¿Qué opina el Parlamento Europeo de la Ley de Restauración de la Naturaleza?

Tras intensos debates, los eurodiputados aprueban la Ley de Restauración de la Naturaleza, marcando un nuevo rumbo para la biodiversidad europea. ¿Será suficiente?

El Parlamento Europeo acaba de aprobar por los pelos un polémico proyecto de ley destinado a proteger y restaurar los ecosistemas de toda Europa.
El 12 de julio de 2023 se anunció una victoria de última hora en el Parlamento Europeo. Los eurodiputados votaron a favor de la aprobación de la Ley de Restauración de la Naturaleza. Fue una votación crucial para un texto considerado «ambicioso», destinado a luchar contra el declive de la biodiversidad, duramente golpeada por la actividad humana y el cambio climático.
¿Qué es la Ley de Restauración de la Naturaleza?
La Ley de Restauración de la Naturaleza está llamada a convertirse en parte integrante del Pacto Verde Europeo, la hoja de ruta elaborada por los 27 Estados miembros de la UE para abrir una nueva era en la protección del medio ambiente y la descarbonización de los sectores contaminantes.
Propuesta por la Comisión Europea en junio de 2022, la nueva legislación pretende obligar a los Estados miembros a garantizar la restauración de al menos el 20% de las zonas terrestres y marinas de la UE de aquí a 2030, para llegar al 60% en 2040.
Esta primera fase de protección de la naturaleza se hace eco del objetivo internacional «30×30» alcanzado en la COP15 sobre biodiversidad celebrada en Montreal en diciembre de 2022, que pretende proteger el 30% de las zonas terrestres y el 30% de las zonas marinas de aquí a 2030.
Las autoridades europeas señalan que el 80% de los hábitats europeos se encuentran en mal estado, amenazados por la contaminación humana, el cambio climático, la pérdida de hábitats y la proliferación de especies invasoras que contribuyen al declive mundial de la biodiversidad.
Esta conclusión se basa en los datos científicos recopilados por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) en su evaluación 2020, que muestra que muchos ecosistemas se encuentran en un estado crítico de conservación.
Medidas para obligar a los países a restaurar los ecosistemas en mal estado de salud
Ante esta amenaza global, la ley pretende ser lo más amplia posible. Ciudades, campos, medios marinos, ríos, bosques… todos los hábitats y especies están afectados.
El objetivo es siempre el mismo: frenar el declive de los ecosistemas y favorecer la aparición de nuevos entornos sanos.
Así, la ley anima a los países a emprender proyectos de restauración de humedales, zonas costeras y hábitats marinos, de reintroducción de especies autóctonas terrestres y marinas, de mantenimiento más eficaz de los bosques, de reverdecimiento de las ciudades, de eliminación de todos los obstáculos artificiales (presas, azudes, rampas, etc.) con el objetivo de crear 25.000 km de ríos de curso libre de aquí a 2030, etc.
La ley también obligará a los países a tomar medidas, sobre todo en el sector estratégico pero no menos sensible de la agricultura.
Pide que se invierta el declive de la población de polinizadores de aquí a 2030 y que se protejan otras especies de insectos y aves, cuya desaparición se debe en gran medida a la destrucción de su hábitat y al uso de pesticidas. S
e calcula que el 10% de las abejas y mariposas se consideran actualmente «en peligro de extinción», y que el sector agrícola es en gran parte responsable de la desaparición del 25% de las especies de aves en Europa.
El Parlamento añade, sin embargo, que los objetivos podrán aplazarse en caso de «consecuencias socioeconómicas excepcionales», sin precisar la naturaleza de dichas consecuencias.
Restaurar la naturaleza: un proyecto de ley muy controvertido
Con 336 votos a favor, 300 en contra y 13 abstenciones, la adopción del proyecto de ley pone fin a varios meses de negociaciones entre diputados de izquierda y centro-izquierda y diputados de derecha y extrema derecha, particularmente hostiles a las medidas propuestas.
Se oponían a los imperativos del desarrollo económico – industrial, forestal y agrícola – que el proyecto de ley iba a socavar.
Fue un periodo de tensión que se extendió mucho más allá de los confines del parlamento. Numerosas personalidades, investigadores, activistas, representantes electos y ciudadanos libraron una batalla mediática para resaltar la importancia de la Ley de Restauración de la Naturaleza. Una victoria en sí misma, pero amarga para sus defensores.
En los últimos meses, la oposición ha logrado retirar algunas enmiendas clave, en particular las relativas a la protección de los océanos, como lamenta el eurodiputado del S&D Raphaël Glucksmann en un post en Linkedin.
Continúan las negociaciones entre los Estados miembros para concretar en los próximos meses un plan de acción para siete áreas estratégicas, con el fin de asignar los recursos necesarios para alcanzar los nuevos objetivos fijados por la Ley de Restauración de la Naturaleza.
Mientras Europa avanza hacia un futuro más verde, la Ley de Restauración de la Naturaleza es un testimonio de la resiliencia y el compromiso de sus líderes y ciudadanos. No obstante, como en toda ley ambiciosa, el verdadero desafío reside en su implementación y adaptabilidad frente a los desafíos emergentes.
La naturaleza nos necesita y nos llama, y ahora Europa tiene la misión de responder a ese llamado con acciones concretas y sostenibles.
