El retroceso de los glaciares en América Latina

El estado de situación actual sobre el avance del derretimiento de los glaciares en el continente. Los casos de Perú y Ecuador que más resuenan en la actualidad en los foros ambientalistas.
En marzo se conmemoró el Día Mundial de los Glaciares y también el Día Mundial del Agua. En este contexto se generó un encuentro en El Calafate, en Argentina. Allí, importantes organismos de la región se dieron cita para tratar temas ambientales que se encuentran en el primer plano de las agendas.
Los puntos geográficos sobre los cuales se puso el foco durante la cumbre fueron México, Colombia, Chile, Bolivia, Argentina y, muy especialmente, Ecuador y Perú. Sucede que en los últimos meses las noticias sobre el derretimiento de los glaciares en esas zonas generaron alertas.

¿Cuál es el estado de los cauces en estos dos países del continente? ¿A qué refieren las alarmas ambientalistas respecto a la condición de los glaciares en estas zonas? ¿Cuáles son las implicancias climáticas de estos casos?
El caso de Ecuador
A causa del cambio climático Ecuador registró en las últimas décadas un fuerte avance de los derretimientos en su territorio. Según el Ministerio de Ambiente del país, los datos actuales son más que elocuentes:
- Desde la década de 1950 hasta el presente Ecuador ya perdió el 50 por ciento de la cobertura glaciar de los nevados
- En 1990 la cobertura glaciar era de 97.2 kilómetros cuadrados y en la actualidad se redujo a 43.5 km2
- La región más perjudicada es Carihuairazo donde se perdió el 96 por ciento de la superficie de glaciares. Este derretimiento se produjo durante 63 años consecutivos.
- Es probable que algunos glaciares desaparezcan en el período de los próximos cinco años
La situación de Ecuador respecto a sus glaciares tiene consecuencias directas sobre toda la coyuntura hidrológica del país. Ocurre que, históricamente, el agua de deshielo de estas masas glaciares suplió a la falta de recursos durante los tiempos de sequía. Hoy este reemplazo ya no funciona de tal modo.

Además, esta es una de las causas de la importante crisis energética que atraviesa Ecuador en los últimos tiempos. Sucedió que la estrategia nacional estaba sostenida en base a centrales hídricas que hoy no pueden mantener su funcionamiento para abastecer a las comunidades.
Por supuesto que esto también afecta al suministro de agua potable, pero, además del daño sobre la población, hay un perjuicio considerable en los ecosistemas. La flora y la fauna se ven afectadas por el derretimiento de los glaciares con consecuencias posiblemente irreversibles.
El caso de Perú
En Perú también se vive con preocupación la desaparición veloz de los glaciares. Por cierto, dsta situación está provocando impactos profundos en el medio ambiente y también en la comunidad.
Resulta que, para la población peruana, los recursos hídricos de alta montaña son fundamentales. Algo similar ocurre con los sistemas de riego de las plantaciones que sirven para la producción de alimentos esenciales.
Un dato fundamental es que en la cordillera andina se concentra más del 95 por ciento de los glaciares tropicales. Estos entornos hídricos se ubican en la franja terrestre entre los Trópicos de Cáncer y de Capricornio. Por cierto, el 70 por ciento de ellos está específicamente en Perú.
Alrededor de los glaciares peruanos se encuentran asentadas aldeas de pobladores originarios. Para todos ellos, las masas de nieve y hielo, además, tienen connotaciones espirituales y religiosas ya que en su cultura representan entidades sagradas y espíritus a quienes veneran.
Los deshielos ya están marcando un nuevo escenario climático y un paulatino incremento en el nivel del mar que traerá aún más alteraciones. Algunos de los efectos extremos climatológicos que se prevén son los aluviones o, todo lo contrario, largos períodos de sequía.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, también conocida como UNESCO los glaciares representan un eje central para el clima mundial.

También remarcó este concepto la Organización Mundial del Clima que subrayó que el deshielo que avanza a causa del cambio climático afectará a toda la vida humana. Dicho en otras palabras, será inevitable que los desequilibrios en la naturaleza no repercutan en la economía global.
