Qué es la basura espacial y que tiene que ver el calentamiento climático

A qué se le llama basura espacial, qué relación tiene con el calentamiento climático y por qué es un motivo de preocupación de cara al futuro. El listado de los objetos que componen esta categoría
La basura espacial es un problema en el presente del cual pocas ideas han surgido para resolverlo. Se trata de objetos fabricados por los seres humanos que fueron enviados al espacio pero que, después de un tiempo, no tienen ninguna utilidad.
Cuando estos dispositivos quedan fuera de operaciones, sin ser retirados del cosmos, se convierten en desechos que no tienen ningún valor y que contaminan. En esta categoría pueden incluirse desde restos surgidos de las misiones hasta partes perdidas de naves.
A los desperdicios en desuso se agregan los elementos que ya han caducado porque simplemente terminó su vida útil. Entonces, luego de orbitar, o quedaron obsoletos o tuvieron algún desperfecto y ya no ofrecen ningún valor.
La lista de todos los componentes que pueden ser mencionados como basura espacial es larga e incluye una gran diversidad de elementos:
- Satélites: se estima que representan el 24 por ciento de los objetos que quedaron pululando en el espacio.
- Restos de eventos explosivos: Cuando los elementos enviados al espacio, por alguna razón, explotan, sus residuos quedan colgando. Se puede tratar también de restos de combustibles. Según los especialistas puede haber hasta 900 mil piezas orbitando
- Cables de cobre: se utilizan para establecer comunicaciones durante las misiones desde la década de 1960 y, a partir de aquel momento hasta hoy, fueron quedando en el espacio
- Óxido de aluminio o refrigerantes: salidos de los motores de las naves pasan a ser también basura espacial.
- Retazos de cohetes y/o de misiones: Se calcula que el 11 por ciento de los desechos en el espacio son partes de naves y de elementos desechados en las expediciones
- Restos varios: todo tipo de elementos que quedaron descartados y fuera de uso y hoy son basura espacial.

En el presente se calcula que hay más de 9 mil toneladas de basura espacial flotando en el universo entre pequeñas partículas y grandes objetos.
Pero ¿Qué tiene que ver esta problemática con el calentamiento climático? ¿Desde cuándo se acumulan estos desperdicios en el espacio? ¿Cuáles son los datos significativos en relación a esta temática?
La basura espacial en datos
La Agencia Espacial Europea, también conocida como ESA, ha difundido un relevamiento respecto al estado de situación de la basura espacial. Según la entidad hoy hay más de 28 mil elementos en el espacio.
En las últimas 6 décadas las agencias de todos los países que tienen actividad en este rubro han enviado más de 6 mil lanzamientos. El resultado son 56 mil elementos rastreables que quedaron durante todo este tiempo.
De ese total se desprende la cifra de los 28 mil que constituyen basura espacial y 4 mil se encuentran en estado de posible funcionalidad. Esto da una cuenta de 24 mil objetos improductivos flotando en el universo sin ninguna utilidad.
Por su parte, la Unidad de Estudios Orbitales y Control de Actitud del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial de España se expidió al respecto. Los científicos del organismo apuntan a satélites desintegrados como principal foco de contaminación en el espacio.
Además, subrayaron el episodio ocurrido en el año 2022 cuando un cohete chino se descontroló en la atmósfera y perdió su depósito de combustible. Aún al día de hoy ese segmento de la nave no fue recuperado.
La basura espacial y el calentamiento climático
En los últimos tiempos circularon informaciones que relacionan a la basura espacial con el calentamiento climático.
Sobre esto el Instituto Tecnológico de Massachusetts, también denominado MIT, verificó la vinculación entre las emisiones de carbono y los desechos.
Según la institución la cantidad de basura espacial tiene cada vez más probabilidades de provocar colisiones a causa de los gases de efecto invernadero.
Las razones están vinculadas con una capa crítica que recubre la atmósfera que es justo donde orbitan los satélites. Allí, a causa del calentamiento, el choque de fuerzas entre la resistencia atmosférica y los procesos naturales del espacio pueden generar accidentes.
La paradoja es que muchos de estos elementos lanzados sirven, justamente, para medir cuestiones climáticas y hacer previsiones meteorológicas.
Hoy el problema de la basura ambiental constituye un desafío superlativo para la industria aeroespacial ¿Podrá la ciencia y el sector privado resolver este punto de la agenda espacial y ambiental?
