Cambio climático y cosechas, un panorama cada vez más incierto

La situación de la seguridad alimentaria en el actual contexto de cambio climático y lo que deben tener en cuenta los productores de todo el mundo. El caso de Costa Rica como tan solo uno de los ejemplos de impacto en las comunidades agrícolas.
El cambio climático avanza y, con ello, la posibilidad de previsibilidad en la producción de alimentos. Algunos productos puntuales como el café, el arroz y varias especies de frutas y verduras peligra su continuidad.
Estas transformaciones en los cultivos tienen una cantidad de consecuencias que superan todas las previsiones que pudieron hacer los expertos en el pasado.
Sucede que el cambio climático se ha profundizado en los últimos años mucho más de lo proyectado.
Al respecto en Argentina se presentó un informe llamado “Riesgo de Déficit y Excesos Hídricos”. El reporte se propone exhibir datos concretos sobre las amenazas que tienen las cosechas en relación a la escasez o exceso de agua por los períodos de sequías y/o de eventos meteorológicos extremos.
El trabajo consiste en un mapeo que grafica el riego. Estos relevamientos comienzan en la década de 1980 hasta el final de la primera década de este siglo. También esboza una proyección para el período actual y hasta el 2039:
- Las variedades más afectadas son el maíz, el trigo, el girasol, la soja y el algodón
- Los otoños serán cada vez más lluviosos con hasta un 30 por ciento más de caída de agua
- La premisa determina que la presencia actual de gases de efecto invernadero persistirá en los próximos períodos
- El aumento de las temperaturas promedio en los patrones desmejora el rendimiento de los cultivos más esenciales como el trigo y el maíz

Sobre este tema también trabajó la Administración de la Aeronáutica del Espacio también conocida como NASA. Según la entidad la afectación sobre los riegos por sequías no sólo disminuye los volúmenes, sino que es causa de plagas que también pueden afectar la salud humana.
Desde luego este problema se extiende en todo el planeta, sin embargo, algunas zonas tienen una especial situación respecto a especies que son el corazón de su economía.
El caso de Costa Rica y su crisis por el cambio climático
Costa Rica es uno de los países que están viendo afectada su economía central a causa del impacto del cambio climático sobre la agricultura. En este caso es el café es el cultivo que más se está perjudicando y justamente el que determina el curso de la vida cotidiana de miles de personas.
El organismo encargado es el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, también conocido como CATIE. Mediante una unidad especial, el ente realizó una investigación sobre las condiciones climáticas actuales de la industria cafetera.
En principio, vale aclarar que son más de 35 mil los trabajadores que dependen de este rubro el cual ya llevan más de un 20 por ciento de pérdidas de producción.
A propósito, los voceros del CATIE aseguran que el principal problema es que los períodos de sequía se multiplicaron. Mientras que en el pasado los ciclos de falta de precipitaciones eran calculables en tres o cuatro veces por año, actualmente se extienden hasta ocho.
Además, en el otro extremo de la tabla, los eventos meteorológicos extremos tampoco ayudan. Por cierto, estos episodios pueden arruinar cosechas de las cuales depende el equilibrio financiero de temporadas completas.
En este contexto, el Instituido de Café de Costa Rica, reconocido como ICAFE, ya enunció pérdidas en 2024 de más de 200 fanegas la unidad de medida que se usa para el cultivo. En 2025 la situación no es muy diferente y la proyección se dirige en el mismo sentido.
El organismo prevé que, dadas las circunstancias, el déficit económico de Costa Rica alcance los 46 millones de dólares siendo Los Santos la región más afectada. En este caso en particular, las familias productoras son las principales proveedoras del lugar y se encuentran en un descenso del 50 por ciento de sus ingresos.
Al igual que los industriales cafetaleros costarricenses muchos negocios alimenticios del mundo están sufriendo las consecuencias del cambio climático. Este proceso se traslada de inmediato a la seguridad alimentaria de la población y, por lo tanto, requiere respuestas urgentes de los líderes globales.
