El rol de las entidades financieras en los actuales índices de cambio climático

Por qué los bancos son sindicados como parte responsable en el cambio climático. Los datos y cifras más relevantes sobre el comportamiento de estas empresas y las políticas verdes que recomiendan los expertos para cambiar el panorama.
¿Son los bancos grandes responsables del cambio climático? La ciencia y los sectores ambientalistas han analizado el desempeño de las entidades bancarias y está en directo relacionado con la crisis ambiental.
En concreto, Amnistía Internacional difundió información sobre las empresas que más han aportado al calentamiento global. Se trata de más de 50 organizaciones involucradas en el desarrollo y/o explotación de los combustibles fósiles.
En el mismo sentido el Monitor de Responsabilidad Climática también ofreció un análisis similar con un resultado de casi 60 firmas señaladas.
En todos los casos la pregunta es quien solventa la producción de energías contaminantes y siempre la respuesta es la misma: las compañías financieras.

Pero, además, en muchos casos, no solo son los bancos los encargados de ofrecer crédito y respaldo a los proyectos. En muchísimas ocasiones se trata de sociedades o más aún, alianzas comerciales con intereses en común.
Dicho esto, las supuestas políticas verdes visibles son solo un pequeño eslabón en una enorme cadena perjudicial para el medio ambiente. Acciones que no dejan de ser valiosas como, por ejemplo, el reciclado o la reducción de consumo en sucursales están muy lejos de estar a la altura de lo que implica la verdadera responsabilidad social.
Los bancos y el cambio climático en números
Según la organización no gubernamental orientada a investigar la cuestión de los combustibles fósiles Oil Change Internacional hay 60 bancos comprometidos. Se trata de algunas de las entidades más importantes del mundo que financian este esquema.
Al respecto, la ONG afirma que estas empresas dirigieron más casi 620 millones de euros a este rubro solo en el año 2023. Por cierto, nunca cesaron de financiar las energías no renovables desde el Acuerdo de París en adelante con una inversión de casi 7 billones.
Vale mencionar que todas las iniciativas que se expanden gracias al apoyo económico de las corporaciones bancarias son justamente las que contraindica la ciencia.
Un dato central es el de los fondos de pensiones de todo el mundo. A propósito, se creó la red Climate Safe Pension con el objetivo de desvincular estas inversiones a los combustibles fósiles.
Uno de los principales descubrimientos de esta plataforma fue que la mayoría de los fondos de Canadá y Estados Unidos contribuyen a la explotación fósil en África.
Así las cosas, estas firmas están cada vez más cuestionadas por su rol sobre los avances del cambio climático. En este contexto, surgen diferentes diagnósticos y perspectivas a futuro.
Las recomendaciones de los expertos sobre políticas verdes
A pesar de todo el contexto analizado, cada vez son más los bancos que se presentan a sí mismos como entidades verdes.
Al respecto la ONG Urgewald oriunda de Alemania ofreció una investigación que da cuenta de las características y los incipientes beneficios de estas nuevas propuestas:
- Ya hay entidades que declaran la no inversión en actividades contaminantes
- Disposición de la herramienta digital bank.green para ver análisis en línea de los de los diferentes bancos y su comportamiento respecto al cambio climático
- Regiones como la Unión Europea ya cuentan con la categoría “fondos verdes” o “fondos sostenibles” para inversiones más transparentes.
El informe además ofrece algunos ejemplos como el de Países Bajos donde los planes de pensiones del personal público ya no presentan inversiones en circuitos contaminantes. Lo mismo ocurre en Reino Unido, país en el cual estos fondos tienen la obligación de informar las vinculaciones respecto a la crisis ambiental.
Todos los especialistas coinciden que en la actualidad uno de los principales problemas para hacer frente a este tema es la falta de regulaciones claras. No existen en las regiones más ricas del mundo normativas que impidan gestionar ni direccionar dinero hacia negocios que perjudiquen al planeta.
Sobre este y otros puntos críticos es necesario que la decisión política de los líderes del mundo genere la verdadera transformación. Por lo pronto, y en esto también coinciden todos los referentes, las propias fuentes de ingresos de las corporaciones tocarán su propio techo si el avance del cambio climático no es refrenado.
