas son actores responsables del cambio climático. Por esta razón, desde distintos sectores ambientalistas se las conmina a transformar sus prácticas y culturas corporativas de cara a modelos más sustentables. 

En relación al cambio climático la organización Amnistía Internacional informó que son 51 las empresas mayormente responsables del calentamiento global. Esto, sin dudas, atenta contra las metas trazadas por los organismos internacionales y los estados participantes del Acuerdo de París para el año 2030. 

Por su parte, el Monitor de Responsabilidad Climática, un esquema de análisis que proyecta el estado de los planes ambientales en curso, confirmó que son 57 las compañías en la mira. Estas organizaciones son las responsables del 80 por ciento de la contaminación enviada a la atmósfera entre los años 2016 y 2022. 

Otro reporte ofrece una perspectiva sobre las oportunidades que tienen las firmas para aportar valor en la lucha por el cambio climático. Se trata de The Carbon Majors Database que compila información sobre la situación de los gases de efecto invernadero en el mundo. 

Según esta presentación hay aproximadamente cien corporaciones en todo el mundo que están señaladas en cuanto a sus prácticas contaminantes. En la lista, entre muchos más, se encuentran los siguientes nombres: 

  • ExxonMobil Corp 
  • Royal Dutch Shell PLC
  • China National Petroleum Corp 
  • Petróleos Mexicanos 
  • National Iranian Oil Co 
  • Russia Coal 
  • China Coal 
  • Saudi Aramco 
  • Gazprom 
  • Coal India 

Para estas y todas las empresas existe la posibilidad de descarbonización como una salida posible y real para reducir sus niveles de contaminación. Sin embargo, surgen dudas al respecto ¿Tomarán estos desafíos las principales empresas del mundo para contribuir a disminuir los efectos del cambio climático?

Sobre esto se habló en la última edición de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, también conocida como COP16. Desde allí se subrayaron las opciones viables con las que cuentan los actores empresariales para apoyar la batalla contra el cambio climático:

  • Aportes para preservar y conservar recursos naturales
  • Investigación e innovación para mejorar los procesos sostenibles
  • Introducción y cumplimiento de las normas regulatorias de sustentabilidad
  • Inversiones a largo plazo para la eficientización de los recursos naturales
  • Financiación y subsidio de proyectos ambientales

Durante la cumbre se destacó el rol del empresariado. Las decisiones de los líderes corporativos tienen la potestad de cambiar el curso del destino del mundo en la actual coyuntura de cambio climático. Por eso, cada una de sus actividades están bajo la lupa.  

Cómo pueden los bancos contribuir en la causa del cambio climático

En el caso de las empresas de servicios hay una gran oportunidad de ofrecer un compromiso inmediato por las acciones contra el cambio climático. De hecho, grandes nombres como Apple, Google o Facebook ya manifestaron su colaboración total con la reducción de la huella de carbono.

En la misma línea se encuentran los bancos quienes, en principio, respecto a sus operaciones, tienen la opción de brindar este mismo apoyo. Sin embargo, el punto crítico no se encuentra en las prestaciones más sí en sus inversiones financieras. 

A propósito, la organización no gubernamental Reclaim Finance ha denunciado que las 60 entidades bancarias más poderosas del planeta se encuentran financiando proyectos de combustibles fósiles. Sería casi un billón y medio de dólares colocados en bonos y acciones. 

Mientras tanto, y en contraposición a este enorme negocio, otra vertical bancaria podría ser arrasada a causa del cambio climático. Hablamos del negocio de los créditos hipotecarios, el cual requiere previsibilidad para su planificación. 

En el actual contexto los eventos meteorológicos como inundaciones, sequías, incendios forestales y crecida del nivel del mar deprecian los valores de las tierras. De esta forma, las hipotecas se encuentran en peligro. 

Por otro lado, un punto no menor, es el tema de la reputación. En el presente, a causa del financiamiento a proyectos contaminantes, los bancos reciben muchas advertencias públicas. Estos episodios perjudican su prestigio lo cual es altamente perjudicial en un rubro que se basa fundamentalmente en la confianza. 

Por todos estos motivos, las entidades bancarias tienen la oportunidad de reinventarse y redirigir sus recursos. Así, podrían convertirse en organizaciones sostenibles que colaboran en la lucha contra el cambio climático. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *