Saltar al contenido

El hielo marino del Ártico podría desaparecer en la próxima década

El hielo marino del Ártico atraviesa una crisis como nunca antes en la historia de la humanidad. De acuerdo a un estudio recientemente publicado por la Universidad de Colorado en la revista científica Nature Reviews Earth & Environment, la capa de hielo flotante del polo norte podría reducirse a menos de un millón de kilómetros cuadrados dentro de los próximos diez años.

Se conoce como hielo marino a aquellos bloques de hielo que se suelen formar, derretir y renovar cada año en los polos. Por lo general, en la región ártica alcanzan un espesor de entre 1 y 6 metros (cuando logran persistir a lo largo del tiempo). Pero ahora, los especialistas advierten que, ante el constante aumento de temperatura a nivel mundial propiciado por el cambio climático, podrían desaparecer casi por completo durante algunos meses del año.  

Y aunque esta proyección no implica un deshielo permanente, sino más bien estacional, la pérdida del hielo marino ártico puede afectar terriblemente a los animales que dependen de él para su supervivencia. Ante este escenario catastrófico previsto para dentro de muy poco tiempo, especies icónicas del Ártico como los renos, los osos polares, los zorros árticos y las morsas se verán obligados a adaptarse para no perecer.

La cuente regresiva del hielo marino ártico

Los expertos explican que, al contrario de lo que podría creerse, la desaparición del hielo marino del Ártico no sería total, sino que es posible que haya pequeñas áreas que se mantengan heladas. Sin embargo, el territorio congelado podría caer por debajo del millón de kilómetros cuadrados. Esto representaría menos del 20% de la superficie mínima cubierta por hielo registrada en la región hace casi medio siglo. 

De hecho, en el último lustro, el mínimo anual de superficie congelada apenas había llegado a los 3,3 millones de kilómetros cuadrados. Para los científicos, todo indica que las predicciones realizadas anteriormente, que suponían que esta pérdida drástica tardaría algunos años más, estaban erradas. Y en cambio, prevén que en los próximos 10 años esta superficie se reduzca a menos de un kilómetro cuadrado.

En definitiva, los especialistas esperan que el primer día sin hielo marino en el Ártico ocurra a finales de agosto o principios de septiembre de la próxima década. Pero también alertan que, si las actividades humanas continúan generando emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyan a exacerbar el cambio climático, este cronograma puede adelantarse y el Ártico podría no contar con hielo marino durante al menos 9 meses al año. 

¿Qué hacer para evitar esta catástrofe?

De acuerdo con los científicos, el mejor escenario posible se daría si hoy mismo los gobiernos del mundo comienzan a tomar medidas urgentes para reducir de forma significativa las emisiones de gases contaminantes como el dióxido de carbono y el metano. Si esto sucediera, creen que podría conservarse el hielo marino del Ártico (durante la mayor parte del año) hasta fines de este siglo.

Organizaciones ambientalistas como Greenpeace vienen instando a las autoridades mundiales para que promuevan el uso de energías limpias en las industrias. Esto contribuiría a poner un freno al uso irresponsable de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural, una de las mayores fuentes de contaminación atmosférica junto con la agricultura y la ganadería.

¿Cuáles serán las consecuencias a nivel mundial de la pérdida de hielo marino en el Ártico?

La principal autora del estudio, Alexandra Jahn, ejemplifica lo que podría suceder comparándolo con lo pasa cuando se viste ropa oscura en un día caluroso. A medida que el hielo se derrite, la superficie terrestre se oscurece, lo que provoca que absorba mucho más calor y desencadena una aceleración del proceso de calentamiento global. 

A su vez, el aumento de las temperaturas genera un mayor deshielo, haciendo que la Tierra caiga en un peligroso ciclo de retroalimentación que podría ser imposible detener. Pero los científicos aún tienen esperanzas de que la población tome conciencia de la situación y comience a exigir medidas que puedan minimizar los daños y hasta revertir por completo el panorama. 

Incluso explican que, a diferencia de la pérdida de hielo continental que tarda siglos en formarse, la merma de hielo marino podría recuperarse en menos de 10 años. Siembre y cuando el mundo haga lo necesario para disminuir las temperaturas. ¡Pero no hay tiempo que perder! El futuro del Ártico (y del planeta) depende de las decisiones que se tomen hoy.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *