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Descubrimiento sin precedentes: hallan el secreto mejor guardado para terminar con la crisis ambiental

Un grupo de investigadores descubrió una serie de virus gigantes en Groenlandia, los cuales podrían tener un rol clave en la crisis mundial. Su presencia en la superficie del hielo y la nieve promueven el calentamiento global, por lo que las miradas están puestas en revertir esta situación.

Un grupo de investigadores llevó a cabo un importante estudio que demostró la presencia de microalgas en Groenlandia, un patógeno que se encuentra en la superficie del hielo y nieve, las cuales podrían ser las causantes del calentamiento global. Esto incrementa en gran parte las temperaturas promedio del planeta, acumulando a su vez gases de efecto invernadero en la atmósfera.

En detalle, los profesionales hallaron un virus gigante en el hielo de Groenlandia, que podría ofrecer una solución inesperada para reducir el derretimiento en esa región y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Se trataría de un método natural para combatir el acelerado derretimiento de los glaciares. 

De acuerdo con un estudio del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, estos virus juegan un papel fundamental al infectar y controlar el crecimiento de las algas que se desarrollan sobre el hielo.

Durante el otoño e invierno, estas algas permanecen en estado latente y florecen en primavera, cubriendo amplias superficies del hielo y oscureciéndolo. Si bien los virus reducen su capacidad de reflejar la luz solar y acelera el derretimiento, lo cierto es que esta acción intensifica el calentamiento global de forma directa, afectando a los ecosistemas del lugar.

¿Qué virus hay en el hielo de Groenlandia?

Respecto al virus que encontraron recientemente los investigadores de Dinamarca, este tiene la capacidad de infectar y limitar el crecimiento de las algas de la nieve que proliferan sobre el hielo durante la primavera, reduciendo su impacto en la superficie helada. Al oscurecer grandes áreas de hielo, se disminuye su albedo, es decir, su capacidad para reflejar la radiación solar. La absorción del calor hace que el hielo se derrita rápidamente, contribuyendo al aumento del nivel del mar y acelerando el cambio climático.

El descubrimiento sugiere que, al regular la presencia de algas en el hielo, este virus podría mitigar el efecto de oscurecimiento y ayudar a conservar el hielo por más tiempo. De esta manera, el virus actuaría como un aliado natural en la lucha contra el calentamiento global, proporcionando una alternativa no invasiva para reducir el impacto de factores que aceleran el derretimiento en Groenlandia y, potencialmente, en otras áreas polares. 

Además, este enfoque abre nuevas vías de investigación sobre el rol de los virus en los ecosistemas árticos y en la regulación de procesos ambientales críticos. Esto ofrece una perspectiva innovadora en los esfuerzos para combatir la crisis climática.

Los detalles del descubrimiento en Groenlandia 

El hallazgo es sorprendente porque, aunque los virus suelen ser mucho más pequeños que las bacterias, la versión gigante descubierta en Groenlandia rompe esta regla. Estos virus pueden alcanzar hasta 2,5 micrómetros, superando incluso a muchas bacterias en tamaño. 

Además, poseen un genoma mucho más extenso en comparación con los virus convencionales. Mientras que los bacteriófagos tienen un genoma de entre 100.000 y 200.000 letras, estos llegan a aproximadamente 2.5 millones de letras, lo que refleja una complejidad genética considerable.

Laura Perini, una de las autoras principales del estudio y parte del equipo de la Universidad de Aarhus, indica que esta es la primera vez que se detectan virus gigantes en la superficie del hielo y la nieve conocidos por microalgas. Aunque estos virus se descubrieron inicialmente en 1981 en el océano, donde infectaban algas verdes marinas, posteriormente se encontraron en el suelo terrestre e incluso en humanos.

Perini añade que, aunque aún se sabe poco sobre estos virus, podrían ofrecer una solución para frenar el derretimiento del hielo provocado por la proliferación de algas en su superficie. Sin embargo, aún faltan estudios que determinen qué tan específicos y eficientes podrían ser en este contexto.

¿Cómo se llevó adelante el descubrimiento de los virus gigantes en Groenlandia?

Aunque estos virus son llamados gigantes por su gran tamaño en comparación con otros, no son visibles a simple vista ni con un microscopio óptico. Para detectarlos, los investigadores analizaron el ADN completo de las muestras recolectadas en el hielo. Al estudiar este extenso conjunto de datos en busca de ciertos genes característicos, encontraron secuencias que coinciden con las de virus gigantes conocidos.

Para confirmar que el ADN encontrado pertenecía a virus activos y no a restos de microorganismos antiguos, también extrajeron el ARNm de la muestra. Este tipo de ARN se genera cuando los genes se activan y comienzan a producir las proteínas que el virus necesita para vivir, lo cual indica que está activo. 

Al comparar el ARNm con el ADN de las muestras, observaron los mismos genes marcadores, lo que confirma que estos virus están vivos y activos en el hielo.

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