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 Las pruebas científicas de que el hombre es el principal culpable del cambio climático

Vista de una calle completamente colapsada por vehículos apilados y destruidos tras una inundación urbana, evidencia del aumento de eventos climáticos extremos por el cambio climático.

El cambio climático es una realidad que ya afecta a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, todavía hay quienes se animan a cuestionarlo. Por eso, expertos del Fondo para la Defensa del Medioambiente, con sede en Nueva York, aprovecharon que a fines de octubre se celebra el Día Internacional del Cambio Climático para brindar 8 pruebas que demuestran que estos fenómenos son resultado de las actividades humanas de forma irrefutable.

Entre las pruebas resaltadas por los científicos se destacan el análisis de las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, el monitoreo de las condiciones climáticas y el uso de modelos informáticos capaces de simular los efectos de la quema de combustibles fósiles y la deforestación (entre otras actividades) sobre el clima mundial. 

De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), desde 1950 el calentamiento global ha aumentado la temperatura del planeta en 1,1 grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales. Por este motivo, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (que impulsó estas investigaciones) busca que esta información sirva para alertar a la población mundial acerca de la necesidad de adoptar medidas urgentes para enfrentar esta crisis climática. 

La mano del hombre: principal responsable del cambio climático

Tal vez la prueba más clara de cómo los seres humanos han generado el cambio climático tenga que ver con la química básica. Cada vez que se queman combustibles con base de carbono, como el petróleo y el carbón, se libera dióxido de carbono a la atmósfera. Este hecho ha sido documentado desde la década de 1970 (en los Estados Unidos), permitiendo obtener un registro histórico que no deja lugar a dudas sobre la contribución humana al cambio climático.

Por otro lado, desde la década de 1950, los expertos han podido monitorear los gases de efecto invernadero. Gracias a este relevamiento, se sabe que tanto la atmósfera como los hielos polares contienen niveles de dióxido de carbono y de otros gases ¡superiores a los de los últimos 800 mil años! 

Pero los físicos también mostraron que cuando la radiación solar llega a la Tierra, gases como el dióxido de carbono y el vapor de agua absorben parte de ese calor y lo reemiten, aumentado la temperatura del planeta mucho más de lo que subiría si estos gases no estuvieran presentes. ¿Cuál es el resultado? Una superficie terrestre (desde la atmósfera hasta el agua de los océanos) mucho más caliente. 

¿Qué cambios producen las emisiones humanas en el clima?

Las condiciones climáticas que atraviesa la Tierra (temperaturas récord, glaciares derretidos, aumento del nivel del mar, entre otras) coinciden con lo que los científicos esperarían que ocurriera en un contexto de emisión de gases contaminantes tan grave como el actual. A través de modelos informáticos desarrollados desde la década de 1960, los meteorólogos han logrado simular el clima de la Tierra bajo diferentes escenarios de emisiones. ¿Qué concluyeron? Las actividades humanas han exacerbado el calentamiento global.

Otra de las grandes pruebas aportadas por este estudio tiene que ver con que no existen otras causas naturales a las que se pueda achacar el cambio climático. Expertos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio estadounidense (NASA) han demostrado que fenómenos como los ciclos solares (que muchas veces han sido utilizados como excusa por los detractores del cambio climático) no pueden explicar el nivel de calentamiento que atraviesa el planeta desde la Revolución Industrial. 

¿Qué depara el futuro si no se toman cartas en el asunto?

Lamentablemente, en todo el planeta se están observando las consecuencias de este fenómeno: desde incendios forestales y olas de calor extremas, hasta sequías y tormentas cada vez más intensas y frecuentes. Ante esta situación, científicos y miembros de organizaciones ambientalistas como Greenpeace han alertado a los gobiernos de todo el planeta sobre la urgencia de adoptar políticas que reduzcan ya mismo las emisiones de gases de efecto invernadero.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que, si esto no sucede, existe una probabilidad del 66% de que el calentamiento global alcance los 3°centígrados para finales de este siglo. Por lo que, a menos que se tomen las decisiones necesarias para marcar la diferencia, el futuro del planeta y de todos sus habitantes podría ser aún más sombrío.

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